Martes 12 de Noviembre 2019

Voto útil

Por: Jose Maria Marquez Vigil 19-05-2014

Desde que cumplí 18 primaveras,

 hace ya varios inviernos, me hicieron creer en aquello del “deber ciudadano de acudir a las urnas”. La verdad es que en esta ocasión, tengo tal desencanto, me lo creo tan poco, ¡me da una pereza!... Lo que más me atraería es “montarme una de camping en la puerta del sol”, pero hasta el movimiento indignados parece haber perdido su frescura inicial.

Y cada vez me creo menos eso del voto útil. Por un lado están los grandes grandísimos, los conservadores y los socialistas... Dándoles nuestro voto, ¿sabemos realmente a qué y a quién estamos votando?

La teoría ya nos la sabemos más o menos…  Los conservadores creen en el individuo en mayor o menor medida (en mayor medida los liberales y luego se va diluyendo esa confianza en el resto de la coalición...), y los socialistas defienden que la justicia no se puede obtener nunca desde el mercado sino con el necesario intervencionismo del “Papá Estado”. Los primeros por tanto defienden la reducción de impuestos y del gasto público para qué los individuos resuelvan los problemas y los segundos todo lo contrario.

Hasta aquí parece fácil la decisión. Votar una u otra alternativa según te pueda llegar a convencer una teoría u otra. Y si no te convence nada de eso, pues te miras el bolsillo y la decisión puede entonces aclararse un poco… ¿Estas súper forrado? ¡Pues será mejor que votes al que te reduzca los impuestos! ¿Necesitas un Estado que te proteja y te de una oportunidad? Pues elige la otra papeleta…

Pero luego ves que las cosas no están tan claras. ¡El voto es útil para ellos! Para repartirse el pastel… Se aferran a esta injusta Ley D’Hont para distribuir sueldos entre sus amigos y parientes. Y muchos años después te encuentras con ministros que tras haber fracasado en sus funciones, después de haber demostrado su ineptitud como gestores, están cobrando sueldos astronómicos en el BEI o el Banco Mundial, o donde quiera que se aparque a los que se llevan consigo grandes secretos de corrupción y enriquecimiento, para que un día no hagan “barcenadas”…

La semana pasada, el Evangelio nos comparaba a los asalariados con los que dan la vida… Y aunque me encantaría votar a los que dan la vida, a los “Ché Guevara”, a los “Mandela”, a los “Gandhi”… Tan solo vemos asalariados en las papeletas que ya sabemos que se cambiaran de partidos, venderán su voto, se “fumarán sus cigarritos o cigarrazos”… La verdad es que si ha tenido que venir un gestor argentino para que ganen la Liga los colchoneros, y uno italiano para que los merengues ganen la Copa, ¿porqué no puedo votar yo a la Merkel o a esos diputados suecos que viven en residencias compartidas para reducir el gasto al Estado? Se llaman Elecciones Europeas, pero seguimos votando a los mismos energúmenos que se repartirán fondos europeos reptilianos o de cualquier otra índole para hacer sus cacicadas en la España profunda. ¡Uyyy lo que he dicho! ¡Que me van a encarcelar por apología del delito! Porque si alguien dice en un tweet que hay que matar a los hombres por los delitos de violencia de genero, o que hay que cortar las piernas a los futbolistas porque no sudan la camiseta, no pasa nada, pero el chico que dijo algo parecido sobre los políticos en un tweet duerme en la cárcel…

Como bien decía el Maestro, dar al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios. Lo que si que tengo clarísimo es que voy a dar un voto útil de verdad, el que permitirá a miles de mujeres embarazadas poder controlar su embarazo, diagnosticar enfermedades, etc. ¿Todavía no has votado este voto tan útil? ¡Pues ya estás tardando! Sique este link y pásalo, plis!!!!

http://www.africadirecto.org/index.php?m=Noticias&op=ver&nid=390

 

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