Sábado 16 de Diciembre 2017

La vida

Por: Jose Maria Marquez Vigil 18-11-2012

Hace un par de semanas dedicaba estas mismas líneas a "la muerte".

 Entre tanto, las noticias nos trajeron a muchos hogares el recuerdo de su crueldad y de nuestra impotencia con aquella fiesta de Halloween que se llevo a 4 chicas tan jóvenes y llenas de vida.

Mientras se depuraban responsabilidades y se investigaba el aforo, las salidas, las licencias o la seguridad, todos pensábamos en el inevitable dolor de las familias, como tantas veces hemos abrazado el dolor de otros seres queridos en situaciones semejantes.

No conozco a la familia de ninguna de estas chicas, pero he tenido la oportunidad de leer alguna declaración de la familia de Belén, una familia cristiana cuyo padre, recién aterrizado en Madrid, declaraba a algún periódico lo siguiente: "Estamos viviendo estos momentos con mucha tristeza, con mucho dolor, por nuestra pérdida, pero a la vez con la serenidad y la paz que te da cuando uno se abandona a las manos del Señor. Ha querido que sea de esta manera, y hay que aceptarlo. De esa manera uno se siente muy triste, evidentemente, pero con mucha paz y mucha serenidad". Las declaraciones de uno de sus hermanos, sacerdote, son igualmente impresionantes (la fotografía que adjunto en esta ocasión es de la entrevista que le hacen en un periódico). Me quedo con su respuesta cuando el periodista, con un poco de mala baba, le pregunta “¿Dónde estaba Dios cuando ocurrió la tragedia?”, y el Padre Borja, hermano de Belén le contesta rotundamente: “En el Madrid Arena”.

En otra entrevista pude escuchar una canción que le han dedicado a Belén y que entre otras cosas dice: “Y ahora que parece que todo acabó, comienza algo nuevo fruto del Amor. ¡Gracias Señor!”. Se puede escuchar en este link:http://www.elmundo.es/elmundo/2012/11/11/madrid/1352638684.html

Un gran misterio la muerte. Otro gran misterio la Fe. Pero lo que es evidente, lo que nadie puede discutir, es que todos nosotros vamos a morir algún día, que la muerte es parte de la vida, y que sin duda alguna hay un cielo y un infierno, y se viven aquí en la Tierra. El que esté dándole vueltas cada día al tema de las licencias, buscando culpables o responsables, está en todo su derecho, ¡faltaría más! Pero va a vivir un auténtico infierno. El que tiene la gran suerte de poder abrazarse a la Cruz, vivirá ya aquí y ahora la inmensa paz celestial.

“Sexo es Vida” dice aquel famoso slogan publicitario que se cuela en nuestros televisores. ¡Qué se lo pregunten a una prostituta o a tantos esclavos del sexo! Lo que es vida es el amor, y entre ellos, el amor verdadero, el amor más profundo de todos, y ese gran regalo que nos deja, que es la fe.

Acabo de recibir un email de Manolo desde Uganda. Manolo es un misionero laico que lleva casi 15 años en Africa como un auténtico ángel entregándose a los más pobres del planeta. Me cuenta como acaba de coger un autobús en el que ha viajado 10 horas (ese es para Manolo “el pan nuestro de cada día”), pasando por una localidad en la que existe un brote de Ebola, y encontrándose con otro autobús anterior al suyo totalmente destrozado por haber chocado con un elefante (murieron 15 personas en ese choque). Manolo como siempre se despide lleno de vida, dando las gracias por la oportunidad de participar de tanto amor. Ya os digo que es un auténtico ángel. Y gracias a Dios, hay muchos más ángeles aquí en la tierra que los que escuchamos en las noticias. Y mucha más Vida, “Vida” con mayúsculas.

Comparte este artículo:

enviar email
Login de usuarios