Viernes 21 de Septiembre 2018

Amando la vida

Por: Jose Maria Marquez Vigil 25-07-2018

Me ha sorprendido mucho el reciente suicidio de la cofundadora del “Femen”. Cuándo piensas en un posible suicida, enseguida se te viene a la cabeza una persona enferma, deprimida, alguien sin ideologías, sin ganas de lucha... Pero, ¿una chica joven en la flor de la vida que luchaba por unos principios, por un sueño? ¡Qué grandísimo sufrimiento debe estar pasando alguien que decide acabar con su propia vida! Pero que poco le pega a una chica joven y saludable, tan comprometida con una ONG… (Como dice un proverbio chino: “Si quieres ser feliz durante una hora, echa una siesta; si quieres ser feliz un día, sal a pescar; si quieres ser feliz un año, hereda una fortuna; si quieres felicidad -y salud- para toda la vida, ayuda a alguien”).

Es verdad que ideólogos y soñadores como Gandhi o San Francisco de Asís pusieron sus vidas en riesgo (el uno frente a los colonizadores ingleses, con sus huelgas de hambre… Y el otro frente al mismísimo Sultán, el nieto de Saladino, a orillas del Nilo…). Otros como Martin Luther King o Nelson Mandela también “jugaron con la muerte”, pero no creo que fueran capaces de llegar al suicidio. Al igual que Jesucristo (que también puso en riesgo su vida en Jerusalén enfrentándose al “establishment” de la época), amaban demasiado la Vida y sus sueños, hasta el punto de dejarse matar por sus ideas, pero nunca hasta el punto de quitarse la vida ellos mismos desesperados o desesperanzados…

¿Cuál es entonces la diferencia entre unos y otros? No tengo datos y desconozco las razones que llevaron a esta pobre chica al suicidio, pero existe la probabilidad de que su lucha no fuera de amor, de ayuda a los demás, no fuera constructiva sino todo lo contrario... Porque mostrarse semidesnuda con el cuerpo pintarrajeado frente a gobernantes y clérigos no parece una forma totalmente exenta de violencia de manifestarse. Ciertamente se aleja del mandato evangélico “No resistas al que te haga algún mal; al contrario, si alguien te pega en la mejilla derecha, ofrécele también la otra…”.

Vuelvo a repetir que desconozco y por tanto no puedo opinar o juzgar las razones que la llevaran a quitarse la vida, pero me produce una pena enorme pensar que tanta gente que podría amar y vivir, prefiera tal vez odiar y morir. “Amad a vuestros enemigos” decía el Maestro. “Sed perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto”.

Oksana Sachko se llamaba, y en una fotografía que publican los periódicos se muestra con los pechos desnudos portando una pancarta que dice: “I am a woman, not an object!”. Que el buen Dios se apiade de ella y la permita ahora descansar en paz.

 

Comparte este artículo:

enviar email
Login de usuarios