Lunes 25 de Septiembre 2017

Las encuestas del Sínodo dicen cosas que no gustan

Por: J. Lorenzo 28-07-2014

Tiene razón el cardenal Sebastián

 cuando dice: “El principal problema que tenemos en la Iglesia a propósito de la familia no es el pequeño número de divorciados que desean acercarse a la Comunión. El problema más grave es el gran número de bautizados que se casan civilmente; y el gran número de casados sacramentalmente que no viven su matrimonio de acuerdo a las enseñanzas de la Iglesia”. Y habría que preguntarse las razones del porqué. Razones que pueden atisbarse en las respuestas al cuestionario preparatorio del Sínodo sobre la Familia que las conferencias episcopales han remitido a Roma. Algunas de estas (casi todas europeas), en un ejercicio de transparencia que las honra, han hecho públicas las síntesis de esas respuestas. La mayoría viene a coincidir en el diagnóstico: el “desfase” entre magisterio y vida familiar, lo que lleva a los fieles a ver con normalidad las relaciones prematrimoniales, la convivencia de parejas no casadas o el rechazo a la prohibición de métodos anticonceptivos “artificiales”. Es más, en Alemania, su uso entra dentro de lo que entienden por “paternidad responsable”. En estas Iglesias, como en la francesa, lo que se percibe es que “la credibilidad del Evangelio se juega en su capacidad para transmitir un mensaje de alegría al respecto de la pareja cristiana y de la familia”.

¿Y qué opinan las familias españolas, las que tanta preocupación levantaron porque se vislumbraba su demolición controlada? ¿Qué opinan de cómo se difunden las enseñanzas bíblicas y magisteriales sobre ella? ¿Qué les parece la atención pastoral? ¿Se las implica en la evangelización? ¿Se sienten capacitadas? ¿Qué les parece el modo (si lo hay) en que se anuncia a los separados y a los divorciados casados de nuevo la misericordia de Dios? ¿Cómo creen que debería comportarse pastoralmente la Iglesia con las uniones de personas del mismo sexo?

Sí, también la CEE ha enviado su propia síntesis a Roma, aunque no se ha hecho pública. De Añastro, por el momento, solo ha salido un libro (La esperanza de la familia, BAC), de donde procede la cita del cardenal Sebastián. Es una entrevista con el prefecto de Doctrina de la Fe, el cardenal Müller, donde da la sensación de que, más que levantar un hospital de campaña, se ponen vendas para que no aparezcan heridas.

Ver más

CUENTOS DE DISNEY

Por: Jose Maria Marquez Vigil 23-07-2014

Viajando por Africa con mi familia

¡cada día una experiencia! Unos días en la Misión, Maaike trabajando en los poblados con los discapacitados (qué largo suena lo de "personas con discapacidad"...); yo en la oficina tratando de apagar algún fuego e iniciando otros tantos; mi hijo el mayor a veces en plan adolescente quejándose de la falta de electricidad o wifi, a veces colaborando con el Departamento de apoyo a los Huérfanos (¿habrá que decir "personas con orfandad"?)  metiendo datos en un excell, o haciendo un pequeño video... Y los otros cuatro aprendiendo algo de Chichewa, descubriendo, jugando con los niños malawianos que miran asombrados a tanto niño "asungu" ("blancos"). Otros muchos días haciendo camping en una playa junto al Lago, aprendiendo a hacer un fuego para cocinar o calentarnos (aquí es invierno, aunque no se note mucho), disfrutando de la naturaleza, persiguiendo un monitor lizzard (una especie de varano), o viendo pescar al águila de cabeza blanca... Vida, Naturaleza, risas y juegos... Pero también momentos de tensión cuando la furgoneta en la que viajábamos se quedó atrapada en la arena anocheciendo, o cuando oimos gritos por la noche anunciando robos y violencia. Peor aún cuando se oyen otros gritos en el Hospital, anunciando muerte... Vida y muerte, juegos y pesadillas, todo se junta en esta tierra de contrastes que es como la vida misma.

Amanece un nuevo día y se levanta Pelayo el primero para comentarme, mientras avivo el fuego para hacer el desayuno, que le gustaría volver a España para ver en el telediario qué está pasando en el mundo. ¡Qué está pasando en el mundo! Me hizo mucha gracia... hace ya casi 20 años me desenganche por primera vez de los periódicos y noticias para vivir solo el presente, el día a día, lo "local", en aquella lejana y tan "cercana" Calcuta. Desde entonces sigo disfrutando la desconexión aunque vuelvo a la adicción informativa cuando regreso a la civilización. ¿Qué estará pasando en la franja de Gaza, en Ucrania, en Sur Sudán...? ¿Cómo van las primarias socialistas? ¿Hay nuevos casos de corrupción en nuestros partidos y sindicatos? ¿Y el mercado de fichajes de verano? ¿Cómo se reforzarán el Barsa y el Madrid, y cómo se renovará el Atleti?

La curiosidad me puede y decido conectarme a un periódico digital desde el móvil para leer alguna de esas noticias que no pertenecen a nuestro mundo ni a nuestro presente, que en realidad nos afectan bien poco pero que nos siguen enganchando con tanta fuerza aunque creamos que nos hemos librado de sus garras.

Las noticias siguen siendo más o menos las mismas, aunque parecen tan lejanas a nuestra “actualidad”… Entre ellas, un periódico anuncia en titulares que casi dos decenas de trabajadores de Disney han sido imputados por delitos de pornografía infantil y abusos sexuales a menores. ¡Suena tan macabro e irreal! Mi padre, psiquiatra, me enseñó a intentar ponerme en la piel de la víctima y también del victimario, a tratar de comprender a veces lo incomprensible, tratar de entender las causas de su “enfermedad” como él mismo hacía con “sus drogatas”, “sus psicóticos” y “sus reos”, tantas veces inocentes a su entender y a su vez víctimas de sus circunstancias.

Pero en este ejercicio no consigo avanzar. Entiendo la fuerza de las tentaciones sexuales, la debilidad de la carne, y aunque consigo seguir manteniéndome fiel a mi mujercita, reconozco que siempre me seguirán atrayendo esas otras mujeres, jóvenes y no tanto, que resaltan su atractivo cuando nos cruzamos con ellas por la calle, o en nuestras playas... Aunque no sea plato de mi gusto, puedo también entender que la belleza de esas mujeres o de chicos jóvenes y atractivos produzca atracción en hombres y mujeres no solo hetereo, sino también homosexuales. Algo más me cuesta ya confundir la belleza del amor o incluso el atractivo oculto tras una aventura sexual, con la fría compraventa o el más despreciable acto dirigido a llevar a cabo una relación no consentida que mata el atractivo de compartir y sentir a la vez. ¡Pero un menor! Sigo viendo los juegos de mis hijos con una treintena de niños malawianos, y no consigo comprender la enfermedad, la locura, de encontrar en estos niños y sus inocentes juegos ningún tipo de atractivo sexual. ¿Y cuantos de estos niños africanos, desprotegidos y fácilmente comprables, pasarán a formar parte del trofeo de caza de estos depravados?

Cuando el autor de estos delitos es un religioso me parece doblemente punible, ya que debería tener la formación y el control propios de su profesión. Pero al menos puedo llegar a pensar que decidieran meterse en la vida religiosa para huir de su enfermedad, lo cual no les exculpa en cualquier caso… ¿Pero dedicarte a trabajar en la fábrica de ilusiones de los niños para convertir sus sueños en pesadillas? Me parece del todo inverosímil que tras los dibujos animados de princesas, hadas y elefantes voladores existan monstruos reales que se aprovechen de su cercanía a la infancia para matarla de un plumazo. Y colorín colorado, con la “pulsión a la repetición” que suelen traer estos actos indignos entre sus víctimas, imagino que este cuento no ha acabado…

Ver más

La Iglesia, granero de votos del PSOE

Por: J. Lorenzo 21-07-2014

Dicen que el PSOE tiene su granero de votos en Andalucía, pero donde en realidad lo tiene, es en la Iglesia católica. De sus millones de fieles, muchos miles de ellos (de variable intensidad y compromiso, ciertamente) votan socialista. Es una verdad tan sabida en la sala de máquinas del PSOE desde los tiempos de la Transición, como escondida, una realidad vergonzante que en ocasiones ha querido ser sofocada con artes más propias del estalinismo que de una socialdemocracia que dice respetar la libertad religiosaA pesar de su tradición anticlerical, el germen del cristianismo ha penetrado en el partido, aunque sus cuadros dirigentes hayan mantenido en la mayoría de las ocasiones esa pulsión anticlerical “de marca”, abonando un laicismo de neutralización que le aleja de las corrientes más inclusivas de sus correligionarios europeos.

Viene esto a cuento del tema de la denuncia de los Acuerdos Iglesia-Estado, un auténtico mantra que distrae al personal del ayuno de verdaderas ideas y cuya sola enunciación hace salivar a esa corriente, no tan mayoritaria, pero sí ruidosa, que ha estado empeñada en los últimos años en laminar todo vestigio de cristianismo en las estructuras del PSOE.

Que se lo digan, si no, a la corriente de Cristianos Socialistas, que tuvieron que soportar una brutal ofensiva en la conferencia política del pasado noviembre –a cuenta del debate interno sobre el concepto de laicidad– que a punto estuvo de saldarse con su expulsión del partido.

Porque para los “comecuras” del aparato, no se trata tanto de revisar unos acuerdos –que, quizás, puedan plantearse de una manera diferente a hace treinta años, de ser revisados desde un punto de vista racional más que como un descarado ajuste de cuentas– cuanto de meter el hecho religioso en las sacristías para luego echar el cerrojo. Para ellos, la laicidad es un concepto yermo de espiritualidad, una lobotomización social de ese aspecto consustancial al ser humano.

Los nuevos dirigentes socialistas, con Pedro Sánchez a la cabeza, harían bien en no perder de vista el sustrato religioso de la mitad de sus votantes. Esos votantes tienen la clave para propiciar una laicidad donde lo religioso no solo no estorba, sino que tiene su papel en el debate ético de las sociedades modernas. Y, de paso, ayudarán al PSOE a entrar en la modernidad.


Ver más

EL VALOR DE LOS SIMBOLOS

Por: Santos Urias 21-07-2014

Mi alma ha llorado varias veces esta semana.

 Miraba las noticias y se me llenaban de bombas y de gemidos las pupilas. Esa tierra Santa, tantas veces masacrada. Esos hermanos que en vez jugar juntos alimentan odios cada vez más enconados. Con un David escondido tras los muros de Gaza o Cisjordania y un Goliat que pisa fuerte arrasando todo lo que encuentra a su paso. Salmos de horror y desesperación. Incapaces de mirarse a los ojos.

Y en medio de toda esa tragedia la madre de uno de los niños israelies asesinados, desencadenante aparente de todo este drama, llamando a la madre del niño palestino quemado vivo. Diciéndole que siente lo que está pasando, y es creíble porque hace apenas unos días que ha perdido a su hijo adolescente. Un símbolo de que no todo alimenta el odio y el ser humano está llamado a la reconciliación, a no estar en ese ojo por ojo, para acabar todos ciegos.

Terminando el Ramadán en mi barrio, una pequeña mesa redonda congrega en el Colegio de S. Alfonso de las Hijas de la Caridad a madres, hijas, niños, Imanes de las Mezquitas, profesores, trabajadores sociales, presidentes de asociaciones musulmanas, sacerdotes católicos, religiosas. Un clamor entre los susurros cantados de pequeñas oraciones y las reflexiones de los ponentes: “La religión que lleva a la violencia o justifica la violencia, niega su esencia divina”. La directora del colegio lo dice alto y claro, crear espacios de diálogo, de conocimiento, de escucha y de entendimiento. Otro símbolo que me sirve de bálsamo entre tanto dolor y sin sentido.

Hay que escapar de lo diabólico (lo que nos separa), de subrayar las diferencias, de ahondar en lo que alimenta rencores y odios por los siglos de los siglos. Vivamos los símbolos, lo que nos une, lo que está en el corazón del ser humano; y si no tenemos suficientes razones inventémonos símbolos nuevos para caminar con las manos tendidas, con un poco más de humildad, ahuyentando con nuestro aliento los horrores de las guerras.  

 

 

Ver más

Francisco y los pecados de omisión

Por: J. Lorenzo 14-07-2014

Algunos acusan a este papa

 de no tener un pensamiento sistematizado. No entiendo lo que quieren decir, la verdad, salvo que sea lo que me temo: una cortinilla de humo bajo la que se esconde un cierto desprecio por no ser lo que ellos entienden por un teólogo de altura, un intelectual nato. Pues vale. Yo, sin embargo, como disfruto entendiendo todo lo que escribe, sin embargo tengo miedo a que todo lo que dice a lo largo del día quede sepultado por ese criterio –nefasto para las cosas realmente importantes– de que ya no es noticia y se desaprovechen unas reflexiones que están estirando de nuevo la piel de una Iglesia envejecida y desconfiada. Creo que algo así ha pasado con la escalofriante homilía de Santa Marta en donde pidió –de nuevo– perdón por los abusos sexuales en la Iglesia y por los pecados de omisión cuando se miró para otro lado. Hace no demasiado tiempo, ese texto –lleno de dolor, temor y amor– hubiese abierto los informativos de medio mundo. Y algo parecido sucedió con su alocución, un día antes, en Molise. Allí pidió nada menos que “un pacto por el trabajo” (¡a quién se le ocurre, en la nueva era del precariado asumida por gobiernos e intelectuales como un paso inexorable en el ciclo de la historia!), y en donde animó con claridad a “defender nuestra dignidad que da el trabajo”.

Porque –y eso es algo que no han acabado de entender algunos–, esa defensa de la dignidad de quien lleva años sin poder trabajar porque el sistema lo excluye, no es otra cosa que la reivindicación de la plenitud de un proyecto existencial como hijos de Dios. No se trata –como se ha querido creer– de la defensa de una u otra opción política. Ese error en el que se ha vivido voluntaria y placenteramente instalado, ha evitado enarbolar esa defensa de la dignidad del trabajo y ponerse a silbar cuando ha sido –y está siendo– pisoteada. Por eso es una pena la “fugacidad” de tantas reflexiones de Francisco, como esta, bien breve, sobre el trabajo. También ahí, cuando se ha presionado y obstaculizado la labor de organizaciones implicadas en la pastoral obrera o se han guardado en los cajones análisis fundados y pronunciamientos críticos contra los gobiernos de turno para no interferir con intereses colaterales, se ha pecado de omisión.

 
Ver más

Redescubriendo a Tarancón

Por: J. Lorenzo 07-07-2014

"Ser obispo hoy no es fácil",

 reconoce uno, con una década de experiencia pastoral a cuestas. La imagen que la sociedad tiene de ellos, ciertamente, es cualquier cosa menos envidiable. Hoy, en España, han cambiado mucho las cosas, sobre todo entre las generaciones más jóvenes. Algunos pastores, fácilmente identificables por la indumentaria, apresuran el paso cuando han de cruzar las plazas de sus catedrales. Paradójicamente, la imagen que la sociedad está haciéndose del papa Francisco tampoco les ayuda demasiado. A ver, ayuda a la imagen general de la Iglesia, claro, pero, por comparación inmediata, deja mal parados a nuestros obispos, que ni se les había pasado por la cabeza accidentar a su Iglesia en vez de tenerla bajo parapeto y disparando desde alguna que otra saetera de la torre. Es algo así como los hijos de esos grandes personajes, que, por más que lo intenten, nunca serán capaces de superar los logros del progenitor.

Es verdad que en España tampoco es que estén todos los obispos por la labor de hacer méritos por parecerse al Papa. A algunos les sale más natural que a otros. Pero lo importante es que haya esa voluntad de ser más pastor que gestor, más padre que juez, más dispuesto al servicio que al poder. “Lo importante es que la herencia que nos deje el papa Francisco impacte en la Iglesia española”, sostiene el mismo prelado de antes. “Porque lo suyo nos ha cogido un poquito a contrapié”, afirma, aunque él sea de los más acompasados que conozco. Y sentencia: “Tenemos que hacer un cambio en profundidad, y en muy poco tiempo”.

Tal vez por eso, entre algunos de estos mismos obispos, sus referencias vuelven a ser figuras que han gozado del reconocimiento unánime de la sociedad, como la del cardenal Tarancón. Ya no se baja la voz para afirmar que su legado se laminó con tanta saña como poca elegancia, que los eclesiásticos que se habían impregnado de su espíritu sufrieron destierros y ostracismo o que de haber profundizado en alguna de sus enseñanzas, hechas también de renuncias en servicio del bien general, quizás los jóvenes hubiesen perdido igualmente la fe, pero no la consideración, plaza fuerte desde la que siempre es posible el reencantamiento. 


Ver más

EL VALOR DEL DESCANSO

Por: Santos Urias 06-07-2014

Rendimiento, prisas, éxito, evaluaciones,

 ocupación, preocupación, empeño, excelencia... palabras que salpican nuestras vidas, que configuran un tipo de persona competitiva, que en ocasiones puede llegar creerse que su ser es una suma de cosas, una agenda llena, un no parar.

Por eso el silencio es necesario. Por eso estar ocioso es importante. No para reproducir una especie de consumo del descanso: programa lleno de visitas, ir de acá para allá. Si no para poder tomar distancia, considerar que no somos imprescindibles, a veces incluso fácilmente suplantables. Para ganar en humildad, en sencillez de mirada. Para recuperar los atardeceres. Porque así, además, podemos sentir que aquellos que están ociosos a la fuerza: parados, discapacitados, enfermos, también tienen un lugar precioso en nuestro mundo y en nuestra sociedad. Aunque sólo sea para recordarnos que “somos”, y que ese es el milagro, esa es la bendición.

El descanso nos lleva al seno de Dios, al profundo sentimiento de criaturas. Al punto del agradecimiento y de la alabanza. La lectura de un buen libro; el compartir pausado; conocer gente nueva; disfrutar de la naturaleza; meterse en la fiesta; admirar el arte; saborear la contemplación y la oración. Puedes quedarte en tu ciudad o tener la suerte de viajar, pero en cualquier caso el tiempo es tuyo, o mejor dicho el tiempo es de Dios, envuelto en esa constante gracia que nos invade. A lo mejor esa es la grandeza del periodo de descanso, darse cuenta de que vivimos inmersos en el tiempo de Dios.

Feliz verano.

Ver más

Reflexiones diarias I

Por: Juan María Laboa 02-07-2014

A lo largo del día,

 tanto nuestra capacidad de pensar y confrontar como cuanto leemos y escuchamos en los medios de comunicación o en los encuentros personales, favorecen en nuestro interior una serie permanente de reflexiones que bien desaparecen al poco tiempo o, por el contrario, quedan pacíficamente sedimentándose en nuestra mente y desembocan en el acerbo de ideas que poseemos o en los escritos de diverso interés que vamos publicando.

Me propongo publicar, en su simple esquematismo inicial, algunos de ellos en esta Bitácora:

.Si controlamos la ira, la envidia, la soberbia y el deseo, nuestro cuerpo y nuestro espíritu se encontraran en disposición de manifestar una actitud más receptiva y acogedora, mejor dispuesta al misterio.

.Cuando nos centramos inquisitorialmente en la Inquisiciones eclesiásticas del pasado, olvidamos las activas inquisiciones presentes tanto en la política como en la economía, en los partidos y, sobre todo, en los Medios.

.Elton John ha comentado que “el papa reconduce las cosas a lo esencial”. Nos sentimos tan atraídos y envueltos por lo episódico que nos cuesta asentarnos en lo esencial. Los atractivos y escandalosos árboles de cada día nos hacer olvidar el espléndido bosque interior.

.”Señor, sálvanos que nos hundimos”. Cuando todo parece resquebrajarse, cuando no podemos dominar la situación, cuando nuestra confianza en nosotros mismos desaparece, podemos acudir con filial confianza a Dios ,que siempre es nuestro refugio.

.¿Qué relación existe entre la pérdida de la memoria, la memoria cristiana, familiar y humanista y el desarrollo demográfico europeo?

.¿Cómo puedo vivir la fe en una sociedad laica por decreto? ¿Cómo puedo expresar mi gozoso testimonio de amor a Dios y a mis hermanos, a quienes  este valor no tiene cabida?

.Escuchamos y leemos repetidamente que “el modelo instaurado en 1978 está agotado”. ¡el modelo? ¿Hay que replantear todo? No resulta suficiente con enmendar algunos temas, los que pidamos la mayoría?

 

.Sería positivo afrontar las vacaciones no como un espacio vacío de contenidos y exceso de consumismo sino como un tiempo generoso de pensamiento , lectura y ejercicio físico.

Ver más

Página 1 de 1, mostrando 8 registros de un total de 8, desde el 1, hasta el 8

<< anterior | | siguiente >>
Login de usuarios