Martes 12 de Noviembre 2019

Evangelizando eurovegas

Por: J. Lorenzo 25-09-2012

Antes siquiera de haberse instalado la primera tragaperras,

Eurovegas se ha convertido en uno de esos nuevos escenarios en los que habrá de batirse el cobre la nueva evangelización en España. Me disgusta este proyecto empresarial, tanto en Madrid (donde será finalmente levantado) como en Barcelona, donde han encontrado un sucedáneo. Para ambos lugares, a la hora de crear empleo y riqueza, hubiera preferido un parque tecnológico, pero se ve que para eso no damos el perfil. Sus múltiples aspectos degradantes han sido denunciados por varios obispos. El último, el cardenal de Madrid, quien, tal vez convencido de la inevitabilidad del proyecto, le duela a quien le duela, ha pedido hacer un “esfuerzo de pedagogía” entre aquellos a quienes va destinado este megacentro del juego, al que, por cierto, ningún político cristiano ha puesto el más mínimo reparo, todo lo contrario.

Realmente, parece más propio de esta nueva evangelización en la que estamos a punto de poner un pie el tratar de hacer pedagogía que creer que se puede convertir a ludópatas a base de cánticos con guitarras en ristre y miradas arreboladas. Deberíamos desterrar definitivamente los métodos de esa otra pedagogía, donde con demasiada frecuencia la melodía de los cánticos se transmuta en gritos de condena si no se atienden razones. El testimonio personal, la escucha sin prejuicios, el acompañamiento sin marcajes y la propuesta sin imposiciones de una alternativa existencial verdaderamente libre y liberadora suelen ser, a la larga, más efectivos.

Aunque no sé si aún estaremos a tiempo para “recuperarlos”, y teniendo en cuenta el período de gracia que se abre en unas semanas con el Año de fe, quizás no estuviese de más tratar de desarrollar esta nueva pedagogía del encuentro a la que parece que se invita con Eurovegas para acercarse a tantos otros a los que hemos desterrado de las preocupaciones pastorales, como los alejados, los “quemados”, los divorciados vueltos a casar o los homosexuales. Al fin y al cabo, más familias destrozan las adicciones que se esconden bajo la manga del tahúr Sheldon Adelson, y hemos recogido su reto evangelizador sin montarle ninguna manifestación.

Comparte este artículo:

enviar email
Login de usuarios