J.M. MarquezSoy Jose Maria Marquez, Pepe, el barbas… Un ángel para muchas misioneras, muchos voluntarios y muchos africanos con los que colaboro desde hace muchos años. Un demonio para mucha gente que me acusa de ser un delincuente, un bocazas, un defraudador. Para mis amigos y para mi familia, los que de verdad me conocen, soy realmente un tipo normal, ni ángel ni demonio, un buen tipo, supongo, y punto…
Estudié derecho y económicas y he trabajado en banca y en la empresa privada, aunque la mayor parte de mi tiempo lo dedico a Africa Directo, una ONG de cooperación para el Desarrollo en Africa (www.africadirecto.org ), y por supuesto a mis 5 maravillos@s hij@s. Tengo muchos hobbies, pero el principal probablemente: tratar de arreglar el mundo, a veces en Africa, a veces frente a un ordenador, y a veces frente a una cerve con amigos que también lo intentan. Desde ahora también en www.bitacoradeperegrinos.net
Por: J.M. Marquez 11-05-2013
muy cerca de Somalia. Allí colaboramos con una ONG que abrió hace ya muchos años una Casa de Acogida para huérfanos y otros niños con diferentes necesidades (actualmente acogen
a más de 200 niños y niñas). Una gran parte de sus ayudas van destinadas a los refugiados que vienen de Somalia. Desde Africa Directo colaboramos con ellos en un programa de microcréditos que vamos a ampliar en los próximos meses y que de momento ha ayudado a cientos de mujeres a sacar adelante a sus familias (para el que tenga interés en ver fotografías de este proyecto, o un informe de dicho programa de microcréditos y las fotos de las mujeres que han empezado ya sus diferentes negocios, tenemos en nuestra web algo de
información:
http://www.africadirecto.org/index.php?m=Paises&pid=13&tid=286&op=proyecto
Al ser una pequeña isla, no hay coches ni autobuses. Tan solo burros, y no lo digo peyorativamente...
Andando de arriba abajo para ver las casas de los refugiados, el Hospital, los Colegios y diversas actividades llevadas a cabo ahí, le pregunté a uno de los encargados del proyecto sobre la posibilidad de supervisar más rápidamente a las familias apoyadas con la ayuda de una bicicleta. Me miró sorprendido y al rato me contestó que no es posible. Me hizo mucha gracia
cuando me dijo aquello: "¡Es que tengo muchos amigos!".
La primera vez que escuché algo así fue hace ya muchos años en Malawi. Ahí aprendí que la bicicleta no "te la roban", no "la rompes", no "la descuidas"... La bicicleta muere un día de repente. Tiene vida propia y a nadie le puedes responsabilizar de su mal uso. Si añades a todo esto el "mal de ojo" africano, entiendes que un descendiente de los primeros bantú
llegados al Africa Austral cambie lo que nosotros llamaríamos "me la van a romper estos desgraciados", por "tengo muchos amigos".
Siempre pensé que la falta de desarrollo africano está en gran parte condicionada por este modo de ser, esta aceptación, esta fatalidad, y sobre todo por la "envidia", nada sana, que tira para abajo del que sobresale para que los que no lo hacen no se sientan en inferioridad.
Y así escucho esta semana las declaraciones del Sr. Rajoy y de la Sra. Aguirre. El uno que no acaba de concebir una reducción fiscal que la otra pregona a los cuatro vientos como solución imprescindible para los liberales.
Os voy a contar otra historia que conozco relativamente de cerca. Una persona enormemente válida, muy trabajadora y que ha conseguido lo que podríamos llamar el éxito profesional se va a ir en breve a vivir fuera de España. Su sueldo es astronómico como directivo de una empresa, y por lo
tanto su IRPF también es astronómico. El problema evidente es que, si compramos un kg. de naranjas en el mercado o en un hipermercado barato para no gastarnos el doble en una tienda más cara, ¿no es normal que miremos también los escaparates de un producto llamado "carga fiscal"? Está claro que es injusto, ya que el señor que limpia cada día la puerta del sol o el que conduce un autobús en Valencia, aparte de cobrar mucho menos, no pueden residir fiscalmente fuera de su Municipio. Pero volviendo al que gana millones de euros, y que paga a su vez también millones de euros, y que se
ahorraría también millones residiendo fiscalmente en otro país europeo que a su vez le va a dar mejores contraprestaciones (una mejor educación para sus hijos, etc.). ¿Va a pagar nuestro diferencial por la marca España?, ¿por el sol y playa? ¿O porque ganamos el mundial? Seguirá trabajando en lo mismo,
haciendo lo mismo, pero con ayuda de un ordenador, un teléfono y una línea aérea low cost que le traiga a España menos de 183 días al año podrá seguir haciendo su trabajo en la misma empresa española sin pagar tanto por ello.
En este caso las arcas estatales se van a quedar sin muchos millones de la noche a la mañana, y seguro que no es el único. Pero un dirigente político no suele atreverse a tomar medidas demasiado impopulares porque "quieren tener muchos amigos". Así que nos quedaremos sin bicicleta. O sin muchos millones, que es lo mismo...
Por: J.M. Marquez 22-04-2013
Esos fueron los regalos que trajeron los Reyes Magos al niño Dios. ¡Qué pereza! No sabría yo qué hacer hoy en día con regalos tan inservibles… Bueno, el oro al precio actual, aunque haya bajado últimamente, se puede cambiar en esas casas de empeño que tanto han proliferado con la crisis…
Desde entonces, lejos de entender la simbología de este acto, el regalo se ha ido convirtiendo en algo cada vez más común (y exigible incluso) en nuestra sociedad de consumo. Cualquier ceremonia, onomástica, acontecimiento…, requiere un paso previo por los grandes almacenes de turno. “Póngame un ticket regalo por si quisiera cambiarlo, por favor”.
La verdad es que, aunque muy a menudo me siento condicionado por las circunstancias, esto de los regalos obligados no es uno de mis platos favoritos. Hace ya casi 20 años que aprendí de la Santa de Calcuta aquello de “no es más feliz quien más tiene sino el que menos necesita”. Y a la gente a la que quieres de verdad, a los que haces ese regalo… ¿No te gustaría realmente hacerles felices?
Si realmente crees que el regalo es un reconocimiento al homenajeado, ¿porqué homenajearlo tan solo con un regalo perecedero? Un perfume que se acaba, un juguete que se rompe, una orquídea que se marchita o un reloj que te pueden robar no podrán ser nunca comparables con esa vida eterna con la que fue regalado el buen samaritano. “¿Y dónde dice Vd. que venden eso?”
Hace ya varios meses fue el cumpleaños de mis hijas, las gemelas. Vinieron a casa muchas amigas de las niñas a merendar y celebrar la típica fiesta infantil que, como sabemos todos los que tenemos hijos, acaba con muchos papeles de regalo por el suelo y algunos paquetes que ni siquiera llegan a abrir. Pero en esta ocasión (la verdad es que las niñas lo hacen a menudo) pidieron a sus amigas que no trajeran nada, y que si realmente querían regalarlas algo bonito, que trajeran un sobre con dinero para “los niños de Africa”.
¡Y el otro día nos enviaron desde Lamu, en Kenya, un regalo de verdad! Un video de los niños de la casa de acogida de Anidan, que tiene a la mesa 235 niños cada día, felicitándolas, y una carta explicando que con su ayuda comprarían pescado y plátanos para todos durante cuatro semanas. Las niñas tenían una ilusión mucho mayor que la que cabe imaginar de los 15 regalos típicos de la fiesta de cumpleaños. La carta y el video se pueden leer y ver en este link: http://www.africadirecto.org/index.php?m=Noticias&op=ver&nid=349
Viendo sus caras me acordé de la oración que hicieron el otro día las niñas como trabajo de Religión en el cole. Las he puesto en la foto que acompaña a la columna y la de Paz reza así: “Querido Dios, Tú me creaste a mí y un lugar donde vivir. Gracias por crear nuestro corazón con el que puedo amar, querer, hacer paz, perdonar, consolar y muchas cosas más. Perdóname cuando me porto mal y ayúdame a mejorar mi letra e intentar no mandar. Querido Dios todo lo que me has dado es precioso. Ayúdame a ayudar a los necesitados y cada vez tener menos cosas y los pobres cada vez más.”
Pues así hemos cumplido su deseo… ¡Y a 15 madres las hemos evitado tener que romperse la cabeza en un centro comercial!
Por: J.M. Marquez 15-04-2013
Si incluyéramos en la declaracion de derechos que todo el mundo tiene derecho a casarse con el Clooney o la Bundchen, o que tenemos derecho a que nuestro equipo gane la Champions o la NBA podríamos reírnos todos. Pero realmente no tiene tanta gracia cuando pensamos en el drama que supone para tantas familias el actualmente inalcanzable derecho a la educación, sanidad o vivienda para los habitantes de un slum africano, de un país en guerra, o incluso de algunos barrios y pueblos de nuestra España actual. Y qué decir sobre el derecho a un trabajo digno en un país con más de 5 millones de desempleados oficiales…
Por una vez no voy a viajar desde esta columna a mi querida Africa, donde nuestros hermanos caminan durante meses para embarcarse en pateras que les traigan a nuestro mundo a costa a veces de su propia vida. Voy a hablar de derechos humanos violados en esta otra parte del mundo, al lado de nuestras casas, en esta sociedad que hemos construido y que, sobre todo últimamente, parece que se va a derrumbar en cualquier momento.
Esta semana asistí al acto de presentación del informe “Atrapados tras las rejas” para escuchar a mis muy queridos y admirados Cristina Manzanedo y Daniel Izuzquiza en representación de mi también muy querida y admirada ONG “Pueblos Unidos”, quienes llevan ya muchos años trabajando por los derechos de los inmigrantes en España. Y cuando hablo de sus derechos no me refiero a declaraciones vacías de contenido desde un frío despacho, sino que por el contrario tienen un centro en la madrileña calle de los Mártires de la Ventilla en el que puedes ver a diario grandes colas de inmigrantes a los que ayudan y promocionan con multitud de actividades que incluyen un verdadero derecho a la vivienda (les acogen en varios pisos en Madrid en los que realmente conviven con ellos), a la educación (desde la enseñanza de español al principio hasta la formación específica para que puedan tener un trabajo digno), y a tantos otros aspectos ya que les asesoran y acompañan en sus muchos problemas legales y financieros, con multitud de casos de éxito. Personalmente conozco muy bien a un chico del Mali llamado Seydou, un buen amigo mío y de mis hijos, que gracias a ellos tiene ahora papeles y un trabajo, y una grandísima sonrisa que refleja su esperanza por una vida mejor para él y los suyos.
Pero en este acto en la Oficina del Defensor del Pueblo no se habló de sus muchos logros, sino que se denunció la situación del CIE de Aluche (Centro de Internamiento de Extranjeros). Para el que esté interesado, se puede descargar este informe en el siguiente link:http://www.pueblosunidos.org/cpu/formacion/InformeCIE2012.PDF
A modo de resumen, os dejo unas pinceladas de lo que más me chocó escuchar:
- Desde Pueblos Unidos acompañan a varios centenares de inmigrantes que han sido privados de su libertad injustamente en el CIE, entre los cuales existían 24 personas con enfermedades físicas o mentales, 56 personas con hijos menores a su cargo (de los cuales once son menores de nacionalidad española), y otras personas especialmente vulnerables por diferentes razones. Todos ellos han sido privados de su libertad injustamente.
- El informe está dedicado a Samba Martine, congoleña que fue privada de su libertad por el “gravísimo delito” de no tener papeles. Murió en el CIE ya que era seropositiva y no tuvo atenciones médicas suficientes teniendo en cuenta su situación.
- Según las autoridades, casi un 90% de los expulsados tienen antecedentes penales, pero los voluntarios de Pueblos Unidos nos demuestran que las cifras son muy distintas en la realidad: tan solo uno de cada cuatro, un 27%, tienen antecedentes. Lo cual implica que tres cuartas partes, casi un 75%, son personas como tú y como yo, que no suponen ningún tipo de peligrosidad.
- Escuché a Cristina y a Daniel contar de sus propios labios testimonios verdaderamente escalofriantes. En el CIE de Aluche se producen torturas y gravísimas injusticias de todo tipo. Entre otras muchas, aunque parezca más propio de una película americana del KKK de hace medio siglo, comentaban que en nuestros días se pueden escuchar por la megafonía SONIDOS DE MONOS, mientras algunos trabajadores del Centro les dicen que su madre ha venido a visitarlos. ¡Qué poca gracia, qué poca inteligencia, qué pobreza de espíritu y falta de la más mínima humanidad!
- Daniel, Sacerdote Jesuita, decía que incluso el derecho a la libertad religiosa se ve constantemente limitado para todos, cristianos y musulmanes.
Muchos los ejemplos, inaceptables todos ellos en una Europa que pretende ser el baluarte de los derechos humanos. Os aseguro que a mí no me han tratado así en África, ni si quiera en países en guerra…
¿Y qué podemos hacer nosotros? Os aseguro que podemos hacer mucho, muchísimo. Yo me he acercado a menudo a Pueblos Unidos y siempre acogen a los voluntarios con el mismo cariño que a los inmigrantes. Otra oportunidad para alcanzar la vida eterna mientras experimentamos en primera persona que “el que da, recibe”. Si alguien quiere que le presente a estos ángeles de Pueblos Unidos, que no deje de escribirme en esta misma columna.
Y para terminar, como al fin y al cabo se trata de un blog de espiritualidad, voy a ver qué me dicen nuestras lecturas de hoy, a ver si nos hace reflexionar algo…
“El sumo sacerdote los interrogó diciendo:
«Les habíamos advertido y prohibido enseñar en nombre de ése. Pero ahora en Jerusalén no se oye más que su predicación y quieren echarnos la culpa por la muerte de ese hombre.»
Pedro y los apóstoles respondieron: «Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres.”
A los de Pueblos Unidos también les acusan de alteración del orden y apología de la desobediencia… Yo tengo muy claro cuál es en este caso mi equipo. ¿Y tú?
Por: J.M. Marquez 08-04-2013
y copiando a los ministros extranjeros copiones que han dimitido últimamente en Alemania y UK, he decidido ser yo mismo también un copión, todo para dar mayor difusión si es posible a esta acertadísima carta que me ha llegado por email atribuida a Forges.
Creo que en esta ocasión no tengo nada más que decir, solo leer nuevamente su carta, alegrarme por pensar igual que él y por ello sentirme apoyado, y entristecerme terriblemente porque mi DNI dice que soy español y mi libro de familia que tengo 5 hijos… ¡Dios los guarde!
Gracias, Forges, por ponerte tan serio.
LA MEDIOCRIDAD ESTÁ GANANDO TERRENO PELIGROSAMENTE; EN REALIDAD, ES UN RIESGO PARA EL DESARROLLO DE TODA UNA SOCIEDAD.
El triunfo de los mediocres
Quienes me conocen saben de mis credos e idearios. Por encima de éstos, creo que ha llegado la hora de ser sincero. Es, de todo punto, necesario hacer un profundo y sincero ejercicio de autocrítica, tomando, sin que sirva de precedente, la seriedad por bandera.
Quizá ha llegado la hora de aceptar que nuestra crisis es más que económica, va más allá de estos o aquellos políticos, de la codicia de los banqueros o la prima de riesgo.
Asumir que nuestros problemas no se terminarán cambiando a un partido por otro, con otra batería de medidas urgentes, con una huelga general, o echándonos a la calle para protestar los unos contra los otros.
Reconocer que el principal problema de España no es Grecia, el euro o la señora Merkel.
Admitir, para tratar de corregirlo, que nos hemos convertido en un país mediocre.
Ningún país alcanza semejante condición de la noche a la mañana. Tampoco en tres o cuatro años. Es el resultado de una cadena que comienza en la escuela y termina en la clase dirigente.
Hemos creado una cultura en la que los mediocres son los alumnos más populares en el colegio, los primeros en ser ascendidos en la oficina, los que más se hacen escuchar en los medios de comunicación y a los únicos que votamos en las elecciones, sin importar lo que hagan, alguien cuya carrera política o profesional desconocemos por completo, si es que la hay. Tan solo porque son de los nuestros.
Estamos tan acostumbrados a nuestra mediocridad que hemos terminado por aceptarla como el estado natural de las cosas. Sus excepciones, casi siempre, reducidas al deporte, nos sirven para negar la evidencia.
- Mediocre es un país donde sus habitantes pasan una media de 134 minutos al día frente a un televisor que muestra principalmente
basura.
- Mediocre es un país que en toda la democracia no ha dado un solo presidente que hablara inglés o tuviera unos mínimos conocimientos sobre política internacional.
- Mediocre es el único país del mundo que, en su sectarismo rancio, ha conseguido dividir, incluso, a las asociaciones de víctimas del terrorismo.
- Mediocre es un país que ha reformado su sistema educativo tres veces en tres décadas hasta situar a sus estudiantes a la cola del mundo desarrollado.
- Mediocre es un país que tiene dos universidades entre las 10 más antiguas de Europa, pero, sin embargo, no tiene una sola universidad entre las 150 mejores del mundo y fuerza a sus mejores investigadores a exiliarse para sobrevivir.
- Mediocre es un país con una cuarta parte de su población en paro, que sin embargo, encuentra más motivos para indignarse cuando los guiñoles de un país vecino bromean sobre sus deportistas.
- Mediocre es un país donde la brillantez del otro provoca recelo, la creatividad es marginada –cuando no robada impunemente- y la independencia sancionada.
- Mediocre es un país en cuyas instituciones públicas se encuentran dirigentes políticos que, en un 48 % de los casos, jamás ejercieron sus respectivas profesiones, pero que encontraron en la Política el más relevante modo de vida.
- Es Mediocre un país que ha hecho de la mediocridad la gran aspiración nacional, perseguida sin complejos por esos miles de jóvenes que buscan ocupar la próxima plaza en el concurso Gran Hermano, por políticos que insultan sin aportar una idea, por jefes que se rodean de mediocres para disimular su propia mediocridad y por estudiantes que ridiculizan al compañero que se esfuerza.
- Mediocre es un país que ha permitido, fomentado y celebrado el triunfo de los mediocres, arrinconando la excelencia hasta dejarle dos opciones: marcharse o dejarse engullir por la imparable marea gris de la mediocridad.
- Es Mediocre un país, a qué negarlo, que, para lucir sin complejos su enseña nacional, necesita la motivación de algún éxito deportivo.
Por: J.M. Marquez 02-04-2013
en la que nuevamente he aprovechado para viajar al pueblo (una maravillosa aldea asturiana junto al mar Cantábrico y los montes de el Sueve). Otra Semana Santa en la que he disfrutado con los niños todo lo que nos han permitido la lluvia y el frío. Y entre vacaciones, familia y descanso, acudimos a los oficios viviendo en nuestra imaginación, cada uno dentro de sus posibilidades, la entrada en Jerusalén, la Última Cena, y por supuesto toda la Pasión desde el arresto de Jesús en el Monte de los Olivos, hasta la entrega a Anas y Caifas, a Poncio Pilato, y finalmente la Cruz… Se sigue haciendo duro, muy duro, el Calvario de Alguien que con los años y a pesar de esa incomprensible distancia con la que de vez en cuando nos alejamos de Él, Alguien digo a quien valoras, quieres y admiras cada vez más. Y no sé si os pasa también a vosotros, pero constantemente espero que cambie el cuento por una vez, porque no esta misma Semana Santa…
De pequeño, como no existía el vídeo ni el dvd, fui varias veces al cine a ver Bambi con mis padres o mi abuela, y siempre pensaba que definitivamente esta vez sucedería, alguien avisaría la madre de Bambi y cambiaríamos la historia para que el cazador no la pegara ese tiro que tantos chavales de mi generación hemos sentido en nuestras entrañas...
¿Y no os pasa ahora algo parecido con la Pasión? ¿Y si esta vez se echa atrás Judas una vez que se ha visto descubierto por Jesús en la Última Cena? ¿Y si Pilatos toma partido por el inocente, o el pueblo judío no elige a Barrabás, o el Padre finalmente decide intervenir apartando ese cáliz…? ¿No se os pasa nunca por la imaginación un cambio en una historia que os gustaría haber evitado?
Pero entonces te quedas sin el calvario de la Cruz, y también sin la gloria de la resurrección. Y, ¿no es esa la auténtica enseñanza de la Cruz que la da sentido?
Hay otra historia cuyo final también he modificado alguna vez en mi imaginación. Cuentan que cuando San Francisco de Asis fue a visitar al Papa Inocencio III, éste soñó con un hombrecillo que se echaba la iglesia a hombros para rescatarla de su destrucción. Así atendió a Francisco de Asis, que quería solicitar su autorización para la Orden más adelante conocida de los Franciscanos. Cuando terminó la reunión, cuentan que un Obispo preguntó al Papa Inocencio III si Francisco le había conseguido convencer y el Papa negó con la cabeza. - “¿Entonces no aprueba su Orden?” - preguntó el Obispo. – “Por supuesto que sí” – dijo el Papa Inocencio. – “Pero no me ha convencido de lo otro ya que debido a mis obligaciones actuales y sintiéndolo mucho he tenido que declinar la invitación de unirme a ellos” -.
¿Qué hubiera sido de la Iglesia con un Papa que se une a la Orden de los hermanos menores? Pues parece ser que el cuento ha cambiado, y con el Papa Francisco lo vamos a poder ver.
Y el cuento de la cruz… ¡También ese cuento cambia si somos capaces de mirarlo con la mirada de la fe! Y entonces ese gran calvario, o los más pequeños a los que nos enfrentamos nosotros cada día, toman su verdadera dimensión de crecimiento, de gloria, de vida y de resurrección. ¡A ver cuánto me dura esta alegría de la Pascua!
¡Feliz Pascua a todos!
Por: J.M. Marquez 17-03-2013
la fecha en la que se hizo realidad un milagro deseado por todos. ¡El Málaga pasaba a cuartos de la Champions tras derrotar al Oporto 2-0!
Ese mismo día aparecía en el Vaticano la fumata blanca que anunciaba un nuevo papa, Francisco, de nacionalidad argentino. Era evidente la influencia del mismo en la victoria del Málaga, un equipo con uniforme albiceleste como la selección de fútbol de su Argentina natal.
Los poderes fácticos llevaban ya semanas preparándose para el acontecimiento y debían reaccionar inmediatamente. La relación del máximo mandatario de la cristiandad con la Kirchner podría suponer un paso adelante para las aspiraciones de Repsol a la hora de recuperar YPF. Tan solo habría que “cristianizar” la misión y valores de la Compañía y tal vez situar algún Obispo en el Consejo de Administración. Los políticos y empresarios españoles se preparan para enviar a sus hijos a estudiar a Nuestra Sra del Recuerdo o a ICADE, instituciones jesuitas ambas. Yo mismo, en mi labor de cooperación internacional, voy a dimitir como director de Africa Directo para enviar mi CV a Entreculturas, la ONG de los jesuitas. Queda totalmente descontado que la intervención del Santo Padre permitirá que ésta ONG se beneficie de numerosas subvenciones públicas y privadas una vez entreguen al papa Francisco algún que otro sobrecito de los que manejaba Bárcenas.
Gracias a Dios, nos reímos de una situación tan absurda como la descrita previamente, pero en algunos momentos todo apuntaba que fuera a ocurrir algo así cuando los telediarios y periódicos cubrían su información internacional con numerosas quinielas sobre el nuevo Papa, recordándonos a la berlanguiana escena de “Saza” pretendiendo comprar influencias para vender sus porteros automáticos en la finca de la “Escopeta Nacional”.
El gran profeta Juan Mari, que ya vaticinaba en su parábola “Jesús en Roma” la abdicación de Benedicto, me hacía pensar en todo esto durante en su homilía de la semana pasada. El interés de los medios en el cónclave, más parecía el seguimiento de la carrera electoral de un país poderoso cuya política monetaria nos iba a acabar haciendo a todos la vida imposible, o el de la república bananera cuyos recursos naturales harían tambalear las Bolsas internacionales y con ello a nuestros ahorros. Pero realmente se trataba de la aparición de un nuevo sucesor de San Pedro, de un modelo espiritual, de un ejemplo para los que nos consideramos religiosos. No iba a traer nuevas leyes para la lucha contra la pederastia ya que de eso se encargarán los Estados, pero su ejemplo nos dará fuerzas a todos, y como la caída de una serie de fichas de dominó, nos ayudará a propagar con más fuerza las palabras de ese Jesús renovado que según Juan Mari está ahora en Roma, y que también está en España, y en todas partes mientras esté realmente en nuestros corazones.
Y a partir de ahora el anecdotario, con un Papa Francisco que va a pagar la cuenta del hotel, y viaja en vehículos sencillos, y que se refiere sencillamente durante su primera homilía, de pie, sin leerla, a las palabras caminar, construir y confesar, y que pide a sus Obispos que gasten en obras de caridad los fondos que pretendían destinar a viajes para ir a verle a Roma. Con sus palabras y su nombre, más parece que el sueño del Papa Inocencio III se está haciendo realidad hoy, cuando un Papa parece abrazar con todas sus fuerzas al poverello de Asis para mantener viva nuestra Iglesia.
¿Y qué hacemos con los sobrecitos? Pues parece que el Papa Francisco lo ha dejado muy claro… No parece que deban alimentar los tesoros del Vaticano sino más bien al verdadero tesoro de la humanidad, los pobres como Francisco de Asis, como tantos niños, mujeres y hombres que abrazan actualmente a la Cruz con todas sus fuerzas y a los que entre todos podemos darles fuerzas de resurrección en forma de “sobrecitos”.
Siempre me he sentido muy orgulloso y agradecido de ser cristiano. Y hoy enormemente orgulloso y agradecido también de ser católico, de pertenecer a esta Iglesia renovada en la que el Santo Padre antes de darnos su bendición, pide a la Iglesia, a sus feligreses, que primero recemos por él y le demos las fuerzas que va a necesitar.
¡Dios te bendiga Francisco!
Por: J.M. Marquez 04-03-2013
¡Ya estamos tardando! Apuntémonos todos corriendo al Gimnasio tal y como nos comprometimos aquel ya lejano uno de enero... ¡Que se nos echa ya encima la operación bikini!
Bueno, esa podría ser la primera lectura del famoso latinajo: “mens sana in corpore sano”. Pero luego empezamos a conocer detalles sobre la vida de algunos deportistas… Y aunque la gran mayoría son admirables y envidiables, ahí están también los ciclistas dopados, o aquel famoso jugador de balonmano, ahora de sangre azul, que se pasa el día en los juzgados. O el gran atleta surafricano que en su empeño por defender sus posesiones le pegó un tiro al pibón ese que tenía por compañera de piso…
¡Virgencita, Virgencita, que me quede como estoy! Casi que voy a pasar de estimular mi vigorexia a base de pesas y demás maquinitas infernales…
Según la wikipedia, en su sentido original, lo del “corpore sano” se refiere más bien a la necesidad de orar para tener un espíritu equilibrado. ¡A ver si es éste el “Gimnasio” en el que ha decidió meterse el Papa! Menudo ejemplo nos ha dado a todos, ¿no?
Yo ahora mismo me estoy acordando de otro magnífico ejemplo. Estaba hace un par de semanas en Ediofe, una pequeña ciudad ugandesa muy cercana a las fronteras de RD Congo y de Sudán. Ahí llevamos muchos años ya trabajando en varios proyectos educativos, sanitarios, un proyecto muy bonito de dotación de agua a toda la ciudad… Desde el principio tuve la enorme suerte de conocer allí a Sister Paola, un auténtico terremoto, una hermana Comboniana que lleva más de medio siglo trabajando por su Hospital, un lugar que es un auténtico privilegio visitar con ella. Tan pronto te muestra un enorme flamboyant con la copa roja, inmensa, florida, un árbol que plantó ella misma hace cincuentaytantos años, como te pasea por las salas atestadas de pacientes regalándoles amor y cuidados mientras te agradece la llegada de fondos para renovar el equipamiento o para adquirir medicinas… Siempre te vas absolutamente renovado tras visitarla, tanto por la satisfacción por compartir con ella el trabajo bien hecho por los más pobres, como por su presencia, su capacidad de amar, su fuerza debilitada por la edad pero aún palpable. Esa es la palabra, te vas de verdad renovado. A mí que me expliquen ese fenómeno los que no tienen fe…
Junto a ella aparece en la foto Sister Rosa, 10 añitos más mayor. Toda la vida trabajando como radióloga, sin cortinas de plomo, con equipos de rayos X antiguos, desechados de los hospitales europeos por su peligrosidad… Sister Rosa se ríe llena de vida. “Dicen que las radiaciones te matan, pero yo me encuentro llena de salud”. Y es que va ya para centenaria…
Vamos a quedarnos mejor con la segunda versión. Vamos a aceptar que a ese espíritu equilibrado se llega por medio de la oración. ¡Y vamos a ver si somos capaces de meternos un día en su Gimnasio!
Entre tanto oímos en las noticias que el Papa deja vacante su sillón por la edad o por la Curia. Viendo a Sister Rosa y Sister Paola que tienen edad, casi 180 años entre las dos, pero no tienen Curia, va a ser más bien lo segundo…
Y en la foto, junto a Sister Paola, el amigo Manolo del que tanto he hablado en esta columna. ¡Menudo podio de “corpores sanos” de oro, plata y bronce!
Por: J.M. Marquez 14-02-2013
Perdónenme que no les llame honorables ni excelentísimos ni majestades, pero es que llevo unas semanas ya fuera de España, visitando proyectos de cooperación al desarrollo, y se me debe estar olvidando el español. Fíjense hasta que punto estoy perdido, que probablemente confundido, me sale mucho antes llamar honorables a las misioneras que están en Africa entregando su vida al servicio de los más necesitados, o me sale llamar excelentes a los niños huérfanos y discapacitados que van como pueden a la escuela tratando de labrarse un futuro mejor a pesar de sus dificultades, o incluso majestuosas a aquellas mujeres que cada día van a por agua, a por leña, que piden un microcrédito y montan una pequeña tiendita para pagarles a sus hijos los estudios y una comida al día. ¡Qué equivocado estoy! ¿Verdad? ¡Si todos sabemos de sobra que excelentísimo es algo completamente diferente!
Bueno, pues les escribo para darles una idea majestuosa y excelentísima. Hace un par de semanas estuve en Burundi visitando unos proyectos que estamos desarrollando allí con un “noexcelentísimo” padre blanco (Padres Blancos es como se llama coloquialmente a los Misioneros de Africa), que lleva ahí la friolera de 50 años dedicado a los demás. Por supuesto nada tan importante como todo lo que a vds. les mueve… Tan solo visitando la escuela que habíamos construido para 3.400 niños, u otra escuela para cerca de 2.000 niños más, o un dispensario, o un proyecto de traída de agua que distribuye por gravedad 250.000 litros diarios de agua para estas estructuras sociales y para las comunidades más olvidadas…
Pero pasemos ya sin más preámbulos a la honorabilísima idea que les quiero hacer llegar. Cuando cruzaba Bujumbura, la capital, por la calle principal, el Bulevar 28 de Noviembre (una avenida que hace las funciones de la castellana y la M-30 en Madrid, la única con una mediana con árboles y farolas separando ambos sentidos), quedé atónito cuando el misionero que me llevaba paró en seco su coche (al igual que todos los demás) para ceder el paso a una pequeña carretera que se cruzaba con ésta. No había ninguna señal que te lo indicara, pero todo el mundo se paraba, y extrañado le pregunté. Es que la calle que se cruza es donde vive el (honorable-excelentísimo-majestad-suseñoría-supercalifragilísticoespialidoso) Pierre Nkurunziza, presidente de Burundi – me viene a decir el misionero – “y por supuesto hay que cederle el paso por si decide salir con su escolta”.
¿No les parece una gran idea que copiar? De momento están vds. copiando con tanta precisión a los líderes africanos, reduciendo el gasto social, educativo, sanitario, a niveles de sus camaradas subsaharianos, forzando a sus súbditos a migrar tal y como hacen sus compañeros del otro lado del estrecho, perpetuándose también en el poder aprovechándose de antiguas leyes… ¿Y no viven vds. cerca de la A6? Pues pongan un stop sin señal ni nada, y que todo el mundo se tenga que frenar en seco al pasar por la Moncloa o La Zarzuela, y el forastero que no sepa la regla, pues se le pone una multa por asungu o forastero, que nunca viene mal a sus bolsillos…
Otra posibilidad que tenemos los españoles es ser nosotros mismos los que copiemos… Y si el mundo del futbol (en el que como vds saben somos campeones del mundo y de europa y del universo, para mayor gloria suya y poder asi perpetuarse con el “pan y circo”), si en el futbol como digo somos tan buenos porque importamos a gente como el Messi, el Ronaldo o el Falcao. ¿Porqué no importar algún político? A lo mejor así podemos encontrar alguno que no esté demasiado corrupto… No les digo yo a una primera fila como la Merkel, que no creo que se quiera venir. Pero, ¿qué tal esa ministra de su gabinete que acaba de dimitir en Alemania porque hace muchos años había copiado en la facultad? Para los alemanes eso es un drama, pero con lo que tenemos en casa, ¡una copiota puede ser capitán general sin despeinarse! ¿O le pedimos a Florentino que nos traiga un galáctico? El Obama por ejemplo está ahora empeñado en la fórmula de “gastar más para crecer”, proponiendo más ayudas a la educación para la clase media y más inversiones e infraestructuras… ¡Justo lo contrario a lo que están vds. haciendo! A lo mejor conseguimos traérnoslo y nos arregla esto que ni Zapateros, ni Rubalcabas, ni Rajoys, ni Bárcenas, ni Borbones nos lo iban a poder arreglar en mil años más.
Por: J.M. Marquez 07-02-2013
tenía que pasar por sus momentos de odio visceral al verle meter un gol tras otro en el recreo. Lo mismo le pasaría al compañero de pupitre de Einstein al verle resolver una ecuación como quien se toma un chicle, o a la amiga de Elle Mac Pherson al ver las toneladas de cartas que ésta debía recibir el día de San Valentín.
Viajar por Africa con Manolo es una experiencia única. “La aventura puede ser loca, pero nunca el aventurero”, dice Manolo mientras trata de organizar lo mejor posible el próximo viaje en el que cogeremos varios autobuses, dormiremos en el pueblo que nos recoja, y trataremos de comer lo que encontremos por el camino (si es la época del maíz, Manolo no come otra cosa, pero si es la temporada de los saltamontes, acostúmbrate pronto a meter el tenedor en un plato lleno de insectos, porque no vas a probar nada más. ¡Aunque hay que reconocer que están deliciosos!). “¡Qué lujo de ducha, Barbas! ¡Ya verás!”, me decía el otro día recién salido de un cuartucho con un grifo bajo del que caía a una palangana una cantidad de agua minúscula, por supuesto fría. Por supuesto que esa es una ducha normal en Africa, pero de ahí a llamarla “lujo”, y encima a las 3.30 am porque salíamos de una misión a las 4 am para tomar 4 autobuses y llegar finalmente a la siguiente 12 horas más tarde…
¡Manoladas! Así son, y así es, y como a Messi o a la Mac Pherson, a veces le podrías estrangular cuando sientes que ni en un millón de años es posible ponerse a su altura.
Tras esta introducción, me gustaría compartir una “Manolada” que me hizo reflexionar, y que espero que a vosotros también…
Con la idea de pasar el máximo tiempo posible visitando por el día los proyectos que nos disponíamos a evaluar, cogimos el otro día un autobús nocturno que recorría todo Uganda hasta llegar a la frontera con Sudán, en el Norte del país. “Cogemos el normal, Barbas, que es el del pueblo”, dice Manolo mientras rechaza los billetes “executive”, que por un suplemento inferior a los dos euros tienen el doble de espacio para las piernas, son reclinables, y puedes dormir sin la música a tope toda la noche y sin compartir el asiento. Resignado, subí al autobús tras cruzar la bulliciosa estación de autobuses de Kampala bien entrada la noche, para ver que nos había tocado una fila de tres asientos. “Seguro que el tercer asiento es de una mamá con el niño, y ya verás como nos lo acaba encasquetando todo meao””, me dice Manolo riéndose. Se equivocó por muy poco. Por supuesto que el tercer asiento de la fila era para una mujer, pero viajaba no con uno, sino con dos niños. Manolo tardó exactamente dos segundos en colocar a la niña mayor sobre sus rodillas y mi primer pensamiento fue por supuesto en la dirección que os podéis imaginar: “¡No hay derecho! ¡Qué jeta tienen los del autobús! ¡Y la madre! Manolo se ha pasado mil pueblos con su buenismo. Yo paso de aguantar 10 horas de viaje nocturno con un niño ajeno en mis brazos…” Al cabo de una hora, preocupado por Manolo y tras mucho insistir, conseguí que me pasara a la niña, no porque me hubiera contagiado de buenismo, sino por echar un cable a Manolo que vive esto cada día del año, y me había propuesto que hoy descansara un poco. Por supuesto que Manolo tardó nuevamente dos segundos exactos en coger al niño m9ientras le lanzaba sapos y culebras con la mirada. ¡Tenía verdaderas ganas de estrangularlo! “Manolo, ¡deja al niño con la madre y descansa un poco!”, le vocífere. Manolo me contestó muy tranquilo que la madre venía viajando con los niños desde un pueblecito rwandés, que el marido la abandonó y se fue a Sudán, que ella también merecía descansar un poco…
Siempre me encantó ese momento, en la película de Gandhi, cuando éste dice a sus compañeros en una reunión que van a humillarse para conseguir así que los ingleses se sientan mal y se vayan de su país. En ese momento se hace un corrillo de risas, todos convencidos de que Gandhi era un ingenuo, y éste se pone a servir el té a todos, los cuáles se empiezan a sentir muy incómodos porque el Mahatma les está sirviendo a ellos humillándose él pero incomodándoles a ellos. No es el mismo caso, pero Manolo es un Mahatma, una gran alma, y constantemente te hace sentir, reflexionar y actuar. A partir de ese momento sentí a la niña como mi prójimo, y a su madre y a su hermanito, y me preocupé porque la niña se durmiera, y me quité el cinturón del pantalón para atar a la niña y que no se cayera por el pasillo del autobús durante la noche… Y por supuesto que no pegué ojo, o al menos no demasiado, pero me sentí muy bien abrazando a esa niña desconocida, tan mona, tan parecida a mis hijas, tan diferente por la vida tan distinta que la ha tocado vivir, pero sin duda alguna con todo el derecho a dormir abrazada y sentir al menos por un instante el calor de ese padre que no tuvo…
Dentro de unas semanas cogeré un avión para volver ya a España tras mi viaje africano, y oiré por el altavoz aquello de “en caso de emergencia, póngase vd. primero la máscara de oxígeno, y después al niño…”, y pensaré que ya estoy volviendo a mi mundo, el del “yo”. Sé que es un mal ejemplo, porque tiene todo el sentido que un adulto se cuide primero para poder cuidar al menor, pero seguro que me acordaré de los asientos compartidos, y de aquella experiencia purificadora de pensar primero en el prójimo, y gracias a ello, salir ganando porque al darte a los demás siempre eres tú mismo el que crece y el que recibe.
Pero aún me quedan unas semanitas para volver, con lo que le dejaré a mi queridísima prójima, a mi mujer, la enorme suerte de dormir hasta entonces con nuestros cinco hijos encima mientras yo sigo mis andanzas africanas.
;-)
“Tratad a los demás como deseáis que os traten a vosotros”
Por: J.M. Marquez 25-01-2013
de una importante Gestora de Patrimonios. Se pasa la vida analizando empresas, países, situaciones y contextos de todo tipo, y con una capacidad asombrosa adivina el futuro cada vez que decide apostar por compañías, productos, mercados, o personas, y su cotización sube dejando importantes plusvalías a sus inversores.
Así dicho no parece un tema muy espiritual, pero los directivos de las grandes multinacionales a las que analiza se quedarán probablemente con una sensación muy diferente cuando a mitad de la comida en el restaurante de moda, o en el despacho con vistas de turno, les hace de repente esa pregunta tan suya. “¿De dónde sacas la gasolina?”
Creo que es muy importante, como tantas veces me ha demostrado, hacer un buen DAFO, analizar los posibles intereses ocultos…, al igual que es también fundamental saber si las fuerzas que mueven a alguien son o no son inagotables. En el segundo caso, la apuesta parece mucho más segura.
¿Y cuál es la gasolina que mueve a los Misioneros? ¿Porqué dejan su familia, su país, sus comodidades, y se dedican al “prójimo”? Y sobre todo, ¿cómo consiguen cargar las pilas?
Está claro que una respuesta inmediata, y a la vez evidente, es que las pilas las sacan, como su Maestro, de la oración. ¡Tantas veces he visto a hermanas entrando en la Capilla absolutamente agotadas, y saliendo renovadas! La paz y fortaleza que te transmiten en esos momentos te atraviesa y te hace repensar muchas de tus prioridades en la vida.
Estaba el otro día con un misionero comboniano, el padre Tomás Herreros, en una zona semidesértica de Kenya, en la zona West Pokot, fronteriza con Uganda. Bajo un sol de justicia me estaba enseñando la Misión de Chelopoy y alguno de los proyectos en los que Africa Directo había colaborado (el sistema de distribución de agua propulsado por paneles solares, o el aula-laboratorio para la escuela de secundaria…), cuando pasamos frente a la pequeña iglesia que parecía tener forzado el cerrojo de la puerta. El padre Tomás se movía impetuosamente dando órdenes aquí y allá, y al ver la puerta semiabierta entró de golpe, encontrándose a un chico que con aire inocente estaba recargando su móvil en el enchufe frente al altar. “Otro modo diferente de cargar las pilas en el templo”, pensé para mis adentros, mientras el padre Tomás le echaba una regañina imponente y llamaba al catequista para que arreglara inmediatamente la cerradura. El chico prometió una y otra vez que él no había forzado la cerradura, aunque volviendo a la teoría de los posibles intereses ocultos, podía haber tenido razones para hacerlo… Mientras arreglaron bien el cerrojo con un par de clavos y poco más, el padre Tomás nos explicó su preocupación principal al respecto, la cual me dejó ciertamente sorprendido. Si la población se dedica a cargar sus móviles en la Iglesia, dejarán de pagar por ello a los comerciantes que actualmente venden ese servicio en el pueblo cargando móviles o baterías mediante pequeños generadores o paneles solares. No le parecía justo que la Iglesia utilizara su posición dominante perjudicando al libre mercado que algún día impulsaría el desarrollo socioeconómico de los pokot. Pensé que solo alguien que ha puesto mucho tiempo en oración su trabajo es capaz de ponerse de ese modo del lado del prójimo, superando los límites de la misión y de sus feligreses…
También yo cargo mis pilas cuando tengo la oportunidad de visitar los proyectos que apoyamos en Africa, y cuando comparto unos días con cada uno de nuestros socios locales, normalmente misioneros. Y este fue uno de tantos días en los que me confirmo en el acierto de trabajar con ellos.
Pocos minutos más tarde pasamos por delante de una escuela primaria a la que el Gobierno local le había dotado un sistema de iluminación solar que había costado 25.000 euros. La mitad de esa cifra había ido a parar al bolsillo del jefecillo de turno, como es fácil de averiguar, y el resto se utilizó para comprar un material que funcionó tan solo unas semanas, hasta que alguien entró en las aulas abiertas y desprotegidas para apropiarse de lo ajeno. En cambio, en el Colegio Secundario que dirigen las Franciscanas de San José y en el que colabora también el Padre Tomás, hay mil cerrojos, mil responsables, y mil momentos al día en los que uno u otro supervisan, reparan, mantienen… Por ello es una garantía adicional trabajar con los misioneros para poder llegar a los más necesitados del modo más eficiente.
Terminada la visita el padre Tomás nos llevó hacia otra Misión (Amakuriat) un poco más alejada, y de camino nos mostró un poblado en el que quería edificar una escuelita para los niños de alrededor. Por el camino se nos cruzó una serpiente de tamaño mediano y a partir de ese mismo momento nos pasaron mil calamidades. Llegamos a la escuela y a la vuelta se dio cuenta el padre Tomás a mitad de camino que se le había caído el móvil, dimos la vuelta para buscarlo y por el camino nos hacían los habitantes de la zona (pokot) señas para subir al coche y dirigirse a una u otra localidad primero en un sentido y después en el contrario cuando ya volvíamos. Tuvimos la suerte de encontrar el móvil (teniendo cuidado para no atropellarlo con las ruedas del coche) y al pasar por segunda vez por un poblado nos encontramos a la gente muy alterada. Parece ser que un chico se subió a la parte de atrás del pick-up del padre Tomás, como tantos otros, y en un momento dado decidió tirarse en marcha. Muchos de los pokot no se han subido a un coche en la vida, o no saben cómo bajarse, o que se yo… La verdad es que la cara de este chico era un verdadero poema. La piel de toda la frente entre el cabello y los ojos se le había bajado como una cortina mostrando el cráneo y muchísima sangre que caía de sus muchas heridas por todo el cuerpo, de la boca, de la frente… Pero lo más escandaloso era verle perfectamente el esqueleto en lo que es la frente, con mucha sangre. Decidimos llevarlo a Amakuriat donde estaba el Hospital más cercano, en la misma misión a la que nos dirigíamos, y por el camino se nos estropeó el coche. El padre Tomás llamó a las hermanas combonianas para que vinieran a recogernos con la ambulancia, mientras me llevé con Manolo al herido a una pequeña capilla de barro que había ahí mismo. El chico que estaba semi-inconsciente se asustó muchísimo al ver a los dos blancos tumbándole en el banco de esa pequeña iglesia. Yo creo que pensó que lo íbamos a enterrar vivo o a sacrificarlo, o que se yo… Pero al final llegó la ambulancia, llevamos al chico al Hospital y una comboniana italiana se encargó de curarle las heridas y coserle la piel. Pobre chico, el dolor de estos días ha tenido que ser inhumano. Yo mismo me hice una brecha en la cabeza durante el viaje, y aunque mi dolor era de tercera división comparado con el suyo, me permitió acordarme mucho de él y en lo posible, pedir por él. Creo que está mejor, según las noticias del padre Tomás.
Al día siguiente, muy temprano de madrugada, estuvimos hablando con el padre Tomás y mientras yo le hablaba de esa serpiente y como la harían responsable de tantas calamidades las supersticiones africanas (o incluso españolas... ¡Que se lo digan a los andaluces!), el padre Tomás mostraba su desacuerdo. “Nada de eso”. Me dijo completamente convencido. “En todo momento hemos tenido con nosotros al ángel de la guarda que nos ha devuelto el móvil para que pudiéramos llamar a la ambulancia cuando se estropeó el coche”. Cuando le pregunté por el accidentado, sin titubear me contestó que por suerte ha aprendido ya a bajarse de los coches con cuidado y ha tenido la oportunidad de curarse sus heridas en el Hospital de Amakuriat. “Podría haber sido muchísimo peor en otras circunstancias”.
Estas experiencias te hacen alegrarte de una religión que te permita ver ángeles donde otros ven demonios. Para ello hay un secreto: saber cargar bien las pilas en todo momento. Eso sí, si se trata de las pilas del móvil, mejor en la tienda más cercana.
Por: J.M. Marquez 07-01-2013
felicitándonos los unos a los otros la Navidad, el año… Y para ello vamos a supermercados a comprar mucha comida y mucha bebida, y a tiendas y grandes almacenes a comprar regalos. Y junto a nuestro hermano, nuestra madre, nuestro sobrino o cuñado, miramos la pantalla de nuestro móvil de última generación para felicitar por wachap y sms a quien está mucho más lejos, a veces sin celebrar con quien tenemos cerca, sin a menudo entender qué felicitamos, qué celebramos, con quién y por quién….
Pero… ¿no somos un país laico, que no ve el sentido a la oración, a la comunión de los santos, a ese abstracto no demostrable científicamente que sería “felicitarnos los unos a los otros”? ¿Para qué? Y si encima nos fijamos en las dos primeras letras… ¡FE! Huy… ¡si alguien nos oye decir esas palabras en público!
El otro día fui con unos amigos a celebrar la Epifanía en una céntrica parroquia madrileña. “Yo les pedí hace unos años que me trajeran un hijo” decía mi muy querida amiga que ahora tiene seis hijos. “Y ahora les voy a pedir que me traigan… ¡Que me traigan el que deje de gritarles!”. Y riéndome me acordé de los Reyes del pasado año…
A mis hijos les “dejaron” una carta en la que los Reyes Magos nos decían que su regalo era un viaje en familia. La verdad es que lo necesitábamos como el respirar, y nos organizamos un superviaje maravilloso: bajarnos en la furgo, cruzarnos al “moro”, hacer un poco el nómada por el exótico y maravilloso país vecino (Marruecos). Pero el hombre propone… Tuve una infección importante, un quiste en las cuerdas vocales, y la fecha que me dieron para operarme nos dejó sin viaje. Encima tuve que estar muchos días sin hablar, y muchos más meses aún sin gritar.
Recordándolo no pude remediar pensar en el verdadero regalo que me trajeron en 2012. El viaje nos hubiera venido bien, pero un padre/marido sin voz era un regalo mucho más grande aún. Queridos Reyes Magos… ¡muchas gracias! Os lo digo por escrito…
Claro que si hablas de esto con alguien que no tenga fe, te mirarán como un bicho raro y te dirán aquello de “que los cristianos somos unos masocas”, que estamos siempre con “nuestro amigo invisible”… Y volveremos dentro de unos meses a “felicitarnos”, a felicitarnos el día del padre y el de la madre volviendo a los grandes almacenes, y las comuniones, y los santos y cumpleaños…
Pero tal vez la crisis nos acerque a una felicitación con menos papel de regalo y más corazón. Yo desde estas líneas os deseo una feliz Navidad, ya que sigue siendo Navidad hoy y mañana, y cada día de este nuevo año en el que podemos celebrarla y tal vez recibir maravillosos regalos como el que me hicieron a mi. ¡Feliz año!
Por: J.M. Marquez 17-12-2012
corren el riesgo de desvanecerse, del mismo modo que los ahorros privados han desaparecido ya, y con ellos tantos trabajos, tantas sonrisas…
¡Es verdad que ya no se ven tantas sonrisas! Me lo decía mi compadre Manolo cuando el pasado miércoles fui a recogerle al aeropuerto, recién llegado de Africa. A Manolo le sorprendía ver las calles tristes y vacías. Pero supongo que al ver el brillo de sus ojos y la enorme sonrisa en su cara, también le mirarían como a un bicho raro los pocos madrileños que vimos por la calle camino de la Estación Sur. Nadie podría imaginar que Manolo llevaba 2 días sin dormir en una cama, viajando en autobús desde Uganda a Kenya, donde cogió el avión para volver a Ciudad Rodrigo y así pasar la Navidad con su madre. Manolo lleva 13 años viviendo en Africa sin más pertenencias que una pequeña mochila y un enorme corazón. Vive una vida enormemente austera, una vida nómada supervisando los muchos proyectos de Africa Directo en tantos países africanos que se recorre constantemente en autobuses nocturnos “para no perder el día”, haciendo el bien y haciéndolo muy bien.
Y como él, tantos otros voluntarios. Hace una semana vi a Edu, y esta semana veré a Mafalda, a Patricia, tal vez también a David… Todos vuelven a casa por Navidad, como el turrón. Y todos ellos llegan con esa sonrisa, esa alegría desbordante en estado puro que yo también tuve una vez aunque la vida en España me la va borrando poco a poco.
Sin ningún género de duda, la situación en España es cada día más difícil para muchas familias. Y si basamos nuestras esperanzas en los mismos que nos robaron las sonrisas, en los políticos, nos podemos ir olvidando de recuperarlas.
Pero… ¿Qué ven en Africa los voluntarios? ¿Suben ahí las pensiones? ¿Tienen una sanidad o una educación de calidad? Siempre que palpo la realidad africana recuerdo aquella frase que dice: “Me quejaba de que no tenía zapatos hasta que vi a alguien que no tenía pies”.
Me gustaría compartir con vosotros una de las muchas historias que nos ha traído Eduardo al volver de Kamwenge (Uganda). ¡Es mi regalo de Navidad para todos vosotros! Por favor, abrid el envoltorio y saborearlo con los cinco sentidos. La historia de Kato está ahí para hacernos reflexionar, para hacernos sentir, y si somos capaces de entenderla en su significado más profundo, también nos hará sonreír y olvidarnos por unos minutos de nuestra crisis.
Edu es Fisio y tras casi un año en Kamwenge donde hay un montón de proyectos en marcha (hemos construido un Hospital, una Escuela, y diferentes proyectos adicionales: comedor e internado para los discapacitados, un pozo de agua con energía solar que abastece al Hospital y la Escuela, etc.). En Kamwenge vivían más de 30 discapacitados en condiciones infrahumanas (yo los conocía hace más de 5 años, reptando literalmente por el barro). Ahora son casi 45 y la vida les ha cambiado totalmente. Kato es uno de estos chicos, y si pincháis este enlace podréis ver una presentación muy corta con cinco diapositivas y un video cortísimo al pinchar la última imagen. ¡No dejéis de conocer a Kato! Os aseguro que merece la pena.
http://dl.dropbox.com/u/5393906/1211_Uganda_Kamwenge_MUNONGA%20ABLES_Kato%20Justus.pptx
Celebramos ahora el Adviento, la preparación a la Navidad. Y si queremos realmente sentirla y celebrarla, no podemos dejar de pensar en el niño Dios que nace cada día en ese otro pesebre, esa choza de adobe y paja en Africa. Ahí vive también Kato Justus demostrándonos que cada día es Navidad. ¡Feliz Navidad!
(Y ahora unos minutos para la publicidad… Si queréis conocer también a alguno de estos voluntarios de Africa Directo, venid el próximo miércoles día 19 de diciembre a la fiesta que hemos organizado para “ayudar a los que ayudan”. Más info de este evento en: http://www.africadirecto.org/index.php?m=Eventos&op=ver&eid=204 )
Por: J.M. Marquez 02-12-2012
Tras la sorpresa inicial y el recelo, ya que este tipo de comunicación no suele traer buenas noticias, acerté a leer el contenido. Juan había fallecido hace dos años dejando usufructuaria de su herencia a Isabel, su mujer, cuyo corazón acaba de dejar de latir hace una semana. Parece ser que en el momento en que Isabel falleciera nos debían comunicar que la Fundación Africa Directo había sido nombrada heredera universal de Juan. No sé cómo describir lo que siento… La palabra podría ser “muy emocionado”, pero es más aún. Hay una parte de espiritualidad e incluso comunión que da mucha más transcendencia al sentimiento y que supera con creces la simple emoción.
Inmediatamente me puse en contacto con los albaceas. Muy bonito... Dicen que eran sus amigos más allegados, que Juan era una persona con mucha cabeza y un gran corazón. Parece ser que tenía ya una edad muy avanzada y su mujer tenia alzheimer. Cuando los amigos preguntaban porque no se dejaba de riesgos y de invertir en la bolsa (por medio de la gestora de patrimonios Bestinver, responsable de darnos a conocer a sus partícipes), cuando le preguntaban porque no prefería asegurarse una renta que iba a necesitar el matrimonio, él decía que sus herederos tenían que recibir el máximo posible. ¡Una historia preciosa y enormemente generosa de vida tras la vida!
Hace 16 años unas niñas de 8 años me dieron unas 2.000 pesetas para los niños de Malawi, que habían conseguido en los recreos del Cole vendiendo bisutería que hacían ellas mismas. Me pareció que cada peseta debía llegar al más necesitado, y así ha sido desde entonces con Africa Directo.
Pero ahora rizamos el rizo. Con esta maravillosa ayuda vamos a superar el nivel de donaciones en vida para pasar a hacer algo mucho más grande. ¡Vida tras la vida! Yo no les conocí y no les he podido dar las gracias en persona, pero se las daré en mis oraciones. Juan e Isabel van a estar en el pensamiento y el corazón de mucha gente durante estos meses, y en cuanto se liquiden los legatarios y se vea que queda en la herencia, esperamos que su recuerdo se convierta en un bonito proyecto de ayuda en Africa ya sea una escuela con su nombre y con su alma muy presente, o un hospital, un proyecto agrícola o de agua, etc. Uno de los proyectos más bonitos de Africa Directo por venir de quienes viene.
Pensando en ellos me acuerdo una vez más de la respuesta de Jesús cuando le preguntan por el secreto de la vida eterna y relata en ese momento la historia del buen samaritano. Juan e Isabel están ahora vivos, ¡muy vivos! Aún no sabemos en qué consiste la herencia pero presuponemos que va a permitirnos ayudar a mucha gente, y cuando pienso en la celebración mundial del día del Sida este fin de semana, que tantos huérfanos ha dejado tras de sí, o cuando leo las cartas del Padre Mario desde Goma (RD Congo) relatando como está alimentando en su misión a 8.000 desplazados por la guerrilla mientras escucha los disparos y gritos a su alrededor, o cuando pienso en el Hospital de Alinafe en Malawi que no tiene luz eléctrica o en tantos malnutridos que podrían mejorar su futuro con un programa de irrigación que les facilite dos o tres cosechas anuales… Juan e Isabel están esta semana muy vivos y más aún porque en realidad, ¡están embarazados! Y a partir del próximo año van a tener muchos, muchísimos hijos cuya vida va a dar un giro completo, cuya vida va a ser posible en muchos casos gracias a ellos.
Cuando sepa en qué consiste la herencia y lo que pueda quedar tras pagar los legados, y sobre todo, lo que vamos a poder hacer en Africa con esta herencia, os lo haré saber en esta misma columna. Pero de momento tengo ya algo muy claro y es que, si damos amor a los demás nuestra propia vida nos sobrevive hasta límites insospechados. Muchas gracias, Juan e Isabel, por seguir vivos entre nosotros y muy pronto aún más lejos, en Africa.
Por: J.M. Marquez 25-11-2012
que sigue padeciendo las consecuencias físicas y psicológicas de su megalómana caza del elefante (y de la “elegante”, por meter también a la alemanita con un tonto juego de palabras). Ahí aparece su familia, su médico… Por cierto, ¿cómo le van a afectar los recortes sanitarios al “primero de los españoles”? Dicen que pidió la anestesia para “no tener que oír…” pero me pregunto si eran los gritos desesperados de nuestro sistema sanitario los que no quería que le importunaran.
El otro día en una reunión con varios voluntarios de Africa Directo, al hablar de la necesidad de incorporar voluntariado fresco en los diferentes departamentos, recordaba una frase que siempre me gustó mucho. “El ejemplo no es una forma de gestión. ¡Es la única!”.
Y hoy tenemos un rey lleno de riquezas acumuladas durante los últimos años, un rey enfermo, un rey que no da mucho ejemplo… ¡Y también tenemos hoy, un Rey con mayúsculas!
Hoy se celebra la festividad de Cristo Rey en recuerdo de el Hijo de Dios, físicamente atado y sometido, a punto de ser torturado y crucificado, pero declarando a Pilato con toda claridad aquello de: “Mi reino no es de este mundo”. El evangelio de ayer, el de los saduceos y la viuda que se había casado y enviudado siete veces, nos recordaba que en este otro mundo, en este Reino con mayúsculas, los hombres y mujeres “ya no pueden morir, porque son semejantes a los ángeles y son hijos de Dios, al ser hijos de la resurrección.”
Y otra frase con la que me quedo… Jesús vuelve a contestar ante una nueva pregunta de Pilato y declara su misión como Rey de este otro mundo: “… dar testimonio de la verdad. El que es de la verdad, escucha mi voz”
Me quedo con esa voz, y como el otro rey, voy a pedir que me “anestesien” para no oir las otras voces, las de ese otro mundo, el mundo de Pilato y de Juan Carlos, el mundo de la muerte, de la destrucción.
¿Pero quién soy yo para hablar de todo esto? En un blog en el que escriben tantos eruditos que conocen mucho mejor los Evangelios, no sé como tengo la cara de ponerme a hablar de ese otro Reino del que conozco tan poco. Así que, para no ponerme muy serio, os copio un chistecito sobre “esa anestesia” que me llegó el otro día por email, por si nos dice algo…
“Anoche mi madre y yo estábamos sentados hablando de cosas de la vida... entre otras... estábamos hablando del tema de vivir/ morir. Le dije:"Mamá, nunca me dejes vivir en estado vegetativo, dependiendo de máquinas y líquidos de una botella. Si me ves en ese estado, desenchufa los artefactos que me mantienen vivo. PREFIERO MORIR".
!!!Entonces, mi madre se levantó con cara de admiración, y me desenchufó:
el televisor, el dvd, el cable de internet, el pc, el mp3/4, la play-2, la psp, la wii, el teléfono fijo, me quitó el móvil, el ipod, la blackberry y me tiró todas las coca-colas y las cervezas!!! ¡¡¡CASI ME MUERO!!!”
Por: J.M. Marquez 18-11-2012
Entre tanto, las noticias nos trajeron a muchos hogares el recuerdo de su crueldad y de nuestra impotencia con aquella fiesta de Halloween que se llevo a 4 chicas tan jóvenes y llenas de vida.
Mientras se depuraban responsabilidades y se investigaba el aforo, las salidas, las licencias o la seguridad, todos pensábamos en el inevitable dolor de las familias, como tantas veces hemos abrazado el dolor de otros seres queridos en situaciones semejantes.
No conozco a la familia de ninguna de estas chicas, pero he tenido la oportunidad de leer alguna declaración de la familia de Belén, una familia cristiana cuyo padre, recién aterrizado en Madrid, declaraba a algún periódico lo siguiente: "Estamos viviendo estos momentos con mucha tristeza, con mucho dolor, por nuestra pérdida, pero a la vez con la serenidad y la paz que te da cuando uno se abandona a las manos del Señor. Ha querido que sea de esta manera, y hay que aceptarlo. De esa manera uno se siente muy triste, evidentemente, pero con mucha paz y mucha serenidad". Las declaraciones de uno de sus hermanos, sacerdote, son igualmente impresionantes (la fotografía que adjunto en esta ocasión es de la entrevista que le hacen en un periódico). Me quedo con su respuesta cuando el periodista, con un poco de mala baba, le pregunta “¿Dónde estaba Dios cuando ocurrió la tragedia?”, y el Padre Borja, hermano de Belén le contesta rotundamente: “En el Madrid Arena”.
En otra entrevista pude escuchar una canción que le han dedicado a Belén y que entre otras cosas dice: “Y ahora que parece que todo acabó, comienza algo nuevo fruto del Amor. ¡Gracias Señor!”. Se puede escuchar en este link:http://www.elmundo.es/elmundo/2012/11/11/madrid/1352638684.html
Un gran misterio la muerte. Otro gran misterio la Fe. Pero lo que es evidente, lo que nadie puede discutir, es que todos nosotros vamos a morir algún día, que la muerte es parte de la vida, y que sin duda alguna hay un cielo y un infierno, y se viven aquí en la Tierra. El que esté dándole vueltas cada día al tema de las licencias, buscando culpables o responsables, está en todo su derecho, ¡faltaría más! Pero va a vivir un auténtico infierno. El que tiene la gran suerte de poder abrazarse a la Cruz, vivirá ya aquí y ahora la inmensa paz celestial.
“Sexo es Vida” dice aquel famoso slogan publicitario que se cuela en nuestros televisores. ¡Qué se lo pregunten a una prostituta o a tantos esclavos del sexo! Lo que es vida es el amor, y entre ellos, el amor verdadero, el amor más profundo de todos, y ese gran regalo que nos deja, que es la fe.
Acabo de recibir un email de Manolo desde Uganda. Manolo es un misionero laico que lleva casi 15 años en Africa como un auténtico ángel entregándose a los más pobres del planeta. Me cuenta como acaba de coger un autobús en el que ha viajado 10 horas (ese es para Manolo “el pan nuestro de cada día”), pasando por una localidad en la que existe un brote de Ebola, y encontrándose con otro autobús anterior al suyo totalmente destrozado por haber chocado con un elefante (murieron 15 personas en ese choque). Manolo como siempre se despide lleno de vida, dando las gracias por la oportunidad de participar de tanto amor. Ya os digo que es un auténtico ángel. Y gracias a Dios, hay muchos más ángeles aquí en la tierra que los que escuchamos en las noticias. Y mucha más Vida, “Vida” con mayúsculas.
Por: J.M. Marquez 05-11-2012
Los fieles difuntos y todos los santos... ¡Que mal gusto!, pensaba. Estaba bien lo de tener un día de fiesta o incluso, como en esta ocasión, un buen puente para disfrutar del campo en otoño. Pero lo de “Halloween”, las visitas al cementerio, y en sí toda la cultura de la muerte… Si gracias a Dios te toca de lejos, es muy desagradable, pero si tienes la desgracia de que te toque de cerca… ¡Peor todavía!
En aquella época estrenaron una película llamada “Opera Prima” en la que Oscar Ladoire le explicaba a Antonio Resines que tenía un problemas de eyaculación precoz. “Piensa en la muerte”, le decía Resines, y te dará el bajón de inmediato. ¡No podía estar más de acuerdo!
Pero ahora que está de moda hablar del “optimismo” como fuente de salud y éxito, ¿qué puede haber más optimista que el cristianismo? La muerte no como el fin, sino como el principio… ¡Qué envidia de los que lo tienen tan claro! Los “cristianitos” de a pie, como yo, nos lo queremos creer, lo entendemos, pero… Preferimos el trato al truco, o dicho de otra forma, negociar con los caramelos antes que enfrentarnos al desconocido “fantasma” que llama a la puerta. ¡Qué miedo!
La muerte… ¡Qué difícil de entender! Me recuerda a aquella época en la que vivía en Africa y nos desplazábamos a poblaciones que nunca habían visto un “msungu” (un blanco), y a unos bebés que llevaban toda su vida felices agarrados a su madre les metíamos un jeringuillazo. ¡Qué dolor! ¡Qué injusticia! Supongo que el bebé no podría entender la bondad de esa vacuna, como nosotros no podremos nunca entender que nuestro Padre en el cielo nos quite lo más valioso que conocemos, la vida…
El otro día recibí un email de un amigo. Creo que resume esta acepción de la muerte como principio mucho mejor que estas líneas, y por eso lo copio a continuación:
“Conversación entre dos bebés antes de nacer.
En el vientre de una mujer embarazada se encontraban dos bebés. Uno pregunta al otro:
-¿Tú crees en la vida después del parto?
-Claro que sí. Algo debe existir después del parto. Tal vez estamos aquí porque necesitamos prepararnos para lo que seremos más tarde.
-¡Tonterías! No hay vida después del parto. ¿Cómo sería esa vida?
-No lo sé, pero seguramente... habrá más luz que aquí. Tal vez caminemos con nuestros propios pies y nos alimentemos por la boca.
-¡Eso es absurdo! Caminar es imposible. ¿Y comer por la boca? ¡Eso es ridículo! El cordón umbilical es por dónde nos alimentamos. Yo te digo una cosa: la vida después del parto está excluida. El cordón umbilical es demasiado corto.
-Pues yo creo que debe haber algo. Y tal vez sea sólo un poco distinto a lo que estamos acostumbrados a tener aquí.
-Pero nadie ha vuelto nunca del más allá, después del parto. El parto es el final de la vida. Y, a fin de cuentas, la vida no es más que una angustiosa existencia en la oscuridad que no lleva a nada.
-Bueno, yo no sé exactamente cómo será después del parto, pero seguro que veremos a mamá y ella nos cuidará.
-¿Mamá? ¿Tú crees en mamá? ¿Y dónde crees tú que está ella?
-¿Dónde? ¡En todo nuestro alrededor! En ella y a través de ella es como vivimos. Sin ella todo este mundo no existiría.
-¡Pues yo no creo! Nunca he visto a mamá, por lo tanto es lógico que no exista.
-Bueno, pero, a veces, cuando estamos en silencio, tú puedes oírla cantando o sentir como acaricia nuestro mundo. ¿Sabes?... Yo pienso que hay una vida real que nos espera y que ahora solamente estamos preparándonos para ella…”
Por: J.M. Marquez 29-10-2012
y ponerte un titular que tal vez no hubieras querido decir nunca… Pero dicho está y dicho queda.
Unos meses antes, el Rey nos regalaba otro titular “con mucho sentimiento”, cuando dijo aquello tan bonito de que le quitaba el sueño la situación de los desempleados en España. Días después un accidente le mostraba en Botswana cazando elefantes de la mano de una teutona de bastante buen ver. A ver si sus horas en vela tenían otra causa…
La situación en España parece que ya no le quita el sueño. Ahora le dan ganas de llorar. La expresión no parece muy afortunada viniendo de nuestro máximo representante. Como en el chiste, así no hay quien venda la burra…
Pero también nos dan ganas de llorar a sus súbditos cuando vemos a nuestro Jefe de Estado en esa foto mostrando los siete pecados sociales de Gandhi, y los leemos. Y es que ni uno solo, ni uno nos recuerda a nuestros gobernantes ni por supuesto a nuestro máximo representante: “Política sin principios. Economía sin moral. Bienestar sin trabajo. Educación sin carácter. Ciencia sin humanidad. Goce sin conciencia. Culto sin sacrificio.”
Una auténtica crisis de valores. Y como dice nuestro monarca, que por una vez le vamos a dar la razón, ¡muchas ganas de llorar!
Por: J.M. Marquez 21-10-2012
se habla constantemente de la “Misión”. La Misión de una empresa, de una institución, el conjunto de objetivos y actividades necesarias para alcanzarlos de acuerdo con los valores de la organización. Suena bien, ¿no?
Pero suena aún mejor cuando el compromiso con la consecución de dichos valores, de dicha misión, transciende incluso a la propia vida del misionero. “Enséñame tu fé sin obras, y yo por mis obras te probaré mi fé” nos dice el apostol Santiago, ese gran Misionero que llegó hace ya una veintena de siglos a nuestras costas.
En esta semana del Domund no puedo dejar de recordar, siempre con una enorme admiración y cariño, a tantos misioneros que he tenido la suerte de conocer durante estos últimos veinte años. Las Misioneras de la Caridad de la Madre Teresa de Calcuta o las Misioneras de María Mediadora, mis iniciadoras ambas en el mundo de la Misión... “Dios proveerá” decía la Santa de Calcuta cuando una Misión se presentaba demasiado difícil. Y seguía el mandato apostólico, como hoy en día lo sigue Manolo, el gran misionero laico que dirige los proyectos de Africa Directo sobre el terreno (lleva ya más de diez años viviendo en Africa). “Lo difícil lo hacemos, lo imposible lo intentamos” dice hoy en día Manolo, al que conocí en Calcuta (cuya presencia inmediatamente notó la Madre Teresa). Poco después, Manolo fue a Africa y pasó 5 años en Angola, donde conoció a las Vicentinas (Hijas de la Caridad de Vicente Paul). Compartiendo con él en Angola, tuve la suerte de conocerlas y visitar lejanas comunidades a las que acudían a vacunar a los niños, tratar a los enfermos y alfabetizar a los adultos. Un par de años antes no podían llegar hasta esos pueblos, porque esta zona de Angola era la de mayor densidad mundial de minas enterradas aún activas tras la guerra. Una de las Vicentinas, sufriendo por no poder llegar a llevar el amor, el desarrollo, por no poder realizar “su misión”, cogió un día la ambulancia y equipada con un arma sofisticada abrió el camino. Su arma era el “Padre Nuestro” que rezaba sin parar mientras avanzaba por esas carreteras desde entonces abiertas ya al público.
También en Angola, pero un poco más al Nordeste, otro misionero, el Padre Martín Lasarte (Salesiano) compraba bueyes en Zambia y los llevaba a sus feligreses para que arasen la tierra, aprovechándolos también para “desminar”. De vez en cuando paraban a comer carne “un poco chamuscadita” solía decir. En otro país en guerra conocí a otro salesiano, el padre Pulikam, que había pasado más de un año secuestrado por la guerrilla (el Sur de Sudán), luchando también por el alimento espiritual y material de sus feligreses. Hospedado en su Misión, recuerdo como gemía cuando los aviones del Programa Mundial de Alimentos de la ONU lanzaban comida. “¡Van a convertir a esta gente en mendigos! ¡Dadme fondos para comprar un tractor y yo los convertiré en agricultores!”. Supe este año en Etiopía que había fallecido su compañero el padre John Lee, también salesiano, sacerdote, médico y músico, un hombre de enorme fé y vitalidad, en cuya vida se ha basado un documental llamado “No llores por mi, Sudán”. Tantos otros grandes Misioneros se vienen a mi cabeza y a mi corazón en estos momentos… Hermanas Blancas, Carmelitas, Dominicas, Consolatas, Jesuitas, multitud de Congregaciones locales… ¡Qué gran suerte teneros siempre presentes! Padres Blancos que viven en Burundi, en Congo, en Angola, o en Malawi donde conocí a Jesús, el Padre Blanco que me casó y bautizó a mis hijos mayores, y que cuando le abrieron la cabeza de un machetazo en el Norte de Malawi no se lamentaba tanto por la herida abierta como por no haber conseguido traer a esos jóvenes una salida digna, la formación, la palabra de Dios…
Es imposible hablar de todos ellos, pero voy a terminar ya con una carta de un Comboniano. Recientemente subí a este mismo blog la carta de una Comboniana que decía aquello de “los hijos de Comboni venimos a Africa para morir aquí”.
Entre todos estos grandes héroes, quiero terminar con otro héroe más, el padre Daniel Cerezo (conocido en China como el Padre Xie). En Uganda trabajaba como cualquier otro misionero. Proyectos de desarrollo, salud, educación, y por supuesto evangelización. Sus feligreses querían bautizarse en esta fé que les traía amor y dignidad. Pero hace ya varios años, el Padre Xie fue enviado a China para llevar a cabo su misión, lo que él define como “talante salmonero”, en un país en el que su Iglesia es minoritaria y perseguida, en el que pasa años sin bautizar a una sola persona... Y lo vive con la misma dignidad misionera de saber que su Misión es “a largo plazo”, y sigue adelante aunque no tenga resultados palpables. Querría terminar esta columna con un par de párrafos de la carta que nos enviaba hace una semana:
“…Lo del salmón va por aquello de ir contra corriente. Los salmones, para procrear, tienen que ir desde el mar rio arriba hasta el lugar donde nacieron. Obviamente, en el camino muchos de ellos mueren, bien por los saltos mortales contra los guijarros del rio, o por los osos y otros animales que los esperan con la boca abierta en las orillas de los ríos. Al hablar de la necesidad de un renovado fervor apostólico en la tarea misionera de la Iglesia, contemplamos al Espíritu de las primeras comunidades cristianas que “pequeñas e indefensas, fueron capaces de difundir el Evangelio en todo el mundo…mediante su anuncio y testimonio”.
¡Cuánto me llama la atención San Daniel Comboni y su entusiasmo por irradiar espíritu misionero en las difíciles condiciones de África en el siglo XIX! O el intrépido e incombustible Pablo de Tarso que se las tuvo que ver con los judíos y con los cristianos recelosos de su conversión, pero al que nadie puso freno en su deseo por irradiar el mensaje evangélico en tantos lugares. ¡Auténtico talante salmonero!, también necesario en la China de hoy
“Las comunidades cristianas que reciben la fe como don –dice el mensaje- han de comunicarlo con entusiasmo ya que la fe en Dios es un talento recibido para que dé fruto; es una luz que no debe quedar escondida, sino iluminar toda la casa”. Que disfrutes de ese don y que en este mes misionero puedas reavivar el don de la fe que un día se te dio. Y que con desparpajo y talante salmonero seas capaz de compartirlo con otros. Inténtalo. Desde aquí te acompaño con mi humilde oración.
Ímpetu, entusiasmo o talante misionero apuntan a la necesidad de dar más espacio no al propio yo y a sus fuerzas sino a la presencia del Espíritu, protagonista primero de la misión. Unámonos en oraciones para renovar el mundo que el Padre desea, empezando por ti y por mí.
P. Xie”
Para el que desee leer el texto íntegro de su carta, copio este link:
http://dl.dropbox.com/u/6301422/1210_Talante%20salmonero_Daniel%20Cerezo.docx
¡Feliz día misionero!
Por: J.M. Marquez 16-10-2012
mientras sus vecinos celebran las fiestas de la “Pilarica”. El titular está servido: “Los Obispos catalanes a favor de la independencia de Cataluña”. Bueno, más bien con el pueblo catalán en caso de que éste vote a favor de la independencia. En Madrid los Obispos dicen algo bien distinto. Cada uno, siempre al lado del sol que más calienta…
Por supuesto que la existencia de un “nuevo estado catalán”, o aquella antigua España “una, grande y libre” no deberían ser temas en los que se tuviera que manifestar la Iglesia. Hace ya muchos años que JC nos dijo aquello de “no se puede servir a dos señores…” y “al césar lo que es del césar”. Pero la Iglesia tiene que ser muy cauta. Empiezan a ver las orejas al lobo y a diferencia de “Planeta”, no querrían verse exiliados de un posible y “futurible” país catalán.
Al respecto no tengo mucho que opinar, excepto una pequeña palabra que echo a faltar en todo esto… ¿Dónde está la palabra “solidaridad”? ¿No debería aparecer en algún momento en el discurso de los Obispos catalanes?
Porque si el pueblo catalán buscara la independencia porque se sintieran oprimidos, entendería perfectamente la cercanía de la Iglesia de Cristo. Pero dicen que la independencia sacará a Cataluña de la crisis, retendrán mayores ingresos… ¿A costa de qué otras regiones/ciudadanos? Es totalmente comprensible la postura de Mas. Que la izquierda olvide la “solidaridad” no está ya tan bien… Pero el olvido de nuestra Iglesia resulta imperdonable. De nuevo me quedo con el evangelio de este domingo: “Y el joven rico se marchó entristecido porque tenía muchos bienes”. Tal vez las altas jerarquías de nuestra Iglesia tengan demasiados bienes, demasiados intereses que les dificulten aún más que al camello a la hora de atravesar el ojo de la aguja.
Desde la distancia, con admiración, con enorme devoción, miro a esa otra Iglesia, la Iglesia Misionera a la que vamos a recordar la próxima semana en el Domund, esa Iglesia que pasa holgada por el ojo de la aguja porque sus bienes no son de este mundo. Esa otra Iglesia, la nuestra, sí pensaría antes en la solidaridad que en la poltrona, porque ya tiene un buen sitio reservado allí en lo alto y no necesita más aquí abajo.
Por: J.M. Marquez 08-10-2012
y me pregunto si ese tonillo en negativo se puede referir al pedazo agujero que me han hecho los libros escolares en la cuenta al pasarme la visa de octubre. Los padres de familias numerosas vamos a tener que pedir un rescate a la Merkel para ayudarnos a superar esta cuesta de octubre que más bien… ¡parece un puerto de montaña de primera categoría!
Poniéndonos serios, es verdad que se echa en falta la beca para libros de texto, pero no me puedo quejar demasiado… Llegaron las vacas flacas y en mi caso particular me hace mucho menos daño que la falta de asistencia sanitaria a tantas familias, que la falta de becas para libros escolares a otras familias más necesitadas, o la supresión de la paga extra a los funcionarios… ¡O la drástica reducción de la cooperación internacional que tanto va a afectar a cientos de miles de seres humanos incluso más necesitados aún que todos los anteriores!
Usando el verbo de moda, lo que me indigna, como indigna también a tantos otros padres de familia, es pagar cerca de 250 euros por los libros escolares de cada niño, ¡el precio de un pequeño portátil! Y… ¿no sería mejor salvar los bosques, dejar de imprimir tanto libro que deja de valer al año siguiente, y entender que estamos ya en el tercer milenio? Invertimos ese mismo dinero en un portátil, los niños salen mejor preparados (¡que la competencia ahora es global!), y a partir del próximo año tan solo pagamos cada año unas licencias de software para meter la lista de los reyes godos en el portátil, los ríos de España, y numerosas actividades escolares… Y cuando la historia cambie y decidamos que los reyes godos no estuvieron nunca aquí, o que no existen los ríos de España sino los ríos de mi estado nacional federal independiente… Pues cambiamos el software, nos lo bajamos de internet comprándolo o pirateándonoslo, y nos quitamos la preocupación de todos los agostos porque al carrefour no ha llegado aún el libro de “cono” de mi hijo que a estas fechas sigue en la imprenta.
Supongo que una vez más hay demasiados intereses para que los padres “paganinis” sigamos subvencionando a las editoras, y a los políticos de turno a los que estas editoras les regalarán una buena cesta de navidad cada mes de septiembre. Y mientras tanto el saber seguirá ocupando muchísimo lugar, demasiado, y acabaremos con estanterías llenas de libros de texto por toda la casa como las del querido amigo Juan Mari, en vez de tener unos portátiles o tablets o lo que sea en los que nuestros hijos aprendan de verdad mientras se meten de lleno en este nuevo milenio en el que tenemos que desterrar de una vez por todas aquello de “que inventen otros”, o tal y como últimamente es más común, “que nos empleen otros”.
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