Miércoles 21 de Noviembre 2018

BRILLANDO EN LA OSCURIDAD

Por: Santos Urias 01-05-2014

La semana pasada llamaba a Julio

para felicitarle por su cumpleaños. Su voz, fatigada y tenue, escondía los indicios de una enfermedad dormida y letal que apenas le iba a conceder una semana para despedirse.

A su vez varios amigos y amigas se pasan estos días, las mañanas o las tardes en la consulta del médico. Tratamientos bastante severos que amenazan la salud, pero que también colocan en su sitio esa extraña armonía entre el cuerpo y el espíritu: inseparables, incontrolables, frágiles y sorprendentes. Carlos con su brazo de goma; Sonia con su pañuelo en la cabeza; Alberto con su descomposición; Montse con su cansancio; Manuela alimentándose sin cuchara; Paco sacándole brillo a la prótesis.

La sabiduría de la vida (y de la muerte), te va enseñando el camino. A veces me recuerda a esos fuegos artificiales que saltan en la oscuridad, explotan e iluminan con su brillo, con su magia y su belleza, y se extinguen cayendo entre pequeñas chispas hasta volver al suelo. Como nuestras pequeñas existencias, saltan hacia el cielo, donde lo eterno, brillan un instante, iluminan, fascinan y se desvanecen en la inmensidad del firmamento. Es la imagen de la Pascua, del cirio que representa la misma luz del Cristo resucitado. Él es el único sol que permanece y que nos despierta cada día.

Y mientras nos quede un aliento, una llamita, pólvora en el corazón, a darle brillo a la vida, que lo mejor siempre está por venir.

Comparte este artículo:

enviar email
Login de usuarios