Viernes 21 de Septiembre 2018

El laicismo

Por: Alfonso Carcasona 14-11-2015

El partido socialista

quiere hacer del laicismo una de sus banderas. Imagino que las encuestas internas les señalan su conveniencia, ya que hoy no parece haber mucha tensión en este aspecto.

Pablo Iglesias se declaraba un fan del papa Francisco, pero quiere acabar con los “privilegios” de la Iglesia en España. Iglesia soy yo, son las comunidades de creyentes que trabajan en la sociedad, las mas de las veces de manera altruista y desinteresada. Son los miles de sacerdotes, religiosos, monjas y religiosas, que dedican su vida a los demás. No sólo es la conferencia episcopal, que desafortunadamente parece ser lo único que se conoce por Iglesia en nuestro país. Yo no he visto ningún privilegio del estado en mi labor. ¿Qué la Iglesia está exenta del pago del IBI? Que se explique por qué, y qué da en contraprestación. Y después que se discuta la justicia económica de la relación. 

Lo mismo debe hacerse con partidos políticos, sindicatos y organizaciones empresariales.

Nuestra nueva alcaldesa ha renovado los votos de la ciudad de Madrid a la Almudena. ¿Cálculo político o convicción de que entre sus representados existe una gran comunidad de creyentes? Le concedo el beneficio de la duda, y le agradezco que no anatemice las creencias de muchos de sus vecinos. Sin embargo, y para no desentonar del todo con lo políticamente correcto, inmediatamente ha señalado que la religión debe formar parte del ámbito personal del individuo. Y yo me pregunto, ¿por qué no puede formar parte de su ámbito público? ¿La religión católica no tiene nada que aportar en este campo?

Los católicos solo somos portada en las noticias por los escándalos o por posiciones intransigentes que llaman la atención. ¿No aportamos nada más?

¡Ay si nos hubiésemos quedado en aquello de Dios es amor, y en el puro evangelio, sine glosa! 

 

 

 

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