Domingo 17 de Noviembre 2019

¿Te vienes a Sierra Leona?

Por: Jose Maria Marquez Vigil 05-10-2014

Suena a broma.

¿Es que alguien va a querer irse ahora a Sierra Leona? Os reconozco que yo estoy tentadísimo, y seguro que vosotros lo estaríais también si entendierais lo que esa pregunta conlleva realmente… En cualquier caso, os voy a pedir que vengáis a “otra Sierra Leona” y… ¡¡¡espero que os traigáis a todos vuestros amigos y conocidos!!!

El otro día me reencontré en Africa Directo con Coco, un voluntario que ha vivido ya un par de años en Sierra Leona. Este año fue muy complicado para él, y sufrió lo indecible para volverse a España en Agosto, cuando las fronteras se habían cerrado por miedo al Ébola. Lo mejor era cerrar bien cerrado todo el país, como la serie esa de “La Cúpula”, y tirar la llave al Mar… ¡¡¡Así no nos contagian!!! Finalmente Coco consiguió venir a España via Senegal con Cristina, su chica, y aquí están ahora aunque… Coco se vuelve en unas semanas. No puede seguir aquí tranquilamente sabiendo lo mucho que puede hacer ahí y lo mucho que se le necesita ahora. Ya estamos otra vez con la parábola de los talentos…

Me acordaba de un episodio de mi niñez. Siendo un renacuajo, mi madre me llevaba en su coche todo repeinado y arreglado. No recuerdo donde me llevaba, pero si recuerdo la sensación de confort y limpieza con la que iba sentado tras ella, con ella… Y de repente ¡CRASH! Una moto con una pareja joven salió de una casa sin mirar y se estrelló al encontrarse frente al coche. Los dos chicos, él y ella, estaban tirados en el asfalto, la moto destrozada como sus ropas, y sangre por todas partes. Gracias a Dios no pasó absolutamente nada (aunque en esa época la gente iba en moto sin casco…). Pero la sangre es muy escandalosa y mi madre salió corriendo a por ellos para meterlos a los dos dentro del coche y llevarlos a un Hospital. ¡Qué asco!”, pensé… Tengo metido dentro de mi recuerdo el repugnante olor a sangre y heridas abiertas, y mi desagrado ante las manchas que esos dos extraños estaban dejando en el coche de mi madre en el que minutos antes iba yo tan limpito y a gustito…

He repetido varias veces las palabras “coche” y “limpieza”, pero realmente es la sensación que tenía. De estar resguardado en el terreno de mi madre (ese coche, que no recuerdo ahora pero probablemente sería un mini…) y del entorno de confort y limpieza que me rodeaba. Y supongo que es así como nos encontramos todos en nuestra casa, nuestro trabajo, nuestra familia… Limpitos, confortables, lejos de ese país “que nos quiere contagiar y fastidiar”.

Supongo que la madurez consiste en crecer desde ese niño que va limpito con su madre, y aprender de esa madre que se olvida de todo y corre a por “el prójimo”. No podemos crecer si no crecemos también en solidaridad hacia ese prójimo que nos expande desde nuestro ombligo hasta la infinitud del mundo… ¡Y esa es la lucha!

Mirando entonces la amenaza del Ébola desde este otro punto de vista más cristiano podremos entonces entender las razones y las palabras de Coco. Como él dice, esta terrible enfermedad ha matado en Sierra Leona a algo más de mil personas. El número de infectados puede ser el doble, pero el de afectados es…. ¡cien veces superior! Para evitar el contagio se han cerrado los colegios, los mercados… La gente tiene miedo de viajar en el autobús pegado a otro, o comprar los tomates al que los cultivó y necesita ahora venderlos… Se han abierto muros entre las personas, y eso en la economía de subsistencia de uno de los países más pobres del mundo significa un muro a la circulación del dinero y al desarrollo socioeconómico. El número de desplazados que han aparecido en las ciudades huyendo de las zonas de mayor contagio se cuenta en decenas de miles, y el número de huérfanos del Ébola también. En África, la familia extendida (tíos y vecinos…) se ocuparía del niño que perdió a su padre en un accidente de autobús o a su madre dando a luz, pero una madre que murió de Ébola puede habérselo contagiado a sus hijos, y ante el miedo es difícil arropar a ese niño desvalido y dejarle un sitio junto a tus propios hijos…

Coco ha estado construyendo varias Escuelas, una de ellas con fondos de Africa Directo (se pueden ver fotos de la escuela pinchando aquí: http://t.co/5smFhGH5i8 y aquí: http://t.co/E2qtALi69Y ). Pero ahora vuelve para ponerse a las órdenes de los Salesianos y colaborar con su programa de atención a los niños de la calle. Las calles se han llenado de huérfanos, desplazados, los más desvalidos y pobres entre los pobres a los que hay que alimentar. En un país en estas condiciones tan solo los religiosos se quedan a ayudar a los más necesitados porque su compromiso es más importante que su recuerdo de “estar limpitos en el coche”, y Coco se va con ellos.

Nosotros podemos irnos con Coco. El Viernes 17 de Octubre Africa Directo va a hacer una Fiesta en la Casa Club, en la calle Pinar 17 (frente al Instituto de Empresa, en Maria de Molina). Va a estar muy bien. Cena tipo cocktail con bebidas por solo 25 euros, en un sitio espectacular y un ambiente único. En un sitio así no nos puede dar ninguna vergüenza ofrecer, invitar e incluso “presionar” a nuestros colegas y amigos para que vengan, disfruten y conozcan a Coco que nos contará lo que va a hacer. Con nuestro donativo se pondrá en marcha el programa de ayuda a los niños de la calle afectados por el Ébola, con lo que tenemos que ser muchos ya que cuantos más seamos más ayudamos. Puedes ver la información sobre el evento en este link:

http://www.africadirecto.org/index.php?m=Eventos&op=ver&eid=262

Vente y traete a muchos, y que ellos se traigan a muchos más!!!! Traeros cada uno a un mínimo de 17 amigos el día 17 a la calle Pinar 17… Y seguro que al menos 17 niños os lo van a agradecer! Yo también os lo agradezco en su nombre.¡GRACIAS!

Comparte este artículo:

enviar email
Login de usuarios