Domingo 23 de Julio 2017

SECRETAS PALABRA DE VIDA 15.- QUIRÓGRAFO

Por: Dolores Aleixandre 31-05-2012

"Nos complace mucho comunicarle que un cliente de nuestro banco

que no ha querido identificarse, se ha hecho cargo del total del débito de su hipoteca. Puede pasarse por nuestra oficinas para firmar su cancelación definitiva”. Esta situación,  tan improbable como la de que el beneficiario de un pagaré lo rompa en presencia de su deudor, es precisamente la que evoca la carta a los Colosenses: “Dios os ha dado vida con Cristo, perdonando todos nuestros delitos y, cancelando el recibo (quirógrafo) que nos pasaban los preceptos de la Ley,  lo quitó de en medio clavándolo en la cruz” (Col 2, 14). Quizá el quirógrafo designaba el “libro divino” del que hablan muchos escritos judíos intertestamentarios en el que están consignados los pecados humanos. La anulación de esa deuda consiste en un perdón gratuito de esos pecados y en su desaparición total y definitiva.

En los iconos de la Iglesia de Oriente Jesús aparece con frecuencia llevando en su mano un rollo de pergamino (“escrito a mano”, de ahí lo de “quirógrafo”) que simboliza un supuesto documento jurídico donde queda cancelada nuestra deuda, consumando así nuestra reconciliación con Dios

Estamos ante una metáfora bellísima que puede ser interpretada de dos maneras: cargando sombríamente el acento en nuestra condición de “deudores” y reforzando nuestra conciencia de culpa; o celebrando el aspecto luminoso de su simbolismo: Cristo enarbola triunfante el “documento” de nuestra liberación, recordándonos al mismo tiempo con las heridas de sus manos, que el amor tiene siempre un precio. La carta a los Efesios dice lo mismo con otras palabras: “De balde os han salvado en la fe, no por mérito vuestro, sino por don de Dios; no por la obras, para que nadie se jacte. Sois una obra de arte de Dios” (Ef 2,8).

Si estiramos un poco más el símbolo, podemos reconocer que, a la hora de relacionarnos unos con otros, todos somos portadores de un quirógrafo particular en el que llevamos escritos los fallos y defectos de los otros, junto con  lo que creemos nos “adeudan”. Vamos apuntando en ese particular libro de contabilidad las carencias, deficiencias y errores ajenos y, cuando entramos en relación con ellos,  ese quirógrafo invisible se interpone entre nosotros y nos distancia.

En el texto evangélico en que Jesús cura al paralítico al que habían descolgado por el tejado, le dice antes de curarle: “Hijo, tus pecados están perdonados” (Mc 2,5). Podemos visualizar la escena imaginando a Jesús rompiendo en pedazos el quirógrafo de las culpabilidades de aquel hombre, como si le dijera: “No hay nada que se interponga entre tú y yo;  entre nosotros no existen barreras, ni distancias, ni reproches”. 

¿Qué ocurriría si fuéramos al encuentro de los otros “sin quirógrafo”?. El gesto de dar la mano de alguien expresaba en la antigüedad la ausencia de armas amenazadoras ¿no podría decirle al otro silenciosamente que llevamos la mano libres para ir a su encuentro?

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MARAVILLOSO

Por: Santos Urias 31-05-2012

Durante toda esta semana hemos estado viendo en las tutorías

del colegio de aquí del barrio un fantástico corto que anda circulando por la red: El Circo de las Mariposas. Es una bonita historia sobre la superación personal, una mirada positiva hacia el ser humano, hacia sus capacidades; una pequeña parábola sobre la felicidad. 

Hay una frase reiterativa a lo largo del metraje que uno de los protagonistas, el director del circo, no cesa de decir: “eres maravilloso; es una maravilla; el mundo está necesitado de pequeñas maravillas…” Frente a la visión tétrica y pasiva del que ahonda en las miserias de los demás o en el paisaje desolador que nubla la vista, nacen las pupilas de aquellos que saben ver las mariposas que preñadas en sus sedas, ansían salir volando por las esquinas, llenando de colores cada rincón gris, cada desaliento y cada falta de fe. 

Me llamaba la atención ver a algunos chavales taparse la cara para cubrir ciertas lágrimas furtivas que se escapaban sin pedir permiso. Llorar en clase no es muy frecuente. Expresar sentimientos profundos no es muy frecuente. 

Y una pregunta al auditorio: ¿Alguien nos ha dicho alguna vez que somos maravillosos? ¿Alguien nos ha hecho sentir alguna vez que somos maravillosos? Silencio. Como dice la expresión popular: “ha pasado un angel”, o una mariposa… 

Pues lo somos: eres maravillosa; eres maravilloso. No lo olvides. Dios nunca lo ha olvidado. Y a otra cosa mariposa.

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Al César lo que es del César

Por: Alfonso Carcasona 31-05-2012

Reconozco que he sido bastante crítico en esta columna

 acerca de la política de comunicación que hace nuestra jerarquía ante los problemas actuales.

De hecho, criticaba la semana anterior las palabras del presidente de la CEE acerca de la repercusión que el pago del IBI podía tener en la labor caritativa de la Iglesia, y en concreto de Cáritas.

Pues bien, a la semana de esas desafortunadas manifestaciones, D. Isidro Catela,  director de la Oficina de Información de la CEE ha salido al paso de las mismas, con un documento breve, claro e irrebatible titulado “10 preguntas, 10 respuestas sobre la financiación de la Iglesia y régimen de fiscalidad” (http://www.agenciasic.es/2012/05/31/10-preguntas-10-respuestas-sobre-la-financiacion-de-la-iglesia-y-regimen-de-fiscalidad/).

El documento responde a las preguntas que se hacen en la calle, sin ningún tipo de cabida a la demagogia. Preguntas acerca de si el estado financia a la Iglesia, o si esta paga el IBI o la tasa de basuras, o quien y qué es Cáritas, o si la Iglesia ahorra dinero al Estado, son contestadas en muy pocas palabras, con datos.

Las únicas preguntas que me quedarían por responder son menores al lado del decálogo de respuestas que contiene el documento: ¿por qué no se contesta desde un primer momento así a los medios, cuando la campaña viene de lejos? ¿no estaba preparado el cardenal Rouco para esa pregunta? ¿o sí? ¿cómo vamos a dar difusión los católicos a este documento, de manera que restañemos la herida causada por las declaraciones de la semana pasada? (ésta reflexión es mi pequeño granito de arena a la causa) ¿seremos capaces de continuar con esta política de comunicación?

En definitiva, enhorabuena y gracias D. Isidro. En el próximo debate que se abra, por favor, plantéense responder con la misma claridad y contundencia.

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"El Señor me quiere despojada de todo"

Por: Jose Maria Marquez Vigil 28-05-2012

Hermana María Mallo recién llegada a España tras huir de Mali por el desierto

Esta semana se cumplirían los 30 primeros días de gobierno del nuevo presidente electo del Mali. Ya se conocería el vencedor de los últimos comicios democráticos, los últimos tras 20 años de democracia, y el presidente Touré (popularmente conocido por sus siglas, ATT) habría traspasado ya los poderes tras haber agotado ya dos legislaturas en el poder (razón por la que no se iba a presentar).

Pero el capitán Sanogo dio un golpe de estado un par de meses antes ya que “no le gustaba el modo en que ATT estaba manejando la crisis del Norte”. Una razón que, si no fuera por las trágicas consecuencias de este golpe de estado, sonaría a ocurrencia humorística de Tip y Coll. ¿Un golpe de estado para derrocar a alguien que iba a dejar el poder democráticamente un par de meses más tarde? Pero puede ser aún más absurdo, ya que a partir del golpe de estado se recrudeció la revuelta de los tuaregs en el Norte, los cuales se levantaron en armas para proclamar su independencia con la colaboración de una fuerte potencia extranjera (Al Qaeda según unos, Francia según los otros).

Por supuesto nada de esto es tan absurdo como parece cuando se empieza a reconocer el tufillo de una lucha por el poder económico. Desde que se descubrieron importantes yacimientos petrolíferos en el norte del país, esta gran zona trapezoidal de Mali otrora dibujada por los colonizadores para repartir un desechable trozo del desierto, ha pasado a figurar en las agendas de los americanos, chinos, y ahora de los franceses que se habían sentido perjudicados en sus intereses.

Fuera cual fuere la razón (o sinrazón) de este nuevo conflicto, a la hermana Maria Mallo la encontró en su Misión en plenas actividades educativas para las mujeres. Las hermanas de San Jose de Cluny llevaban varios años levantando su Misión para escolarizar a los más pequeños y capacitar y promover la independencia económica de las mujeres. Desde Africa Directo habíamos colaborado con ellas para mejorar el programa educativo y la pasada semana me encontré a Sor María en nuestra humilde oficina para contarme que había regresado sana y salva y explicarme los pormenores de estas últimas semanas.

Había escuchado bombardeos, cada vez más cerca, y cuando sintió realmente el pánico de la gente supo que había llegado la hora de dejar la Misión muy a su pesar. La Sharía (ley islámica) se había impuesto ya hacía unas semanas hasta el punto de imponer fuertes palizas a ciudadanos por el mero hecho de hablar por un móvil o escuchar música, muestras de la presencia del diablo según estos fanáticos que no son sin embargo capaces de descubrir al diablo en su fanatismo ni en su violencia y sadismo. Una mujer, según me relataba Sor María, recibió una enorme paliza por hablar con dos hombres por la calle (los cuales, para colmo, no eran sus pecaminosos amantes sino… ¡sus propios hijos!). Pero ahora iban a por ellas, según las informaron, y debían huir ya que eran un botín apetitoso para los terroristas que instigaban toda esta violencia.

Una hermana se quedó petrificada y empujada por Sor María decidió finalmente coger una maleta negra. Una maleta que, presa del pánico, había olvidado llenar de ropa o elementos con algún valor económico o sentimental. Sor María mientras tanto se despidió del Staff de la misión pagándoles algo parecido a una indemnización por cierre de negocio, y echo una última mirada a las bonitas aulas con su mobiliario, con sus perchitas, armarios… Sabía que iban a pasar muchos años hasta que estos niños pudieran volver a alfabetizarse, si es que algún día pudieran volver a tener esa oportunidad. Sabía que no volvería a abrir su ordenador, que no recuperaría tanta información acumulada, que no volvería a ver estas lustrosas puertas ni estas paredes recién pintadas que me enseñaba con tanta ilusión en una veintena de fotos que había podido llevarse consigo. “Todo destruido”, me decía. “El Señor me quiere despojada de todo”.

Esa frase, o algo similar, se la había escuchado ya a alguna otra misionera que había tenido que abandonar forzadamente la misión de sus ruegos, sus sueños, sus esfuerzos, sus oraciones…

Y me sigue sorprendiendo como el primer día… La fuerza de la fe, el positivismo de una religiosa que tras huir por el desierto en un vehículo con balas de ametralladoras silvándole la cabeza, tras dejar atrás a su gente, su trabajo, sus sueños y “pertenencias”, es capaz de brillar mientras bebe un largo sorbo de este amarguísimo cáliz.

Siempre que me encuentro cara a cara con el desapego de estas “cracks” de espiritualidad, me restriego lo lejos que estoy aún y el largo (infranqueable) camino por recorrer.

Tampoco pude dejar de acordarme de Pilar, la madre de Ainhoa, que nos había llamado esa misma mañana a Africa Directo. Allí se supone que está Ainhoa secuestrada desde hace ya más de medio año. En el Norte de Mali. Esperemos que la legión de ángeles que acompañaron a la hermana María por el desierto estén ahora con nuestra Ainhoa.

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Nuestra generosidad en tiempos de crisis

Por: Alfonso Carcasona 26-05-2012

Durante los años de bonanza he dedicado una pequeña parte de lo que ganaba

 a la caridad. Incluso, como me iban bien las cosas, me iba antes del trabajo y dedicaba un poco de tiempo a gente con menos recursos. Pero ahora que viene curvas, que gano menos, que tengo que trabajar más, tendré que reducir mis donativos, y por supuesto, ya no podré acompañar a esas personas. Desafortunadamente, primero tengo que mantener mi ritmo de vida –que ya está sufriendo- y ya no me sobra ese dinero y ese valioso tiempo. 

Claro está que la jerarquía del club al que pertenezco con orgullo, la Iglesia Católica, está en la misma línea. Decía nuestro cardenal que si la ley le obliga a pagar el IBI lo hará encantado, pero claro, “…en detrimento de otras acciones”, que los medios, tan atentos siempre, enseguida han entendido y titulado como “obra caritativa”. Como caridad significa amor, si la Iglesia paga el IBI será a costa de menguar sus actividades en el ámbito del amor, precisamente la única definición de Dios que existe en los Evangelios… Curioso.

Ya he reflexionado anteriormente sobre la comunicación de nuestra conferencia episcopal, de cómo la aleja de los no creyentes, e incluso irrita a los que nos precisamos de serlo. Pero ¿cómo se puede decir que si se paga el IBI afectará a otras acciones, sin precisar que de ningún modo, o que las últimas en verse afectadas, serían precisamente las relativas a Cáritas (que llega a mencionar un par de párrafos más abajo, por si quedase alguna duda), o las relacionadas con la caridad?

Estoy plenamente convencido de que mi Iglesia, incluso la parte relativa a los jerarcas, buscará con toda su energía seguir acompañando al solitario, vistiendo al desnudo, alimentando al hambriento, educando al menos favorecido, cuidando enfermos… A pesar de pagar el IBI, si llega el caso.

Como yo, a su vez, intentaré redoblar esfuerzos, ya que, por muy mal que llegase a pasarlo, seguiría siendo un privilegiado. Muchos de mis hermanos necesitan de mi obra caritativa, por insignificante que sea. Aunque me suban los impuestos, aunque gane menos dinero, aunque trabaje más horas y con más estrés. 

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Si queda poco tiempo conviene centrarnos

Por: Juan María Laboa 25-05-2012

En la vida nos acechan dos realidades que estúpidamente intentamos olvidar:

el que nos espera la eternidad y el que no tenemos tanto tiempo a disposición. “El carpe diem” clásico puede tener una traducción positiva: aprovecha inteligentemente el tiempo que tienes a disposición, y otra disfuncional: disfruta cuanto puedas el momento que vives porque todo se acaba.

 Nada puede enseñar más que el ser consciente de que te queda poco tiempo, pero, también, nada ayuda más a perfilar cuidadosamente la vida que el saber que hay un después tras el ahora. La cercanía del fin terreno obliga a priorizar, a valorar lo importante y a relativizar aun más las menudencias. La muerte próxima nos fuerza a examinarnos con honradez y a conocernos mejor. Y digo próxima en cualquier caso, tengamos la edad que tengamos, porque “tempus fugit”, el tiempo transcurre tan velozmente que el mañana siempre está en el ahora. En ese momento valoras con intensidad la familia, los amigos, lo que quieres dejar detrás de ti. Quien tiene sentido de la limitación del tiempo disponible tiene más capacidad y generosidad para preocuparse por las generaciones futuras, por la herencia que va a transmitirlas.

La vida es lo que más de cerca nos ha tocado vivir, pero tener en cuenta la muerte, ese misterio aparentemente intangible y siempre ajeno, puede centrar, valorar y encauzar esa vida.  

 Sintiéndose próximo al fin es más consciente de su responsabilidad con las generaciones futuras, lo contrario de cuanto sucede en nuestros días en los que parece que nadie tiene en cuenta que no podemos endeudar a las generaciones futuras ni podemos dañar un mundo que no es nuestro y que pertenece, también, a quienes aun no han nacido.

Ser consciente y enseñar a nuestros hijos desde su niñez que nuestra vida tiene un futuro más allá de la muerte no condiciona nuestra vida, la redimensiona y enriquece. Quien no teme la muerte, porque la considera transitoria, es inmortal. Por el contrario, aunque la certeza de la muerte y del amor recorren nuestra vida, si no somos conscientes de ello, caemos en la levedad y la mediocridad absoluta.

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¿Debe la Iglesia renunciar a algunos derechos?

Por: J. Lorenzo 21-05-2012

Se dice que el hambre agudiza el ingenio,

 lo que traducido a la famélica realidad de los ayuntamientos, les lleva a maquinar lo que sea para arañar recursos. Como al ciudadano le queda poco de donde aflojar, y además la indignación le asoma a flor de piel, los medios de comunicación les dieron la idea a las corporaciones: si, como dicen, la Iglesia no paga impuestos y vive en un paraíso fiscal, y además, tiene el mayor patrimonio inmobiliario del país, a pesar de lo cual el Estado –que recorta en sanidad y educación- costea la nómina de obispos y curas, ¿quién se va a oponer? Incluso los regidores, de los que van con el bastón de mando a misa y ponen cara contrita en las procesiones, podían imaginar en esa medida el aplauso de no pocos. Ni siquiera cuando se toparon de bruces con los Acuerdos Iglesia-Estado y la Ley de Mecenazgo se achantaron. Pues que paguen al menos por la retirada de la basura de las propiedades eclesiales que no estén dedicadas al culto, pensaron.

Pues en esas estamos, cada vez con más municipios que recaban estudios jurídicos para ver si esa medida puede llevarse a cabo. Y puede que esté bien que así sea en un momento de gran incertidumbre económica y social, con la amenaza de un “corralito” flotando en el ambiente. Al fin y al cabo, también eso es comunión de bienes. Pero, para ser del todo justos, la medida habría que aplicársela también al resto de instituciones que se benefician del mismo “privilegio”, y que los medios ocultan: partidos políticos, sindicatos, ONG, locales no dedicados al culto de protestantes, musulmanes judíos, embajadas… 

Quizás no sea el momento para que la Iglesia se enroque en una defensa numantina de unos derechos que, efectivamente, puedan ser vistos como un privilegio propio de otras épocas. El argumento de su legalidad es irreprochable, aunque las consecuencias para la pastoral puedan ser desoladoras. En este sentido, habría que valorar si lo que dejaron dicho los padres conciliares en la Gaudium et Spes, en el sentido de que la Iglesia “renunciará al ejercicio de ciertos derechos legítimamente adquiridos tan pronto como conste que su uso puede empañar la pureza de su testimonio”, tiene o no fundamento hoy.

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Patio de los Gentiles

Por: Juan María Laboa 19-05-2012

Durante este viernes y sábado se está celebrando en Barcelona

 una sesión del Patio de los Gentiles, el tercero de una serie que comenzó en Bolonia y siguió en París, un intento sugestivo de mantener un cierto diálogo entre fe católica y cultura laica, de plantear miradas de largo alcance sobre las grandes preguntas. Arte, belleza y trascendencia, estética y religiosidad como apertura hacia lo infinito, en un marco que suscita sentimientos de admiración: el Museo Nacional de Arte de Cataluña y la Sagrada Familia. Palabra, música y arte inspirados por el Cristo Panthocrator del san Clemente de Tahüll.

El cardenal Gianfranco Ravasi señalo que “el verdadero arte es como una herida, genera inquietud, no deja indemne, indiferente”, porque es capaz de plantear y ofrecer el sentido de la vida. Tampoco la presencia o ausencia de Dios puede dejarnos indiferentes. Belleza y bondad son los atributos de la divinidad, escribieron los filósofos griegos, y el cristianismo ha desarrollado en su historia el amor, atributo y definición de Dios, y el arte, que con tanta constancia y brillantez ha acompañado su historia.

Los catalanes han demostrado en esta ocasión la capacidad de diálogo, de encuentro interesado y constructivo entre la inquietud cognoscitiva y la artística. En las reflexiones que ayer plantearon conocidos intelectuales y artistas, la palabra sobrevoló en una sociedad en la que sobran palabras pero permanecemos cortos de sentido. El sábado por la tarde terminará el encuentro en la basílica de la Sagrada Familia, un espacio en el que Dalí presentó con arquitectura y escultura sus propuestas y convicciones humanas y religiosas.

El año pasado intentamos celebrar en Madrid esta mirada del y en el Atrio de los Gentiles, pero no fue posible por desidia y, sobre todo, por soberbia.

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RECESION SOCIAL Y ECONOMICA=DESCALABRO SOCIAL Y ECONOMICO

Por: Jose Maria Marquez Vigil 19-05-2012

Cuando nos juzguen generaciones venideras

 “… no les parecerá lo más grave las fechorías de los malvados, sino el escandaloso silencio de las buenas personas." (Martin Luther King)

Y así, sin hacer mucho ruido entre primas de riesgo, corralitos, enfrentamientos en Gibraltar y amoríos de sus majestades, se acaba de aprobar este jueves en el Congreso el decretazo de la reforma sanitaria.

Al día siguiente, una magnífica persona (sin papeles), me dio una lección de economía keynessiana… “¿Pero que se creerán que hago con los 500 euros que gano? Alquilo un apartamento compartido, compro comida, pago mis llamadas y sms del móvil, mi abono de transporte... ¡Lo dejo todo aquí! ¿Y si ahora enfermo? Me tendré que asegurar en sanitas, pero ¿de dónde saco este extra ahora?”

Nuestro Gobierno está recortando y cada vez me parece que lo estamos haciendo peor. Por cada 100 que ahorramos, dejamos de ingresar 300. Personas que trabajaban y compraban, y pagaban, y consumían… Están en la cola del INEM, sin consumir o al menos bajo mínimos. Menos ventas para el frutero, el pescadero, el kiosko, el bar (bueno, el bar no lo sé porque como no nos metamos un pelotazo de dyc a palo seco, a ver quién sobrevive a todo esto…).

Pero lo peor es que unas horas más tarde hablo con dos buenas personas, dos personas españolas que empiezan a dar la razón al decretazo. “¿Porqué tengo que pagar yo la sanidad de un extranjero? ¿Y si no quiero? Reconozco que cada vez me estoy volviendo más racista porque me estoy cansando ya de…”. Palabras textuales de buenas personas. Y me da mucha pena. Intento rebatirles. Intento decirles que yo tampoco necesito que el Gobierno subvencione la escuela pública en Sigüenza ya que no conozco a nadie ahí, ni que reparen la carretera de Cartagena a San Javier… Que podemos ser totalmente liberales o intervencionistas, pero en el medio está la virtud. Les intento hablar de solidaridad, de justicia, pero me siento como si estuviéramos en la Alemania del 38. Y entre tanto la extrema derecha avanza en Europa…

“Ich habe es nicht gewusst” (yo no sabía nada) decían en Alemania las “buenas personas” cuando años más tarde eran juzgadas por su apoyo a los nazis y sus campos de exterminio. Porque como dice la oración, “yo confieso… que he pecado… de pensamiento, palabra, obra Y OMISIÓN”. Y esto está ya empezando a ser omisión de auxilio debido, y nos juzgarán por ello.

¿Y cuándo te vi hambriento y deje de darte de comer, o te vi sediento y no te di de beber? Me parece que todos conocemos de sobra la respuesta…

¡Y yo que pensaba que España iba mal con Zapatero! De Málaga a Malagón…

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Criadas y señoras

Por: Alfonso Carcasona 15-05-2012

Magnífica llamada de atención a nuestras dormidas conciencias.

 Esta película recrea el Misisipi de hace 60 años, donde las imágenes de racismo nos repugnan. La sociedad de los blancos guapos, ricos y educados, que se consideraban cristianos. La película se centra en el servicio doméstico, y por ello son las señoras las que se llevan la crítica más ácida, siendo los señores unos peleles que simplemente dejan hacer. Imagino que la participación de una empresa de oriente medio en la producción algo tendrá que ver con esa gotita de machismo y que, sin embargo, rezuma incoherencia con los planteamientos que en la actualidad se viven en esa zona del mundo.  También se podrá decir que enterrar la cabeza cual avestruces es igualmente condenable. Pero no es de esto sobre lo que quiero reflexionar.

¿Que pasará dentro de cincuenta años si hacen una película honesta sobre nuestra educada, rica sociedad?  El retrato que imagino es el de unas comunidades cerradas, con gente guapa, con dinero –a pesar de la crisis en la que vivimos-, educada –capaz de justificar con argumentos sólidos cualquier injusticia-, tan egoístas como la de la película, tan cerradas en torno a su ombligo que espero repugnen la evolucionada sensibilidad de nuestros nietos .

Y es que seguimos sin fijarnos en los más desfavorecidos, que desgraciadamente son cada vez más. No hace falta viajar en el tiempo o en el espacio para observar la negligencia, los estúpidos escrúpulos que mantenemos hacia muchos de nuestros vecinos. En el mejor de los casos, nos contentamos con un sentimiento de compasión, de pena, que se nos pasa inmediatamente atendemos a nuestros quehaceres personales.

A diario Dios nos pone oportunidades para que produzcamos la película de nuestra vida, de nuestra sociedad, de manera que no tengamos que avergonzarnos cuando se proyecte en las pantallas de nuestro camino. Sólo se trata de fijarnos, de fijar nuestra vista en lo importante. En aplicar las consecuencias de los excesos, del pasado o de regiones más injustas, que hoy y aquí nos parecen execrables, a nuestro día a día. Con ello contribuiremos nuestro granito a crear un mundo más justo, menos vergonzante.

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EL ABISMO

Por: Santos Urias 14-05-2012

El otro día vino a charlar un buen amigo después de la misa.

Pasó a la sacristía y cerró la puerta. Antes de empezar a hablar sus ojos se llenaron de lágrimas y apenas podía articular sonidos con su voz. Me mantuve en silencio, sin intentar tapar con palabras lo que sin duda expresaban sus manos, su rostro, su piel… 

Poco a poco, se fue serenando y empezó por contarme lo que había sido una fuerte discusión familiar, no era la primera, pero esta había tenido unas dimensiones inusitadas y encima delante de sus hijos. De hecho estaba ahora en casa de sus padres y retomar el contacto con su esposa estaba siendo del todo imposible. 

Después me comentó que fruto de la desesperación se había metido en unos negocios para intentar resolver algunos problemas económicos inmediatos y que esto también le había salido mal. Más leña al fuego de su ánimo ya tocado y otro punto sensible a la hora de afrontar el tema familiar. 

Pero toda esta situación tan dura, tan dramática, sólo era el trampolín para el último salto. La verdadera desesperación, ese ardor en las tripas que le quemaba por dentro, era algo que hasta entonces no había sentido: “Le habló a Dios y no me contesta; no está, ha desaparecido. Le pregunto y no me responde. Es una sensación de vacío que jamás había experimentado”. Notaba el temblor de su voz y el temblor de alma. El miedo incontrolado, la atracción del abismo. Conversamos despacio, intentando poner nombre a tantos desalientos, buscando a ese Dios que cuando se esconde nos deja contando hasta cien y con los ojos tapados. 

Esta semana regresó por el despacho. Había vuelto a casa descubriendo en su hijo de once años el mejor mediador familiar que nunca hubiera pensado. Las perspectivas del trabajo estaban también más serenas, o tal vez él más tranquilo. Pero sus verdes ojos brillaban otra vez. La lectura de Job, como un bálsamo lo había acompañado en su recuperación, y con un abrazo sin muchas palabras sellamos la expulsión de este demonio y respiramos espíritu… que pentecostés ya está aquí, a la vuelta 

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A cuestas con la identidad

Por: Juan María Laboa 12-05-2012

En muchas ciudades europeas el primer símbolo ciudadano es una iglesia

y muchas catedrales constituyen puntos de referencia histórico, cívico y urbano. Los campanarios se elevan con su correspondiente nido en pueblos, aldeas y ciudades. No cabe ninguna duda de que la civilización europea se ha forjado a partir de un alma cristiana.

En febrero y marzo, doce ciudades europeas, entre ellas Barcelona, celebraron la misión Metrópolis, con el fin de mantener la presencia de Dios en la historia humana, fijando los ojos en el Evangelio de Jesús con renovada atención. El núcleo consistía en invitar a leer el Evangelio de Marcos, el primero de los textos cristianos que explican la vida de Jesús, bajo el leitmotiv de la pregunta por su identidad. Es decir, preguntarse por su identidad y comprobar o preguntarse si la propia identidad consiste en la persona de Jesús.

La semana que viene se celebrará, también, en Barcelona, la fórmula del “Atrio de los Gentiles” en versión de Benedicto XVI y del cardenal Ravasi. Se trata de un diálogo inteligente entre razón y fe, arte y espiritualidad, modernidad y religiosidad. Hay mucha gente que vive una cierta frustración o, al menos, una cierta curiosidad al no saber integrar inquietudes y búsquedas espirituales con la fe confiada en Cristo. Nos encontramos rodeados de arte, música, pensamiento, arquitectura, historia que consideramos nuestras y que se relacionan directamente con el cristianismo. ¿Cómo conseguir que las dos almas de nuestra identidad se conjuguen y armonicen?

A menudo vivimos esa esquizofrenia sin saberlo o, al menos, sin plantearlo. En Barcelona intentarán crear puentes y dialogar con seriedad. Leer serenamente el Evangelio en el Palau de la Música mientras una orquesta interpreta a Bach, concentrarse en la iluminada nave central de la Sagrada Familia, dialogar en el salón de Actos de la universidad Raimundo Lull, son algunos de los actos que congregaran a gente interesante y, sobre todo, interesada. Vale la pena cuanto se intente afectiva e inteligentemente con el fin de aclarar la propia identidad.

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NACIONALIZANDO

Por: Jose Maria Marquez Vigil 12-05-2012

leo en el evangelio de ayer, "que os améis los unos a los otros como yo os he amado"

 (…) “os llamo amigos porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer”. (…) “Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos”.

¡Pues al pie de la letra! ¡Ahora lo entiendo! Siguiendo los pasos de argentinos y bolivianos, el estado español se queda ahora con ese osito verde tan mono para proteger los intereses de los que invirtieron ahí sus ahorros. ¡Eso es empatía y amor a los demás! Y con esa misma estrategia, estoy convencido que decidirán “nacionalizar a los sin papeles”. ¿O no? Siguiendo el mismo razonamiento, hay que proteger los intereses de los que invirtieron su tiempo, su juventud, los ahorros de su familia, su vida entera, para venir a trabajar a “nuestro país” (otra institución mal gestionada y fallida, como Bankia).

Pero algo me dice que cuando vea esta mañana a mi amigo Seydou en la boca del metro, no le voy a poder dar esta buena noticia. Porque sus inversiones no importan a nadie, y nadie le protegerá a él ni a su salud…

David es un voluntario de Africa Directo que ha conocido muy de cerca la vida de una niña africana en España. Mejor os dejo con su carta:

 

Tengo una hermana que es una inmigrante ilegal. Es la hija ilegal de mis padres, la ilegal nieta de mi abuela. Cada mañana, cuando va al colegio, es la compañera ilegal de sus compañeros y, por las tardes, en las clases de inglés, es una niña ilegal en actividad extraescolar. Mi hermana es extrailegal.

 

Mi hermana se quemó medio cuerpo en el culo del mundo y era legal que se quedara allí, huérfana y medio muerta, desde que tenía 3 años. Hubo la posibilidad de que fuera legal toda su vida, con un legal brazo muerto (el izquierdo, que no podía mover), con una piel abrasada legal y con un único plato de arroz para todo el día legal. Pero quisimos que fuera ilegal y viniera a España, que su brazo pasara de ser legal a ilegal, y que su piel legalizada por el fuego al que se cayó se ilegalizara gracias a un hospital de España.

 

Mi hermana ha sido tratada los últimos 6 años en un hospital de Madrid, y aún necesitaría tratamiento o revisiones por 8 ó 10 años más. Ahora en mi país quieren impedir que los ilegales vayan al médico.

 

Pero nosotros seguiremos comprándonos un móvil nuevo cada x meses, echando comida a la basura (“mejor que sobre a no que falte” se dice siempre, aunque después haya que tirarlo), yendo en coche al bar de la esquina y celebrando con derroche que ganamos la Liga o la Eurocopa.

 

Y los que necesiten algo para vivir…. pues que hubieran nacido aquí! ¿Para qué nacen en los sitios que nosotros sólo usamos para ir de vacaciones exóticas? Esos sitios donde nos cosen las zapatillas de marca por las que pagamos un ojo. Esos sitios de donde sacamos el coltán, el petróleo o las gambas, cosas que no consideramos inmigrantes ilegales.

 

También mi país hace 50 ó 60 años exportaba gente por el mundo, y ahora la mitad de los jóvenes se está yendo. Pero nosotros, mientras impedimos que los ilegales se curen, nos seguiremos curando con medicinas que no hemos inventado, porque nosotros no hemos descubierto nunca casi nada. Para eso ya había un investigador escocés o suizo.

 

Tenemos todo el tiempo y la tranquilidad del mundo para “compartir” un montón de cosas (la mayoría, tonterías) por Facebook o email todos los días. Pero no para compartir un poco de nuestra salud.

 

No sé qué hacer. Igual me caigo a una hoguera esta tarde y me quemo medio cuerpo. De esa forma haré que me traten en el hospital (faltaría más, yo soy legal). De esa forma podría, si mi hermana no puede recibir desde ahora su tratamiento, darle la mitad del mío, y así por lo menos seguiríamos los dos medio curados, porque está visto que con noticias como ésta en países como el mío nunca vamos a estar curados del todo.

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Una Iglesia amodorrada

Por: J. Lorenzo 12-05-2012

El Servicio Jesuita de los Refugiados, en un desesperado comunicado

 emitido desde la República Democrática del Congo, advierte sobre la dramática situación de 20.000 desplazados en la zona de Kivu, fruto del hostigamiento de grupos rebeldes que, en realidad, son una pandilla de salvajes rendidos al interés de multinacionales extranjeras en las riquezas naturales de la zona. La noticia sería un doloroso latigazo si, primero, la convirtiésemos en noticia y, después, lograse traspasar nuestra embrutecida conciencia, encerada con la gruesa capa de miedo que llevamos segregando desde que empezó esta Gran Recesión, con dosis redoblada cada viernes tras los consejos de ministros, que ya no aconsejan, solo imponen. Violaciones, mutilaciones, barbarie… Nada nuevo en esos vomitorios del planeta que resista la actualización del viejo mantra del sálvase quien pueda, penúltima aportación del neoliberalismo más desvergonzado, ahora en el campo de las ciencias sociales. ¿Alguien cree que es posible encontrar hoy una noticia como esta abriendo los informativos? ¡Por favor…! Lo único que puede lograr eso viniendo de aquel continente es una maltrecha cadera real. Ya ni siquiera hay una verdadera comunidad internacional que se crea tal y que pueda al menos sonrojarse ante la entrañable incredulidad del jesuita que firma el comunicado: “Resulta casi imposible creer que, año tras año, se siga acabando con las vidas de la gente en el este del Congo”. Casi tan increíble como que no nos pille desprevenidos la anunciadísima hambruna que se cierne sobre el Sahel. Al tiempo…

Como endeble atenuante, la sociedad civil puede argüir que es víctima de la doctrina del shock, esa que explica el efecto paralizante sobre las personas (y sus conciencias) por sobreexposición a la actual economía del miedo. Pero, ¿y la Iglesia? Bueno, ahí es más bien una modorra acomodaticia, esa burocratización de sus estructuras que denunció el Papa en Friburgo. Solo así se explica que se mire para otro lado ante la conculcación de derechos y se ponga sordina a la movilización que acaba de reclamar Benedicto XVI para luchar contra la pobreza y a su petición de que los Estados no aumenten las desigualdades con sus leyes.

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Mentir con la historia

Por: Juan María Laboa 06-05-2012

Muy a menudo la realidad nos resulta molesta,

la historia resulta intolerable y decidimos cambiarla a nuestra conveniencia. Si la realidad no responde a nuestros deseos o conveniencia, modifiquémosla a nuestro antojo. En ciero sentido, esto es tan antiguo como la mentira, como la vida misma.Somos incapaces de vivir con nosotros mismos, pues imaginamos una identidad a nuestra medida; somos incapaces de acomodarnos al mundo real, pues lo recreamos según nuestros intereses. Nos mentimos, pero esperamos sacar ventajas.

 En todos los ámbitos transformamos la historia con la literatura, con nuestros intereses, con nuestra ideología. No es, ciertamente, ético ni honrado, pero resulta ventajoso para la imagen que pretendo transmitir. ¿El fin justifica los medios? Ciertamente no si quiero actuar según conciencia, pero, ¿ si solo busco  mi interés y ganancia?

Pensemos en el tema de la transición. ¿Quién duda de que resultó una ocasión sorprendente de concordía, paso respetuoso y pacífico de una dictadura a una democracia en la que se buscó la concordía futura y no el pasado comprometido? Fueron años agradecidos por todos, años en los que se fundamentó una concivencia enriquecedora. Hoy, sin embargo, los radicales progresistas y los radicales católicos abominan de la transición porque consideran que no se consiguió la venganza justiciera ni el triunfo eclesial, tan como era deseable para unos y otros. Desean olvidar la transición aun a costa de la división o el enfrentamiento. No les interesa la paz sino la espada, no les interesa la concordia de los ciudadanos sino el enfrentamiento, por duro que resulte, con tal de que su rencor prevalezca.

Algo semejante sucede con el Vaticano II, uno de los acontecimientos más generosos y valientes de la historia eclesial. Unos piensan que se perdió su esencia que, en general desconocen. Otros juzgan que no fueron suficientemente valientes y que se estancaron en la mediocridad. Unos piden que se olvide el concilio y los otros apelan a un nuevo concilio. Para ellos son más importantes sus rencores, miedos e inercias que la admiración por una generosa presencia del Espíritu en su Iglesia. Están dispuestos a desdeñar la presencia del Dios vivo con tal de no renunciar a su caricatura de Dios. 

Está resultando demasiado común esa manipulación de la historia con el fin de conseguir su propia opinión, seguiendo la consigna de Goebbels: si repites la mentira la impondrás. Sucede con políticos e instituciones varias, con historiadores ideologizados, con planteamientos sociales.También en la Iglesia se utiliza este método con algunos santos, historias religiosas, narraciones del pasado. 

Jesús nos enseñó que "la verdad os hará libres" y seguimos creyendo que, a pesar de tanta mentira, interés y manipulación, sigue siendo un gran principio evangélico.

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La Palabra

Por: Juan María Laboa 06-05-2012

Cuando la Palabra se hace pública en este mundo nuestro provoca imcomprensiones, suscita acusaciones y antipatías. Cada palabra anunciada en lunguaje humano arriesga traicionar la Palabra originaria. Este es el gran riesgo de la palabra en la historia. La voz, la doctrina cristiana, desde el primer momento de su manifestación, fue una voaz incomprendida, traicionada, manipulada. Fue la verdad que en la historia tuvo que ajustar cuentas con la historia. La palabra se hizo carne y no fue recibida, Fue desfigurada, manipulada, reducida. En realidad, sufrió el mismo destino de Cristo crucificado. Pero, quienes la reciben viven en la verdad. 

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Prefiero el Paraíso

Por: Jose Maria Marquez Vigil 06-05-2012

Acabo de reencontrar un artículo (que nunca me publicaron) escrito hace 10 años. Os copio un extracto:

Aunque muchos de nosotros hayamos visto en la pantalla aquellas maravillosas puestas de Sol de “Memorias de África”, con esa luz rosada del atardecer bañando los Baobabs en los que trinan felices los pájaros, no todo responde a esta imagen en el Nairobi actual situado a tan sólo unos kilómetros de esa vivienda de ensueño de Karen Blixen.

Vivimos aquí con nuestros dos bebés (de casi tres años el uno, y un año el otro), y mientras llevaba esta mañana al mayor al Colegio, se quedó muy impresionado mirando hacia las rotondas de la avenida principal de Nairobi, entre miles de coches con rótulos de las más importantes Agencias de Colaboración Internacional, con ocupantes muy bien vestidos hablando por sus teléfonos móviles…

Pero él no prestaba su atención a esta mascarada… Lo que realmente le impresionaba eran los niños de la calle, chicos de 6 a 14 años, que se recogían frente a un fuego improvisado en la rotonda (“Embellecida con el ajardinamiento financiado por tal Hotel”, tal y como dice el cartel bien visualizado en dicha rotonda…) estremecidos por el frío, mojados por la lluvia, con la mirada perdida mientras respiraban insistentemente el aire de la desesperanza que sale de esas botellas de agua mineral que tiramos los “Mzungu” (“Extranjeros” en Kiswahili) y que estos chicos rellenan de ese terrible pegamento que les “despega” de la crudísima realidad en la que viven inmersos…

Mi hijo me preguntaba, y yo me perdía en explicaciones sin sentido que aún le impresionaban más y le hacían repetir, mientras seguía mirando a estos chicos que ahora se alejaban entre la humareda de los automóviles, “¿Casa Cae?” (En la imaginación de un niño de dos años y medio, “se les tenía que haber caído la casa” porque si no, no se explica que alguien “quiera vivir en la calle”). ¿Y cómo podría yo hacerle entender que no se puede caer lo que nunca existió?

De vuelta al trabajo, pasando de nuevo por esa rotonda, me acordaba de ese cuento de “El Traje Nuevo del Emperador”… Del vanidoso Emperador que se mantenía en su puesto a base de maquillaje y disfraces, de superficiales vestimentas de lujo, y al que “un listillo” decidió hacerle creer que le estaba confeccionando el más elegante y atractivo traje, el mágico traje “invisible” que tan sólo se tornaba visible para los más inteligentes… Y cuando salió orgulloso a mostrar su traje, todos admiraban y comentaban lo distinguido del atuendo, hasta que un niño, más sencillo, ingenuo y sincero que el resto de los súbditos, se empezó a reír públicamente del Emperador que había salido a la calle… ¡en pelotas! Y la falta de vergüenza de este niño despertó a todos los súbditos, quiénes reconocieron públicamente, entre grandes carcajadas, el descubrimiento tal vez sospechado por todos pero hasta ahora denunciado por ninguno…

¿Cuántos de los móviles que sonaban en “los coches de la Cooperación Internacional” que un día más cruzaban esa rotonda transmitían mensajes de preocupación respecto a estos niños de la calle? Posiblemente ninguno… ¿Y cuántos hablaban de dietas de viajes, de cursos de formación, de “talleres de trabajo”, y de reuniones y más reuniones para evaluar las necesidades…? Posiblemente todos o casi todos…

Con el debido respeto, siempre he dicho que una gran parte de los "profesionales" de las grandes ONGs y de las N.U., no son tan "profesionales"... Porque son profesionales del marketing, de las presentaciones, de las reuniones, de los "workshops"... De tantas técnicas de “Management” que funcionan muy bien en la Empresa porque tienen en la Empresa dos grandes fuentes de evaluación: el accionista y el cliente, que no existen en la ayuda de las Agencias Estatales, grandes ONGs o N.U... Porque mientras en la Empresa es despedido el “Manager” improductivo, en el mundo de la Cooperación, el que dona el dinero o el beneficiario carecen absolutamente de control sobre estos “profesionales” que tanto aparentan, pero que en su gran mayoría no tienen ni idea de cómo ayudar a "los pobres", porque de hecho ni les conocen, ni muchas veces sienten nada por ellos... Los recursos que pagan sus sueldos, dietas, gasolina para sus vehículos, etc. son un porcentaje proporcional al importe del proyecto financiado, y… ¿va a preferir apoyar el proyecto sencillo, austero, viable y menos costoso que tiene un presupuesto de 10,000 dólares y del que reciben 1.500 dólares (15%), o el proyecto de 1,000,000 dólares del que recibirían 150,000? Probablemente va a ocurrir muy a menudo todo lo contrario de lo que los últimos donantes y los últimos beneficiarios hubieran preferido…

¿No estaría otra vez un niño denunciando un “nuevo traje del Emperador”?

Cuando hace ya 8 años hice mi viaje iniciático en este sobrecogedor pero maravilloso mundo del Sur, tuve la gran suerte de hacerlo de la mano de unas verdaderas “profesionales” de la Cooperación: como voluntario de las Misioneras de la Caridad, en Calcuta. Y su fundadora, la Madre Teresa, tenía muy claro desde el principio que en la verdadera Cooperación, ni el medio ni los objetivos estaban en las dietas ni en los grandes sueldos… “Lo hacemos por Jesús” decía ella, mientras recordaba el mensaje de Jesús: “Le dais de beber y de comer a Él cada vez que lo hacéis con uno de Sus hermanos menores…”.

Y ahora me río al intentarme imaginar a Jesús embutido en este “traje del Emperador”, de chaqueta y corbata repartiendo cheques a los discípulos para fomentar su capacidad organizativa… Y enseguida desaparece esa imagen, sustituida por la del Hermano Mayor, con su túnica y sus sandalias, dando ese ejemplo con su pobreza, su sencillez, su cercanía y su mensaje de amor… Por eso propongo un mayor acercamiento a las Comunidades, a las Parroquias, a las Misiones… Una capacitación que no se produzca en los salones del Hotel que financia el ajardinamiento de la rotonda… Una capacitación que se produzca más bien junto al Misionero que trabaja dentro de esa “rotonda” de la que hablábamos… ¡Una capacitación en la que predomine la “sandalia” frente “al traje nuevo del Emperador”!

Recuperé este artículo pensando en la Bitácora después de haber visto el otro día una película sobre San Felipe Neri. “Prefiero el Paraíso” se titula la película, que parece ser lo que dijo San Felipe al Papa cuando le nombró Cardenal y él renunció, prefiriendo quedarse con los niños de la calle.

No es una gran película, ni unos magníficos actores, pero la ocasión era perfecta para ir al cine con mi hijo mayor (un acto benéfico para recaudar fondos para una clínica en Etiopía), y os aseguro que salí renovado y confirmado… ¡Prefiero el Paraíso! ¡A ver si soy capaz de seguir las palabras de San Felipe Neri!

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Familias a la deriva

Por: J. Lorenzo 05-05-2012

A la tercera va la vencida.

La Asamblea Plenaria aprobó en su reunión de abril un documento que, en determinadas formulaciones, había puesto los pelos como escarpias a algunos, al menos antes de que fuese “afeitado” durante su tramitación. Tiene que ver con el matrimonio y la familia, ambas cuestiones que preocupan mucho a nuestros pastores, como demuestra que sea este el tercer gran texto que dedican al tema en once años, tras la Instrucción pastoral La familia, santuario de la vida y esperanza de la sociedad (2001) y el Directorio de Pastoral Familia (2003. El título de esta nueva aproximación es La verdad del amor humano. Orientaciones sobre el amor conyugal, la ideología de género y la legislación familiar y los temores de quienes tuvieron oportunidad de ir conociendo su gestación obedecía a que consideraban que estaba demasiado “ideologizado” y con los niveles de apologética descompensados. Habrá que esperar a su próxima publicación para ver si tenían o no fundamento esos miedos.

Mientras tanto, me gusta pensar que al menos en alguna parte del mismo (aunque el título no invite a la esperanza), este texto sirva para actualizar en parte el análisis que se hacía en el famoso Directorio de Pastoral Familiar, en donde se afirmaba que, en la sociedad española, “posiblemente la fuente principal de problemas humanos sean los relativos al matrimonio y la familia”. Ahora, en este preciso instante, con una serie de cambios vertiginosos motivados por una feroz crisis económica, el verdadero problema para los matrimonios, el que pone a prueba su estabilidad y la de las familias que han creado, es el paro y la precariedad, junto con la pobreza y la exclusión social que suelen venir de la mano. Que se lo digan a las más de un millón y medio de familias que tienen a todos sus miembros desempleados. Estamos asistiendo a un cambio en el modelo de sociedad, fruto de unos ajustes que se nos dicen que son necesarios, y en donde lo que está en juego es la suerte de las personas, sobre todo las más vulnerables, casadas o no. Cruzo los dedos para encontrarme también con alguna reflexión sobre estos dramas y algunas normativas que los causan.

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De camellos y ojos de aguja

Por: Alfonso Carcasona 05-05-2012

Carmen andaba llorosa el otro día

 El médico le había diagnosticado una artrosis galopante en sus dos rodillas, recetado descanso total. Ella que andaba con su muleta por las calles de Madrid, cuando no estaba tumbada viendo la tele. Ayudada por sus sobrinos se había acercado a compartir con nosotros un rato en la plaza. No podía caminar, por lo que tenían que llevarla en volandas. No era tarea fácil. En su angustia se veía incapacitada para el resto de su vida (está por ver, porque el informe médico no era tan pesimista).

Nosotros, los ricos, mirábamos con compasión la escena. Quien más pensaba en cómo podía ayudar con algo de dinero para ayudarle a hacerse con una silla de ruedas. Quien menos nos conformábamos con sentir pena e impotencia.

Pero hete aquí que aparecieron Jiri y Ana. Ya he hablado de ellos en este foro. No tienen nada, viven en una vieja roulotte, en la que se van desplazando de calle en calle cuando los municipales les advierten que nuestras civilizadas ordenanzas prohíben vivir en estos vehículos, aunque no tengas cuatro paredes donde guarecerte. Pero esto fue harina de otra columna.

Jiri ha estado cojo durante algunos meses aquejado de una degeneración en la cadera. Nuestra universal sanidad pública fue capaz de inyectarle algo hace dos semanas que parece que le permite volver a andar, todavía con dolores. Entretanto, se había hecho en su iglesia protestante con una desvencijada silla de ruedas que le permitía moverse empujado por la incombustible Ana.

Un nanosegundo es lo que tardaron en ofrecerle la silla a Carmen. “Corriendo” fueron a la caravana a por ella y sin ningún tipo de duda se la dieron. Ella la necesitaba más que Jiri. Era evidente que eso es lo que había que hacer, al menos para ellos.

Mientras tanto, el resto asistíamos a la escena complacidos. Se nos había resuelto el problema, ya nos dejaba ir nuestra conciencia.

Lecciones que te enseñan a leer el Evangelio, en su parte de camellos y ojos de aguja (Mt 19,24). La buena noticia es que se nos ofrecen oportunidades a diario para que dejemos de ser camellos.

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SECRETAS PALABRAS DE VIDA 14. PROAGO

Por: Dolores Aleixandre 05-05-2012

"Pase Ud. primero. No, Ud., no faltaba más"

Son fórmulas de cortesía que desaparecen en el acto si la escena se da en una cola y alguien se nos pone delante. El tema de la precedencia se estudia a fondo en la carrera de “Protocolo y organización de eventos” y es que es un asunto delicado: no hay más que recordar lo mal que sentó en la curia romana que en la oración por la paz de Juan Pablo II con otros líderes religiosos en Asís en 1986,  no quedara claro que el Papa tenía que tener en todo la precedencia.  Jesús, tan contracultural a la hora de usar adverbios y adjetivos (recuerden cómo usa lo de arriba/abajo, dentro/fuera, más/menos, mayor/menor…), se muestra tajante en este punto: cuando Pedro le increpó por hablar de sufrimiento y de cruz, él le cortó de manera enérgica diciéndole: “Pedro ¡detrás!” (Mc 8,33), para dejar muy claro que el que iba delante y marcaba el camino era él, y lo propio del discípulo era y es, seguirle e ir detrás. 

Antes de su pasión había dicho:  “El Hijo del hombre se va…” y se va “llevado debajo”, sometido como tantos seres humanos al poder de la violencia y de la injusticia. Pero “cuando sea puesto en pie, iré delante de vosotros a Galilea” (Mc 14,28) y para ese “ir delante” usa proago.    No se confundan con la otra palabra que era hypago, las lenguas, es lo que tienen. Pero Marcos, que es el evangelista que usa los dos verbos, los distingue muy bien y casi le bastan los dos para contar el misterio pascual. “Heriré al pastor y se dispersarán las ovejas pero, cuando resucite, iré delante de vosotros a Galilea” (Mc 14,27). El “Pastor herido” es puesto en pie (el verbo va en pasiva porque Jesús no se “resucita” a sí mismo, los textos dejan siempre claro que es siempre el Padre quien le “despierta” o “pone en pie”…)

Si él es siempre el que “precede”, la buena noticia pascual es que nosotros caminamos por la vida siempre “precedidos”: él ha recorrido el camino antes y se adelanta para “prepararnos  lugar” (Jn 14,3). Dios, en su Hijo, no está ausente de ningún lugar, incluso de aquellos de los que la violencia, el odio o el sin sentido parecen excluirle y que se manifiestan a escala mundial. Podemos transitar por esos ámbitos donde la muerte ha echado su firma, sabiendo que contamos para ello con la gracia de nuestro bautismo. 

 Cuando todo parece estar definitivamente bloqueado, cuando se tiene la sensación de que todo está perdido y que estamos en un camino sin salida, la seguridad de sabernos “precedidos” posee una energía capaz de sostener nuestra permanencia y librarnos de la tentación de desánimo y desesperanza. Nos ofrece el poder del Resucitado y su mano tendida para agarrarnos precisamente cuando nos parece que hemos llegado al límite de nuestras fuerzas. 

En palabras de Antonio Oliver: “Con su muerte y resurrección, Cristo alcanzó las profundidades de la historia: morir le abrió  las puertas de la profundidad , aquel lugar recóndito donde cada cosa es lo que es. Las profundidades de lo humano han sido llenadas de luz por su muerte,  el eje de la tierra, el cogollo de la historia, ha sido redimido. Los agujeros más negros del dolor humano han tenido ya la visita de su presencia. y, como  lo que le sucede a él nos sucede a cada uno de nosotros,  jamás nos meteremos en un agujero donde Cristo no haya estado , nunca llegaremos a un agujero desde el cual no podamos volver siempre atrás y remontar la bajada con la bandera de la victoria en las manos”.

Si él va delante de nosotros, no existe ninguna situación humana, por catastrófica que sea y por cerrada que aparezca, que no haya quedado afectada por la Resurrección de Cristo. Cualquier pretensión humana de encerrarse o encerrar a otros en ámbitos de exclusión y "perdición", sean del tipo que sean, queda descalificada y privada de la posibilidad de tener la última palabra.

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