Domingo 15 de Septiembre 2019

La partícula de Higgs y los macarrones con pollo

Por: J. Lorenzo 20-12-2011

Había mucha expectación, que se ha traducido, finalmente, en fustración

Andaba hace unos días la comunidad científica internacional muy alborotada a la búsqueda, en un sofisticadísimo laboratorio, del llamado Bosón de Higgs, traducido popularmente como “la partícula de Dios”, porque, se dice, gracias a su hallazgo, se explicaría la interacción entre el resto de partículas y no sé qué fuerzas que permitirían comprender el origen de la masa. Vamos, el todo de la nada, el secreto de Dios.

Partidario del diálogo entre la ciencia y la fe, no piqué en los llamativos titulares de prensa ni presté más atención al asunto, que algunos suelen tratar de reducir, al final, a si Dios existe o no. Para ese misterio ya me las voy apañando solo. Hasta que unos días después, leyendo una carta del obispo de Lleida, Joan Piris, se me aceleraron todas mis partículas. Daba cuenta el prelado de un manifiesto-denuncia sobre el aumento de la pobreza en la diócesis realizado por un colectivo de entidades cristianas de acción caritativa y social. Miembros de esa red le contaban a Piris algunos casos que ellos mismo habían visto entre los niños y jóvenes, el colectivo más afectado en estos momentos por la falta de recursos. Como siempre, testimonios sangrantes, historias de perdedores a los que la vida saca de la carretera y los manda directamente a la cuneta, a la espera de que la prisa no contagie también a los samaritanos del mundo y pasen de largo sin verlos siquiera. Uno de los testimonios narrados era el de una niña que, en una fiesta, pidió permiso para llevarse el pollo a su casa porque ella ya se había comido los macarrones que le habían dado y su madre, ese día, no comería nada. Ahí me acordé del científico Higgs y de su teoría sobre la partícula de Dios. Allí estaba ella –toda pollo, si me permiten– en el gesto pleno de amor de la pequeña. En su preocupación infantil encontré la explicación más sencilla del origen y la esencia de todo lo que somos y de para qué lo somos.

Comparte este artículo:

enviar email
Login de usuarios