Domingo 15 de Septiembre 2019

La Loteria

Por: Santos Urias 17-12-2011

Llama la atención estos días pasear por el centro de Madrid.

Largas colas de gente que a veces dan casi la vuelta a la manzana. Yo pensé: ¿habrá algún espectáculo o algunos almacenes en oferta? Y no, la gente se agolpa para comprar lotería, buscando ese golpe de suerte que les haga cambiar la vida, que difumine los nubarrones de la crisis o, que al menos, les ayude a sobrellevar mejor los apuros económicos con los que muchas familias se enfrentan. 

He de decir que a mí no deja de sorprenderme. Quizá porque nunca he jugado o tal vez porque el juego de la vida me ha ido regalando con algunos “reintegros” y con muchos “gordos”: disfrutar de lo que se tiene y de lo que se es; no aspirar a más que al sencillo oficio de apurar el sorbo del día a día; recibir y ofrecer escucha, sonrisas, acogida, humanidad. Me encantó aquel video que aparece en internet donde unos jóvenes con un cartel al cuello ofrecen abrazos gratis, y no había cola para recibirlos. La gente se extrañaba, algunos los eludían, sin embargo otros se dejaban acariciar por el ofrecimiento. 

Tal vez habrá un día en que caigamos en la cuenta de que la lotería nos ha tocado ya y sin hacer cola: por el hecho de nacer, por hecho de vivir, por la posibilidad de compartir, de comprender, de pensar, de amar, de servir, de perdonar, de abrazar, de reír, de llorar. Me decía un compañero recién llegado de Haití: “Lo que más me llama la atención dentro del desastre, de la injusticia, de las violaciones, de la impotencia, de la violencia, es que ellos siguen dando gracias a Dios y siempre hay una sonrisa en sus rostros”. 

El bombo sigue girando, nuestra bola esta dentro. Se abre la portezuela y los niños cantan: ¿has escuchado tú número? 

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