Sábado 16 de Diciembre 2017

Vida tras la vida

Por: Jose Maria Marquez Vigil 02-12-2012

El pasado martes recibí un burofax.

Tras la sorpresa inicial y el recelo, ya que este tipo de comunicación no suele traer buenas noticias, acerté a leer el contenido. Juan había fallecido hace dos años dejando usufructuaria de su herencia a Isabel, su mujer, cuyo corazón acaba de dejar de latir hace una semana. Parece ser que en el momento en que Isabel falleciera nos debían comunicar que la Fundación Africa Directo había sido nombrada heredera universal de Juan. No sé cómo describir lo que siento… La palabra podría ser “muy emocionado”, pero es más aún. Hay una parte de espiritualidad e incluso comunión que da mucha más transcendencia al sentimiento y que supera con creces la simple emoción.

Inmediatamente me puse en contacto con los albaceas. Muy bonito... Dicen que eran sus amigos más allegados, que Juan era una persona con mucha cabeza y un gran corazón. Parece ser que tenía ya una edad muy avanzada y su mujer tenia alzheimer. Cuando los amigos preguntaban porque no se dejaba de riesgos y de invertir en la bolsa (por medio de la gestora de patrimonios Bestinver, responsable de darnos a conocer a sus partícipes), cuando le preguntaban porque no prefería asegurarse una renta que iba a necesitar el matrimonio, él decía que sus herederos tenían que recibir el máximo posible. ¡Una historia preciosa y enormemente generosa de vida tras la vida!

Hace 16 años unas niñas de 8 años me dieron unas 2.000 pesetas para los niños de Malawi, que habían conseguido en los recreos del Cole vendiendo bisutería que hacían ellas mismas. Me pareció que cada peseta debía llegar al más necesitado, y así ha sido desde entonces con Africa Directo.

Pero ahora rizamos el rizo. Con esta maravillosa ayuda vamos a superar el nivel de donaciones en vida para pasar a hacer algo mucho más grande. ¡Vida tras la vida! Yo no les conocí y no les he podido dar las gracias en persona, pero se las daré en mis oraciones. Juan e Isabel van a estar en el pensamiento y el corazón de mucha gente durante estos meses, y en cuanto se liquiden los legatarios y se vea que queda en la herencia, esperamos que su recuerdo se convierta en un bonito proyecto de ayuda en Africa ya sea una escuela con su nombre y con su alma muy presente, o un hospital, un proyecto agrícola o de agua, etc. Uno de los proyectos más bonitos de Africa Directo por venir de quienes viene.

Pensando en ellos me acuerdo una vez más de la respuesta de Jesús cuando le preguntan por el secreto de la vida eterna y relata en ese momento la historia del buen samaritano. Juan e Isabel están ahora vivos, ¡muy vivos! Aún no sabemos en qué consiste la herencia pero presuponemos que va a permitirnos ayudar a mucha gente, y cuando pienso en la celebración mundial del día del Sida este fin de semana, que tantos huérfanos ha dejado tras de sí, o cuando leo las cartas del Padre Mario desde Goma (RD Congo) relatando como está alimentando en su misión a 8.000 desplazados por la guerrilla mientras escucha los disparos y gritos a su alrededor, o cuando pienso en el Hospital de Alinafe en Malawi que no tiene luz eléctrica o en tantos malnutridos que podrían mejorar su futuro con un programa de irrigación que les facilite dos o tres cosechas anuales… Juan e Isabel están esta semana muy vivos y más aún porque en realidad, ¡están embarazados! Y a partir del próximo año van a tener muchos, muchísimos hijos cuya vida va a dar un giro completo, cuya vida va a ser posible en muchos casos gracias a ellos.

Cuando sepa en qué consiste la herencia y lo que pueda quedar tras pagar los legados, y sobre todo, lo que vamos a poder hacer en Africa con esta herencia, os lo haré saber en esta misma columna. Pero de momento tengo ya algo muy claro y es que, si damos amor a los demás nuestra propia vida nos sobrevive hasta límites insospechados. Muchas gracias, Juan e Isabel, por seguir vivos entre nosotros y muy pronto aún más lejos, en Africa.

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