Martes 17 de Octubre 2017

411

Por: Juan María Laboa 07-12-2011

El emperador Galerio promulga en Nicomedía un edicto que pone fin a las persecuciones, acordando el perdón a los cristianos que se habían negado a ofrecer sacrificios a los dioses, ordenando la restitución y la reconstrucción de los lugares de culto y reconociendo el cristianismo como religión lícita. Fue el final de una época difícil, pero apasionante del cristianismo, en la que se reafirmó la fidelidad y la identidad de los creyentes probados por la incomprensión, el rechazo y las acusaciones de sus conciudadanos. En la debilidad y la persecución reafirmaron su fortaleza.

Comparte este artículo:

enviar email
Login de usuarios