Miércoles 21 de Noviembre 2018

JE NE SUIS PAS CHARLIE

Por: Jose Maria Marquez Vigil 12-01-2015

Si un día Jaimito, muy graciosito, restregara una loncha de bacon

por la cabeza de Ahmed en el recreo delante de todos los niños del Cole para que se rían, probablemente estaría haciendo daño a Ahmed en lo que él considera lo más sagrado… Si Ahmed quisiera hacer justicia, pero sabiendo que Jaimito es más fuerte y popular, y que la Sociedad le ampara, podría ocurrir desgraciadamente que este Ahmed fuera un loco fanático, y que esperase escondido a Jaimito a la salida del Cole para apuñalarle por detrás…

Está claro que no son acciones comparables en absoluto ni es defendible la respuesta de Ahmed. Pero no debemos olvidar que Jaimito, amparado en su fuerza y en esos valores que amparan la “libertad de expresión de sus ideas”, se mete con lo que, para Ahmed, es sagrado… Ahmed va muchísimo más lejos y en su fanatismo ataca un valor aún más sagrado: la vida humana.

Frente al cadáver de Jaimito sentiremos compasión y sufriremos desgarrados por la injusticia y el terrible dolor que trae consigo un asesinato. Pero “Je ne suis Jaimito” aunque admito que lo he sido… He de reconocer para mi vergüenza que, cuando era un chaval, dibujaba en el Cole caricaturas de mis compañeros y les hacía poemas que pudieron llegar a ser muy dañinos. ¡Y lo siento tanto! La falta de respeto no es el camino, y es por ello que en estos momentos en los que lo más fácil es “ser Charlie”, yo no quiero ser Charlie, ni pienso que debiéramos proclamar todos que lo somos...

Me autodenomino Cristiano, aunque reconozco que no puedo estar más lejos de esos fanáticos que en Andalucía “golpean literalmente a sus cofrades” para conseguir llevar a hombros una imagen de la Virgen del Rocío, o para tocar al Cristo de turno en la Semana Santa… Supongo que ésta puede ser una de las razones que llevarían inicialmente al Islam a prohibir las imágenes de sus ídolos…

Pero repitiendo que no comparto ese culto a las imágenes o a los becerros de oro, tampoco creo que el camino esté en pintarles bigote o reírnos de los que encuentran sus fuerzas en estos ídolos de piedra o de metal, aunque no compartamos sus ideas. “Quien siembra vientos, recoge tempestades”. El camino es el respeto, y es por eso que “Je ne suis pas Charlie”.

Entre tanto, este mismo fin de semana, los fanáticos de Boko Haram han usado como bombas humanas a dos niñitas, dos de esas estudiantes que hace varios meses secuestraron en un Colegio y que ya hemos olvidado… Las hicieron estallar en pedazos en un mercado matando a varias personas, incluyendo por supuesto a estas niñas que nunca volvieron a ver a sus familias.

No se ha visto a ningún mandatario occidental en Nigeria. Supongo que pensarán que en Africa se come bastante peor que en Paris…

Creo que hay que luchar contra el terrorismo islámico, que tanto daño nos ha hecho… Pero el camino no es justificar a Charlie, como tampoco lo fue justificar a los “BBA” (Bush-Blair-Aznar) para atacar Irak contrariando las advertencias de las Naciones Unidas, ni lo es humillar a los presos en Afghanistan, ni publicar con impunidad las matanzas de líderes como Bin Laden o Gadafi… Hay que luchar contra el terrorismo, pero mientras no demos una vía de escape a Ahmed cuando se sienta herido en lo que considera sagrado, no estaremos apoyando realmente los valores democráticos que en 1789 vieron la luz en la misma ciudad en la que este fin de semana  tanta gente era Charlie.

 

Yo no soy Charlie, pero puestos a elegir lo que soy, me identifico mucho más con esas niñitas secuestradas, separadas de sus familias y cruelmente inmoladas por el fanatismo islámico. JE SUIS NIGERIA!

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