Domingo 27 de Mayo 2018

Derecho a tener un ferrari...¡y un yate!

Por: Jose Maria Marquez Vigil 15-04-2013

Los derechos humanos a menudo parecen una broma inalcanzable.

Si incluyéramos en la declaracion de derechos que todo el mundo tiene derecho a casarse con el Clooney o la Bundchen, o que tenemos derecho a que nuestro equipo gane la Champions o la NBA podríamos reírnos todos. Pero realmente no tiene tanta gracia cuando pensamos en el drama que supone para tantas familias el actualmente inalcanzable derecho a la educación, sanidad o vivienda para los habitantes de un slum africano, de un país en guerra, o incluso de algunos barrios y pueblos de nuestra España actual. Y qué decir sobre el derecho a un trabajo digno en un país con más de 5 millones de desempleados oficiales…

Por una vez no voy a viajar desde esta columna a mi querida Africa, donde nuestros hermanos caminan durante meses para embarcarse en pateras que les traigan a nuestro mundo a costa a veces de su propia vida. Voy a hablar de derechos humanos violados en esta otra parte del mundo, al lado de nuestras casas, en esta sociedad que hemos construido y que, sobre todo últimamente, parece que se va a derrumbar en cualquier momento.

Esta semana asistí al acto de presentación del informe “Atrapados tras las rejas” para escuchar a mis muy queridos y admirados Cristina Manzanedo y Daniel Izuzquiza en representación de mi también muy querida y admirada ONG “Pueblos Unidos”, quienes llevan ya muchos años trabajando por los derechos de los inmigrantes en España. Y cuando hablo de sus derechos no me refiero a declaraciones vacías de contenido desde un frío despacho, sino que por el contrario tienen un centro en la madrileña calle de los Mártires de la Ventilla en el que puedes ver a diario grandes colas de inmigrantes a los que ayudan y promocionan con multitud de actividades que incluyen un verdadero derecho a la vivienda (les acogen en varios pisos en Madrid en los que realmente conviven con ellos), a la educación (desde la enseñanza de español al principio hasta la formación específica para que puedan tener un trabajo digno), y a tantos otros aspectos ya que les asesoran y acompañan en sus muchos problemas legales y financieros, con multitud de casos de éxito. Personalmente conozco muy bien a un chico del Mali llamado Seydou, un buen amigo mío y de mis hijos, que gracias a ellos tiene ahora papeles y un trabajo, y una grandísima sonrisa que refleja su esperanza por una vida mejor para él y los suyos.

Pero en este acto en la Oficina del Defensor del Pueblo no se habló de sus muchos logros, sino que se denunció la situación del CIE de Aluche (Centro de Internamiento de Extranjeros). Para el que esté interesado, se puede descargar este informe en el siguiente link:http://www.pueblosunidos.org/cpu/formacion/InformeCIE2012.PDF

A modo de resumen, os dejo unas pinceladas de lo que más me chocó escuchar:

- Desde Pueblos Unidos acompañan a varios centenares de inmigrantes que han sido privados de su libertad injustamente en el CIE, entre los cuales existían 24 personas con enfermedades físicas o mentales, 56 personas con hijos menores a su cargo (de los cuales once son menores de nacionalidad española), y otras personas especialmente vulnerables por diferentes razones. Todos ellos han sido privados de su libertad injustamente.

- El informe está dedicado a Samba Martine, congoleña que fue privada de su libertad por el “gravísimo delito” de no tener papeles. Murió en el CIE ya que era seropositiva y no tuvo atenciones médicas suficientes teniendo en cuenta su situación.

- Según las autoridades, casi un 90% de los expulsados tienen antecedentes penales, pero los voluntarios de Pueblos Unidos nos demuestran que las cifras son muy distintas en la realidad: tan solo uno de cada cuatro, un 27%, tienen antecedentes. Lo cual implica que tres cuartas partes, casi un 75%, son personas como tú y como yo, que no suponen ningún tipo de peligrosidad.

- Escuché a Cristina y a Daniel contar de sus propios labios testimonios verdaderamente escalofriantes. En el CIE de Aluche se producen torturas y gravísimas injusticias de todo tipo. Entre otras muchas, aunque parezca más propio de una película americana del KKK de hace medio siglo, comentaban que en nuestros días se pueden escuchar por la megafonía SONIDOS DE MONOS, mientras algunos trabajadores del Centro les dicen que su madre ha venido a visitarlos. ¡Qué poca gracia, qué poca inteligencia, qué pobreza de espíritu y falta de la más mínima humanidad!

- Daniel, Sacerdote Jesuita, decía que incluso el derecho a la libertad religiosa se ve constantemente limitado para todos, cristianos y musulmanes.

Muchos los ejemplos, inaceptables todos ellos en una Europa que pretende ser el baluarte de los derechos humanos. Os aseguro que a mí no me han tratado así en África, ni si quiera en países en guerra…

¿Y qué podemos hacer nosotros? Os aseguro que podemos hacer mucho, muchísimo. Yo me he acercado a menudo a Pueblos Unidos y siempre acogen a los voluntarios con el mismo cariño que a los inmigrantes. Otra oportunidad para alcanzar la vida eterna mientras experimentamos en primera persona que “el que da, recibe”. Si alguien quiere que le presente a estos ángeles de Pueblos Unidos, que no deje de escribirme en esta misma columna.

Y para terminar, como al fin y al cabo se trata de un blog de espiritualidad, voy a ver qué me dicen nuestras lecturas de hoy, a ver si nos hace reflexionar algo…

“El sumo sacerdote los interrogó diciendo:
«Les habíamos advertido y prohibido enseñar en nombre de ése. Pero ahora en Jerusalén no se oye más que su predicación y quieren echarnos la culpa por la muerte de ese hombre.»
Pedro y los apóstoles respondieron: «Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres.”

A los de Pueblos Unidos también les acusan de alteración del orden y apología de la desobediencia… Yo tengo muy claro cuál es en este caso mi equipo. ¿Y tú?

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