Domingo 15 de Septiembre 2019

Peor imposible

Por: Alfonso Carcasona 17-12-2011

La verdad es que alucino con la noticia

 “ERC se da de baja del grupo mixto un día después de apuntarse, para cobrar 200.000 euros” (El Mundo 16/12/2012)

Por lo visto, una de las estupideces –por no prever un fraude tan poco sofisticado como el que se denuncia en las páginas del periódico de hoy- de nuestra legislación parlamentaria permite a un partido político juntarse con otro, formar un grupo parlamentario, y acceder a una serie de prebendas. Una de estas prebendas es que les paguen una cantidad por voto alcanzado para pagar gastos de la campaña. 

Pues nada, a un gurú de la política independista e izquierdista catalana, en connivencia con un colega de la izquierda unida nacional, de esos que aceptan la Constitución “por imperativo legal”  (valiente demostración adicional de incoherencia manifiesta), no se le ha ocurrido otra cosa que hacer un uso torticero de ese agujero legislativo para apropiarse de nada menos que 200.000 euros de dinero público para sus gastos particulares.

Y es que para mucha gente, y más de esos que se autodenominan progresistas, el dinero público no es de nadie. Viven en la ignorancia de que, como el mana, cae del cielo. O es de los impuestos de los que pueden pagarlos, ricos, clase media y otros afortunados con posibles para pagarlos. En su ideología, de aquellos fascistas que, con independencia de que se esfuercen o no, deben pagar al estado, es decir, a ellos, prohombres de la patria (en este caso, de una patria distinta a la que ellos aceptan).

Esos mismos delincuentes, strictu sensu, no por descalificarles, son los que han de sacarnos del atolladero en el que nos encontramos. En Cataluña no tienen ni para pagar nóminas de los funcionarios, pero eso sí, que a ellos se les reponga los gastos en sellos para convencer a votantes de sus programas que incluyen esquilmar a los que tienen algo en nombre del bien común. Esos delincuentes que se rasgan las vestiduras ante atropellos infinitamente menores a los que ellos cometen.

Otro espectáculo lamentable es el que se está dando con Amaiur, a cuenta de la formación de grupo parlamentario. Hasta esta legislatura no recuerdo que esto fuese un tema tan polémico, de manera que hoy los españoles entendemos un montón de primas de riesgo y grupos parlamentarios.  Unos con triquiñuelas para acceder al mismo, los otros con otras triquiñuelas para no aceptarlos como tal. Si tienen derecho a formarlo que lo hagan, y si no, no. Y que se reforme la ley para que sea justa. Da la sensación que no lo es. 

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