Sábado 16 de Diciembre 2017

"Diostenibilidad"

Por: Jose Maria Marquez Vigil 12-12-2011

En el mundo de la ayuda internacional,

comúnmente llamada “Cooperación Internacional”, se habla constantemente de la “Sostenibilidad”. Como economista, no puedo estar más de acuerdo con la idea, aunque difiera en el modo de entenderla.

El mercado nos proporciona una cierta sostenibilidad (un agricultor cultiva tomates, que vende en el mercado a un precio más o menos adecuado, lo que le debería permitir vivir y cultivar más tomates para volverlos a vender). Una sostenibilidad a menudo distorsionada, pero cuando retiramos de este esquema el “ánimo de lucro”, la distorsión puede ser aún mayor.

En esta situación, nos encontramos con diferentes actores de la cooperación internacional sostenible sin “ánimo de lucro”. Por un lado están los Gobiernos y las grandes Agencias Internacionales, así como las grandes ONG, en los/as que muy a menudo podemos encontrar un cierto “ánimo de lucro” que los/as lleva a no ser sostenibles en absoluto. Nos encontramos con muchos actores, unos más eficientes y otros menos, unos más queridos y otros más odiados… Pero entre todos ellos nos encontramos también con los Misioneros, a los que los grandes donantes siguen considerando ineficientes, asistencialistas (en ocasiones como opuesto a sostenible) y faltos de profesionalidad y de una visión/estrategia dotada de cierta lógica.

Por supuesto, yo los sigo defendiendo y os aseguro que… ¡Me da una rabia! Cada vez que un gran donante me solicita que me haga cargo (como ONG) de un proyecto perfectamente planteado y ejecutado por misioneros/as… ¡Como si fueran los leprosos del siglo XXI y nos diera vergüenza salir en la foto con ellos! Mejor que los fondos los reciba una ONG, unos laicos “profesionales”, y luego que ellos se las entiendan o no con los misioneros/as…

El otro día me escribía un email el Padre German Arconada, (Padre Blanco, también conocidos como Misioneros de Africa, que ha vivido casi 50 años en Burundi, dando testimonio directo de las matanzas de hace casi dos décadas entre los hutus y tutsis). Germán ha demostrado una gran visión a la hora de ayudar a este pueblo, y por supuesto un enorme compromiso al quedarse con ellos durante su terrible guerra civil, cuando las organizaciones laicas se esfumaron de Burundi… Y Germán estaba el otro día relativamente contento, con el vaso medio lleno. Le había comunicado que dos donantes financiarían su proyecto de distribución de agua para 19 comunidades y la construcción de un dispensario. Una gran alegría, pero… Me comunicaba a su vez la enorme tristeza por la muerte de una religiosa y un seglar asesinados recientemente en Burundi (un voluntario italiano, Francesco Bazzani, y una religiosa croata, la hermana Lukrecija Mamic, en la fotografía).

La otra hermana secuestrada, gravemente herida, decide volver a la misión en cuanto sane. Las demás han decidido volver ya. Es una idea de sostenibilidad que a menudo se nos escapa. Una sostenibilidad de la Misión que se sostiene en algo mucho más importante que en nosotros mismos. “Lo hacemos por Jesús” decía la madre Teresa de Calcuta mientras recordaba el episodio bíblico: “¿cuándo no te dimos de comer o de beber…? ¡Cuando lo hicisteis con mis hermanos menores…”. Un verdadero ejemplo de lo que ellos dan, más de lo que nosotros podamos dar nunca. ¡Ellos dan la vida porque su vida no les pertenece, no es para ellos un apego, sino un don que debe ser a su vez entregado para amar y alcanzar así la vida eterna! Sostenibilidad, “Diostenibilidad” que fundamenta este gran trabajo que realizan para los mas necesitados.

(Os copio, resumido, el email de Germán:

Queridos Jose-Mari y Guadalupe y todos los que trabajan con vosotros:

Vaya día! Por la mañana lluvioso e hiriente y por la tarde resplandeciente, es decir vosotros!!! El ambiente exterior del tiempo era así. Pero había otro ambiente más interior.
A medio día participaba en una misa funeral por la monja croata y el seglar italiano que el domingo por la noche fueron asesinados en Kiremba, a unos 160 km de Bujumbura. Al lado del altar los dos cadáveres que por la tarde serán evacuados a Europa. Los dos trabajaban en un hospital financiado por la diócesis de Brescia a instancias del papa Pablo VI. Entre los asistentes estaban las dos monjas que quedaban de la comunidad que trabajaba en Kiremba. Una de ellas con muchas heridas de arma blanca en sus brazos y la otra es la que se propuso generosamente remplazar a la que despues hirieron en sus brazos. Se trataba de dos jóvenes estudiantes de 24 y 20 años que vinieron a robar al hospital. Al día siguiente los dos bandidos han sido cogidos por la policía con el botín del dinero que habían robado. Al final de la misa, lo que me impacto fueron las palabras del responsable de los javerianos en Burundi. Las monjas estaban de acuerdo para volver a Kiremba para seguir siendo testigos del amor de Dios. La monja herida en los brazos deberá primero curarse en Italia para que no pierda ninguno de sus brazos. Y a su vuelta de italia, vuelta a Kiremba.

 Por mi parte volví al trabajo en la hoja dominical y me encuentro con vuestra mensaje de finaciación para el dispensario de Tenga y otra financiación para que puedan disponer de agua potable.  El sol de la generosidad y del amor brilla de nuevo para esta región de Tenga. Hay que ganar la batalla en nuestro mundo a base de generosidad y amor. Es así como las cosas cambiarán. Felicité al P. Javeriano después de misa: Dos jóvenes poseídos por el afan del lucro a toda costa no pueden frenar la marcha de nuestro mundo hacia la fraternidad. (…) Un abrazo y que Dios bendiga vuestra generosidad. Germán Arconada)

 

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