Lunes 18 de Noviembre 2019

COMPASION ECUMENICA

Por: Xabier Azcoitia 02-11-2014

Arroz, pétalos de flores,

un poquito de agua, música, girasoles elaborados por los pacientes de la Unidad de cuidados paliativos del centro san Camilo, abalorios de los que desconocemos su significado y que cuelgan de las baldas en las que se apoyan imágenes religiosas; todo ello ordenado ante una imagen a la que denominan Ganesha y que es representada en la figura de un elefante plateado.

 

Acogida que nace del convencimiento de que el que llega peregrinando es muy probable que traiga una buena noticia. Confianza en que lo que es importante para mi puede ser comprendido como importante para mí. Repercusión interior y reconocimiento del valor de la vida del otro. Acción en cuanto compromiso no solo de no abandono, sino de acompañamiento y creación de un camino común. La fiesta como espacio entre iguales que humaniza la vida de quienes en medio del sufrimiento rescatan el gozo como lo esencial de la vida.

 

Ante la amenaza de la soledad y el abandono, PRESENCIA AMOROSA. Llena de dolor y enfermedad. Plena de amor erotico de pareja, filial de familia y ágape de amistad.

Ante la amenaza del caos y de la desintegración, HOSPITALIDAD AMOROSA. Llena de apertura de quien cuenta lo que es de valor para el, de quien actúa desde el servicio fácil y sin complicaciones, de quien invita a los amigos de la ultima hora a su casa, a su habitación, de quien prepara cosas para acoger amorosamente y de quien lleva su corazón amoroso envuelto en un presente.

Ante la amenaza de la impasibilidad y de la crueldad, COMPASIÓN AMOROSA. Compasión que nace de poner no solo más corazón en las manos, sino que también en la mirada, en la escucha,  en las palabras, en el espíritu. Poner más corazón en el corazón.

 

¿Y todo esto a qué viene? ¿a qué responde? Ayer tarde, una familia de tradición hindú nos invitó a participar con ellos en la celebración del Diwali, el Año Nuevo. En el marco de la habitación de una Unidad de Cuidados Paliativos en el que el centro lo ocupaba el ENCUENTRO AMOROSO de un grupo de SANADORES HERIDOS, (paciente, esposa, familia, profesionales en represantación del equipo multidisciplinar), celebramos el GOZO de entrar en un año nuevo, en un espacio nuevo, en una vida nueva, en la que descubrimos que el AMOR es OIKUMENE, la casa común, la única casa común.

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