Martes 12 de Noviembre 2019

NO TENGO BICICLETA PORQUE TENGO MUCHOS AMIGOS

Por: Jose Maria Marquez Vigil 11-05-2013

Lamu es una isal maravillosa en la costa de Kenya,

muy cerca de Somalia. Allí colaboramos con una ONG que abrió hace ya muchos años una Casa de Acogida para huérfanos y otros niños con diferentes necesidades (actualmente acogen a más de 200 niños y niñas). Una gran parte de sus ayudas van destinadas a los refugiados que vienen de Somalia. Desde Africa Directo colaboramos con ellos en un programa de microcréditos que vamos a ampliar en los próximos meses y que de momento ha ayudado a cientos de mujeres a sacar adelante a sus familias (para el que tenga interés en ver fotografías de este proyecto, o un informe de dicho programa de microcréditos y las fotos de las mujeres que han empezado ya sus diferentes negocios, tenemos en nuestra web algo de información:
http://www.africadirecto.org/index.php?m=Paises&pid=13&tid=286&op=proyecto

Al ser una pequeña isla, no hay coches ni autobuses. Tan solo burros, y no lo digo peyorativamente...
Andando de arriba abajo para ver las casas de los refugiados, el Hospital, los Colegios y diversas actividades llevadas a cabo ahí, le pregunté a uno de los encargados del proyecto sobre la posibilidad de supervisar más rápidamente a las familias apoyadas con la ayuda de una bicicleta. Me miró sorprendido y al rato me contestó que no es posible. Me hizo mucha gracia cuando me dijo aquello: "¡Es que tengo muchos amigos!".
La primera vez que escuché algo así fue hace ya muchos años en Malawi. Ahí aprendí que la bicicleta no "te la roban", no "la rompes", no "la descuidas"... La bicicleta muere un día de repente. Tiene vida propia y a nadie le puedes responsabilizar de su mal uso. Si añades a todo esto el "mal de ojo" africano, entiendes que un descendiente de los primeros bantú llegados al Africa Austral cambie lo que nosotros llamaríamos "me la van a romper estos desgraciados", por "tengo muchos amigos".
Siempre pensé que la falta de desarrollo africano está en gran parte condicionada por este modo de ser, esta aceptación, esta fatalidad, y sobre todo por la "envidia", nada sana, que tira para abajo del que sobresale para que los que no lo hacen no se sientan en inferioridad.
Y así escucho esta semana las declaraciones del Sr. Rajoy y de la Sra. Aguirre. El uno que no acaba de concebir una reducción fiscal que la otra pregona a los cuatro vientos como solución imprescindible para los liberales.
Os voy a contar otra historia que conozco relativamente de cerca. Una persona enormemente válida, muy trabajadora y que ha conseguido lo que podríamos llamar el éxito profesional se va a ir en breve a vivir fuera de España. Su sueldo es astronómico como directivo de una empresa, y por lo tanto su IRPF también es astronómico. El problema evidente es que, si compramos un kg. de naranjas en el mercado o en un hipermercado barato para no gastarnos el doble en una tienda más cara, ¿no es normal que miremos también los escaparates de un producto llamado "carga fiscal"? Está claro que es injusto, ya que el señor que limpia cada día la puerta del sol o el que conduce un autobús en Valencia, aparte de cobrar mucho menos, no pueden residir fiscalmente fuera de su Municipio. Pero volviendo al que gana millones de euros, y que paga a su vez también millones de euros, y que se ahorraría también millones residiendo fiscalmente en otro país europeo que a su vez le va a dar mejores contraprestaciones (una mejor educación para sus hijos, etc.). ¿Va a pagar nuestro diferencial por la marca España?, ¿por el sol y playa? ¿O porque ganamos el mundial? Seguirá trabajando en lo mismo, haciendo lo mismo, pero con ayuda de un ordenador, un teléfono y una línea aérea low cost que le traiga a España menos de 183 días al año podrá seguir haciendo su trabajo en la misma empresa española sin pagar tanto por ello.
En este caso las arcas estatales se van a quedar sin muchos millones de la noche a la mañana, y seguro que no es el único. Pero un dirigente político no suele atreverse a tomar medidas demasiado impopulares porque "quieren tener muchos amigos". Así que nos quedaremos sin bicicleta. O sin muchos millones, que es lo mismo...

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